Mariano Moyano advirtió por el crecimiento de robos violentos: “Tenemos que actuar sobre las causas y no sólo sobre las consecuencias”

El fiscal analizó el aumento de las entraderas en Mar del Plata y señaló factores que, según las investigaciones judiciales, se repiten cada vez con mayor frecuencia: autos robados reciclados para delinquir, delitos planificados desde cárceles mediante celulares y una participación creciente de jóvenes de entre 18 y 21 años.

El fiscal Mariano Moyano manifestó su preocupación por el crecimiento de los robos violentos a viviendas en Mar del Plata y advirtió que los casos que investiga su fiscalía reflejan fenómenos estructurales que se vienen profundizando en la ciudad. “Lo específico de la fiscalía es un poco reflejo de circunstancias que están pasando en la ciudad”, señaló en diálogo con la 99.9, al tiempo que indicó que el impacto social de estos delitos es particularmente grave por la violencia que implican.

Moyano remarcó que las entraderas generan una marca emocional profunda en las víctimas porque “irrumpen en una casa, están sus moradores, irrumpen en horas de la madrugada, muchas veces rompiendo los accesos a la casa”, y agregó que “obviamente esto crea una situación de mucho impacto y con toda razón”.

A partir de las investigaciones judiciales, identificó una modalidad que se repite: el uso de vehículos robados para cometer nuevos delitos. “Uno de los factores que se está reiterando un tiempo a esta parte importante es el empleo del vehículo sustraído”, explicó. Detalló que muchos de esos rodados son robados en la vía pública o durante violentos asaltos cuando los propietarios ingresan a sus viviendas, y luego son reutilizados para nuevos hechos delictivos.

“Parte de esos vehículos están siendo reciclados y empleados para la comisión de nuevos hechos”, afirmó. Además indicó que quienes reciben esos automóviles “los preparan colocándoles otra chapa patente, que a su vez también son sustraídas”.

Como ejemplo concreto, relató una investigación reciente: “Secuestramos un vehículo Ford Territory que fue empleado en al menos dos hechos de robo”. Según explicó, el rodado había sido sustraído pocos días antes y durante el procedimiento “fueron secuestradas cinco chapas patentes más”.

Para el fiscal, estos elementos muestran un patrón preocupante: “Lo que entiendo yo es que se debe hacer hincapié en las causas, en tratar de prevenir esto”. En ese sentido planteó la necesidad de interceptar esos vehículos antes de que se concreten los delitos: “No debe ser algo muy común que en la ciudad estén circulando durante la madrugada tres o cuatro personas en vehículos sustraídos”.

Moyano agregó otra preocupación creciente: la planificación de delitos desde las cárceles. Explicó que existen investigaciones donde personas detenidas en las unidades penitenciarias de Batán organizan robos desde el interior de los establecimientos. “Personas que están cumpliendo una pena privativa de la libertad, a su vez están planificando otros delitos”, sostuvo.

Según indicó, desde prisión envían información detallada a quienes están afuera: “Brindan datos de víctimas o posibles víctimas, fotografías tomadas de Google Maps para indicar por dónde ingresar, el modo y el horario”.

El fiscal vinculó este fenómeno con el uso de teléfonos celulares dentro de las unidades penitenciarias, algo que cuestionó con dureza: “Esto se otorgó en pandemia y yo dictaminé que no correspondía”. Y añadió: “La pandemia finalizó hace más de cinco años y este beneficio les da herramientas para cometer nuevos delitos”.

Incluso explicó que los celulares permiten coordinar robos y manejar dinero: “Les permite tener aplicaciones bancarias, hacer transferencias y recibir dinero durante los hechos”. Reveló además que ya hubo allanamientos donde se secuestraron teléfonos en cárceles y fue categórico: “A mi criterio, este beneficio tiene que ser sacado”.

También hizo referencia a otra problemática: el crecimiento de delincuentes muy jóvenes involucrados en hechos graves. “Nos estamos encontrando con personas de 18, 20 o 21 años”, afirmó, y agregó que muchos exhiben vehículos de alta gama obtenidos mediante actividades ilícitas. “Personas de veinte años hacen ostentación de camionetas y cambian esos vehículos de una manera muy sencilla”, advirtió.

Por último, aclaró que sus declaraciones no tienen una intencionalidad política sino que responden a lo que observa diariamente en las investigaciones: “Tengo la responsabilidad como fiscal de manifestar lo que advierto como causas”. Y concluyó con una reflexión que excede su función judicial: “Tenemos que lograr vivir con mayor dignidad. Lo digo como fiscal y también como vecino”.