El concejal Pablo Obeid cuestionó la rendición de cuentas presentada por el Ejecutivo municipal y sostuvo en la 99.9 que la administración de Guillermo Montenegro mantiene un esquema “estructuralmente deficitario”. Además, criticó la falta de inversión pública y advirtió sobre la ausencia de planificación en temas clave como el transporte.

El concejal de General Pueyrredon Pablo Obeid cargó duramente contra la rendición de cuentas presentada por el Ejecutivo municipal y aseguró que el gobierno local atraviesa un problema financiero de fondo que excede coyunturas o explicaciones puntuales. En diálogo con la 99.9, afirmó que las cuentas del municipio presentan “un déficit estructural” y cuestionó la falta de inversiones y planificación a largo plazo.
“Es oficialmente negativa porque cerró en déficit de manera oficial. Está escrito en el informe que elevó el contador municipal, más los informes de cada ente. Así que ese es un hecho objetivo”, señaló el edil, dejando en claro que el cuestionamiento se sustenta, según explicó, en los propios documentos oficiales.
Para Obeid, el problema central es la continuidad de una lógica financiera que se arrastra desde hace años: “Planteamos que no es sustentable porque viene funcionando con déficit y pasando la deuda de un año a otro hace tres períodos consecutivos”. En ese sentido, vinculó la utilización de fondos afectados con la situación general de las cuentas municipales: “Eso termina explicando la movida de partidas afectadas que eran para distintas cuestiones, desde fondos del Emtur o Vial. Lejos de parecer algo coyuntural o excepcional para pagar sueldos, estructuralmente están condicionadas y deficitarias las finanzas del municipio”.
La discusión sobre la magnitud del rojo fiscal también ocupó parte del análisis. Mientras desde la administración municipal se habla de un déficit cercano a los 7.500 millones de pesos, Obeid aseguró que la propia documentación oficial muestra otro escenario: “Cuando lees el informe del contador, dice que de acuerdo al artículo 43 es de 7.500 millones y de acuerdo al artículo 44 es de 23.000 millones. Es el propio contador el que lo dice. En el segundo caso mete todas las variables, incluyendo la deuda que se viene arrastrando”.
Según indicó, el número completo es el que refleja con mayor precisión la situación financiera: “El dato oficial es ese, el completo. No lo inventamos nosotros, está en el informe oficial”.
El concejal consideró además que el déficit resulta todavía más preocupante en un contexto de baja inversión pública: “Vos me decís que es un municipio que no para de invertir en educación, salud, que hizo tres jardines de infantes y dos escuelas y cerró con déficit porque decidió ponerse al día… pero pasa en un contexto donde no hay muchas obras”.
Y fue particularmente crítico respecto de la gestión municipal: “Desde el inicio de la gestión de Montenegro, las dos obras públicas que hizo fueron la del Dibu Martínez, esa gigantografía que puso en la costa, y el cartel del selfie point que dice Mar del Plata. Son las dos cosas que van a quedar como sello de Montenegro en seis años de gestión”.
En otro tramo de la entrevista, Obeid también se refirió a la situación del transporte público y a la demora en el nuevo pliego licitatorio. Allí sostuvo que la ciudad tampoco muestra capacidad financiera para avanzar en proyectos de infraestructura de mediana escala: “Yo hice una pregunta cuando arrancamos el debate del pliego del transporte: ni siquiera el Metrobús, que es mucho más simple, está claro quién lo va a pagar”.
Además explicó que las últimas modificaciones al pliego retiraron obligaciones de inversión para los futuros concesionarios: “Se sacó la responsabilidad de quien se presente a la licitación de construir gran parte de la infraestructura y todo eso queda claramente para la municipalidad o las vías que encuentre para financiarlo”.
Finalmente, advirtió sobre el deterioro del sistema de transporte y los cambios que atraviesa la dinámica urbana de Mar del Plata: “La gente ahora frente a las plataformas te dice que le sale más barato ir en Uber y toma menos colectivos. Si hay menos usuarios, el costo dividido es más caro”. Y concluyó con una observación sobre la evolución de la ciudad: “Hace 15 años uno en invierno podía circular por el macrocentro y era un problema de enero. Ahora Mar del Plata tiene un peso que, si no resolvemos transporte público y estacionamiento, hay lugares donde ya no se puede circular”.