Un abandono que destruye el capital y castiga al usuario común

En una resolución viciada del peor populismo, el intendente sustituto aprobó la nueva tarifa para el transporte público que regirá a partir del próximo mes. Y digo «populismo» porque, en el propio decisiorio, se reconoce que se está estableciendo una tarifa que está por debajo del costo de operación más la necesaria renta del capital puesto al servicio de la comunidad.

La impronta socialista de la década del 1960 sigue marcando el accionar de los dirigentes locales, quienes escinden la lógica del capital al servicio de la comunidad de su decisión final por motivos de política populista. Y eso que se han pintado del violeta libertario.

El resultado es un nuevo avance en la destrucción del sistema de transporte público en la ciudad. En seis años no han podido forjar un pliego de licitación. Sin pliego, no hay seguridad jurídica. Sin seguridad jurídica, no hay crédito. Sin crédito, no hay renovación de unidades. El decreto autoriza la extensión del uso de las unidades ya vencidas por hasta tres años más. No haberlo hecho a tiempo, ya sacó de circulación a 90 unidades. El sistema SUBE caducó en las unidades vencidas, lo que provoca aún más problemas en un sistema ya de por sí tensionado.

El decreto señala que «en Pinamar el boleto cuesta $2.625, en San Martín de los Andes, $2.500, en Pergamino, $2.332, y en Bariloche, $2.046». El Ejecutivo también señaló que, si se aplicara la fórmula de actualización utilizada para el AMBA, la tarifa marplatense debería ubicarse «entre $2.047 y $2.159». Mezclan papas con batatas. Y no de distraídos. La tarifa se establece en un esquema denominado «pasajero kilometro», esto es, el costo dividido por la cantidad de pasajeros transportados, que da el número del cálculo de precio por viaje según el costo operativo más capital. No hay comparación posible con Pinamar, o San Martin de los Andes. Ni las distancias, ni las frecuencias, son comparables.

Mucho «gre, gre» para decir Gregorio y continuar irresponsablemente liquidando el capital operativo puesto al servicio de la comunidad. Estas políticas socialistas siempre son un fracaso. El alcalde New York, Zohran Mamdani prometió transporte público gratis. No va a ocurrir. Necesitaría mil millones de dólares para soportarlo. La tarifa ya elevada del sistema de transporte MTA, que está en 3 dólares, ascendería a cuando menos 8 dólares. Los Mamdani locales no tienen que consultar a nadie para llevar adelante una liquidación de capital brutal como hacen desde hace seis años sin pagar costo alguno por la destrucción de la propiedad.

Para que no se les pase: en el central de esta edición, vamos con un análisis completo de la fallida licitación del Minella. Un dato curioso: el mismo día que Guillermo Montenegro juraba como senador provincial, los jerarcas del grupo Revee renunciaban a sus cargos por la investigación oficial sobre la empresa madre REAG investigada y allanada acusada de lavar dinero. Coincidencias.