El senador nacional por Formosa cuestionó con dureza a la vicepresidenta por el cambio de sala para presentar su proyecto de intervención federal de la provincia. Aseguró que en Formosa “no existe el Estado de Derecho”, denunció un sistema de miedo y afirmó que las víctimas del régimen “quieren ser barridas debajo de la alfombra”.

La disputa política por el pedido de intervención federal de Formosa sumó un nuevo capítulo y esta vez el foco estuvo puesto sobre la vicepresidenta Victoria Villarruel. El senador nacional Francisco Paoltroni aseguró en la 99.9 que sufrió maniobras para dificultar la presentación de su proyecto y responsabilizó directamente a la titular del Senado por haber cedido “a las presiones” del gobernador Gildo Insfrán y del senador José Mayans.
“Claramente que no me lo esperaba”, señaló Paoltroni al referirse a la decisión de modificar a último momento el lugar donde iba a realizar el evento. Según relató, había reservado con antelación el Salón Azul del Senado, un espacio estratégico por la circulación de legisladores. “Cuando uno reserva un salón lo hace con anticipación, por mail, como corresponde, y espera una confirmación también por mail. Yo había solicitado el Salón Azul porque es el lugar donde mayor circulación hay de senadores”, explicó.
Sin embargo, afirmó que “tres horas antes del evento, con todos los invitados y con las víctimas del régimen de Insfrán ya convocadas, nos suspenden el salón y nos mandan a otro edificio”. Para Paoltroni, el hecho no fue casual: “Por supuesto que genera confusión y un montón de situaciones. Ese mismo lunes Mayans le presenta una nota a la vicepresidenta pidiendo la suspensión de la presentación del proyecto. Ese era el marco. La vicepresidenta cedió a las presiones de Insfrán y de Mayans”.
El legislador vinculó además este episodio con la reciente visita de Villarruel a Formosa, donde compartió actividades con dirigentes del oficialismo provincial. “No me equivoqué, porque ayer termina cediendo a las presiones de Insfrán y de Mayans”, indicó. Y fue aún más contundente al afirmar: “Se ve que las víctimas de Formosa, del régimen de Insfrán, no existen. Nos quieren meter abajo de la alfombra”.
En relación con el fondo de su iniciativa, Paoltroni volvió a describir un panorama extremo sobre la realidad institucional de la provincia. “Insfrán está en el Poder Ejecutivo desde 1987. No existe el Estado de Derecho. Hay una ciudadanía totalmente indefensa”, sostuvo.
En ese sentido enumeró situaciones que, según afirmó, muestran un funcionamiento condicionado de las instituciones: “Hacen cualquier barbaridad los funcionarios y son todos cubiertos por el poder: policías, comisarios, médicos, mala praxis. Cualquier demanda que hagas contra el Estado no va a encontrar nunca justicia porque el sistema los protege”.
Para el senador, el resultado es una sociedad atrapada por el temor: “Es un pueblo indefenso desde hace muchísimo tiempo donde lo único que impera es el miedo”. Incluso coincidió con la definición de que Formosa funciona como “una cárcel”: “Exactamente, tienen un pueblo rehén, haciéndole trampa a la Constitución Nacional y desobedeciendo un fallo de la Corte”.
Por eso defendió la intervención federal como una medida excepcional, pero necesaria. “Es la última instancia, el último remedio que prevé nuestra Constitución Nacional”, remarcó.
Finalmente, Paoltroni sostuvo que ahora la discusión debe trasladarse al ámbito político y parlamentario: “Aquí tiene que darse el debate. Se aprueba con 37 senadores y 129 diputados”. Incluso dejó planteado un desafío hacia otros sectores opositores: “Creo que el senador Abad va a acompañar sin duda esta iniciativa”.