La directora del secundario Howard Gardner, Gisela Maronna, destacó el reconocimiento obtenido por alumnos marplatenses en el programa provincial “Voces Adolescentes” gracias a un proyecto innovador sobre lectura y ciudadanía. La iniciativa fue seleccionada entre más de 800 propuestas de toda la provincia.

El secundario Howard Gardner de Mar del Plata fue distinguido en la instancia final del programa provincial “Voces Adolescentes” gracias a su proyecto “Mil formas de leer, mil formas de ser”, una propuesta innovadora que combina lectura, creatividad, inclusión y ciudadanía.
La directora de la institución, Gisela Maronna, expresó en la 99.9 el orgullo por el trabajo realizado por los estudiantes y destacó especialmente la edad de los participantes: “Somos una escuela de reciente creación, empezamos con primer año en 2025, así que los chicos tienen entre 12, 13 y 14 años. Este año sólo tenemos primero y segundo año”.
La iniciativa nació a partir de una inquietud concreta de los propios alumnos. “Había un grupo muy lector dentro del curso que empezó a preguntarse por qué otros compañeros no leían. Empezaron a investigar y descubrieron que había pocas opciones de lectura atractivas para adolescentes”, explicó.
A partir de allí, junto a docentes de Prácticas del Lenguaje y Educación Artística, comenzaron a desarrollar materiales completamente diferentes a los formatos tradicionales. “Descubrieron que cuando eran chicos tenían libros mucho más interactivos, pero que al llegar a la adolescencia todos los textos parecían iguales o alejados de su realidad”, señaló Maronna.
El proyecto derivó en la creación manual de libros multisensoriales e interactivos. “Hay libros con texturas, sonidos, olores, QR, historias que se leen en distinto orden, escenarios desplegables y personajes móviles”, detalló.
Uno de los ejemplos que más entusiasmo generó entre los estudiantes fue una adaptación inspirada en El Eternauta. “Hicieron ‘El Éter Howard’. Pensaron qué pasaría si la historia ocurriera dentro del colegio y cada integrante de la comunidad educativa tuviera un rol. Lo hicieron con fotomontajes y audios en QR”, contó.
La directora explicó que el objetivo fue ampliar la experiencia lectora incorporando otros sentidos. “Queríamos que no fuera solamente un texto largo y sin colores. Hay libros hechos con plastilina, otros con aromas a bosque o tierra, para que la lectura se pueda sentir, tocar y experimentar”, indicó.
También destacó el carácter colectivo del trabajo. “No fue que cada grupo hizo un libro distinto. Todo el curso trabajó en todas las obras. Eso implicó aprender a escucharse, argumentar, respetar opiniones y construir acuerdos”, subrayó.
Según Maronna, ese proceso fue fundamental para fortalecer la convivencia en una escuela secundaria que recién estaba comenzando a conformar su identidad institucional. “Ellos se estaban conociendo entre sí al mismo tiempo que construían ciudadanía”, afirmó.
El reconocimiento llegó luego de un largo recorrido. El proyecto ya había sido premiado en la Feria de Educación, Arte, Ciencia y Tecnología, donde representaron a la Región 19 en distintas instancias. Pero “Voces Adolescentes” tuvo una característica especial. “Era un espacio donde los adultos no interveníamos. Ellos exponían, defendían sus ideas, escuchaban a otros proyectos y luego votaban cuáles consideraban más valiosos”, destacó.
La directora consideró que la experiencia deja un mensaje esperanzador respecto de los jóvenes y la educación. “Los adolescentes tienen todo el poder para poner en palabras lo que trabajan y tienen una enorme capacidad de escucha y respeto cuando se les da el espacio”, afirmó.
El colegio, además, trabaja bajo una propuesta pedagógica inspirada en las inteligencias múltiples desarrolladas por el psicólogo estadounidense Howard Gardner. “Pensamos la formación de manera integral, no sólo desde lo lógico-matemático, sino también desde lo artístico, lo corporal, lo emocional y lo social”, explicó.
En ese marco, Maronna destacó una decisión institucional que consideran clave: el no uso de celulares durante los recreos. “El colegio nació en 2025 con la decisión de sacar los celulares de los espacios recreativos. Eso los obligó a jugar, conversar y vincularse cara a cara”, sostuvo.
“Veíamos chicos jugando en todos los recreos. Cuando ingresaba un alumno nuevo se integraba enseguida porque el grupo estaba abierto al vínculo”, agregó.
Aclaró igualmente que la tecnología no está prohibida dentro del proyecto educativo. “Las aulas tienen pantallas interactivas y trabajamos mucho con edición de imágenes, QR y herramientas digitales. La tecnología está presente, pero no ocupando los espacios de convivencia”, señaló.
Finalmente, remarcó que el foco principal sigue siendo la construcción de ciudadanía y el respeto. “Queremos que cuando estos chicos salgan a la sociedad, ese aprendizaje se refleje en cómo habitan la ciudad y se relacionan con los demás”, concluyó.