El representante de los remiseros Guillermo Messina cuestionó duramente el proyecto para regular las aplicaciones de transporte en Mar del Plata y habló de “políticos comprados” y una ordenanza “absurda”. La concejal Vilma Baragiola rechazó las acusaciones, defendió el trabajo legislativo y aseguró que las plataformas deberán tributar, identificar vehículos y exigir licencias profesionales.

La discusión por la regulación de las aplicaciones de transporte en Mar del Plata sumó un nuevo capítulo de alta tensión política. Mientras el representante de los remiseros, Guillermo Messina, cargó contra los concejales y calificó el proyecto como una iniciativa hecha “sin conocimiento” y producto de la influencia económica de las plataformas, la concejal Vilma Baragiola salió al cruce en la 99.9 y calificó sus declaraciones como un “bocazo” que intenta sembrar sospechas sobre todo el cuerpo legislativo.
Messina no ahorró críticas. “Hoy acá lo más barato que existe es comprar políticos. Es barato comprar políticos porque obviamente esto que vos estás diciendo, lo que está prohibido y lo hacen igual, es porque compran voluntades. Harán campañas, harán favores. El dinero maneja el mundo”, afirmó.
Según el dirigente de los remiseros, la discusión que observó en el Concejo Deliberante lo dejó “preocupado”. “Plantean una ordenanza con una falta de conocimiento, una falta intelectual. Tenemos concejales que realmente me da vergüenza que estén ocupando una banca porque realmente se hablan de cosas que vos decís: estos muchachos no están legislando, nos están gobernando. Por eso estamos como estamos”, señaló.
Para Messina, el proyecto contiene disposiciones imposibles de cumplir. “Te dice que las apps tienen que controlar que las personas que están arriba del auto tengan los papeles. Esto es como que a un pedófilo le dejes cuidar a tu hijo o que un zorro cuide tus ovejas”, sostuvo.
También cuestionó la ausencia de límites a la cantidad de conductores habilitados. “Todo tiene cupo. Si vos sos un profesional tenés una matrícula y un cupo. No es una actividad comercial cualquiera”, indicó.
El referente remís insistió además en que la regulación abre la puerta a nuevos problemas de seguridad. “Dentro de poco vamos a andar con tuk tuk llevando gente con bicicleta como en la India. A este paso estamos planteando que motos te lleven como pasajero y no está contemplado el carnet profesional para una moto llevar gente”, expresó.
En el mismo sentido, advirtió que si la ordenanza se aprueba impulsará una presentación judicial. “Me abre la puerta a hacer una demanda colectiva que va a ser monstruosa. Así como está planteada la ordenanza es absurda”, remarcó.
Messina sostuvo además que las aplicaciones no pueden ser responsables del control del transporte público. “Las tareas de control las hace el Estado. Estamos llevando marplatenses, no paquetes. Es lo más absurdo que he visto en mi vida”, afirmó.
También cuestionó la falta de exigencias concretas para las plataformas. “Si vamos a cuidar a los marplatenses, que tributen en Mar del Plata, que tengan domicilio legal, domicilio fiscal. Estos muchachos se la llevan y no ponen un mango en la ciudad”, disparó.
La respuesta de Vilma Baragiola no tardó en llegar. La concejal radical consideró que las expresiones de Messina fueron excesivas y agraviantes. “Hay formas de expresarse. Meter en una bolsa a todo el mundo y decir que a los políticos se los compra me parece un bocazo”, respondió.
La edil recordó además que el expediente lleva años de tratamiento. “Es un proyecto que tiene más de 1.400 días en el Concejo Deliberante. Desde que volví al Concejo, el único tema que me vinieron a plantear fue cómo regular las apps y cómo generar algún equilibrio con taxis y remises”, explicó.
Baragiola aseguró que mantuvo reuniones tanto con representantes de taxis y remises como con trabajadores de aplicaciones que buscaban dejar de operar en la ilegalidad. “La ordenanza prohíbe el sistema desde hace seis años, pero pasó mucha agua bajo el puente”, señaló.
La concejal también vinculó la reacción de Messina con el posible impacto que la regulación tendría sobre las empresas tradicionales de remises. “Entiendo que pueda estar nervioso porque está viendo que, si se habilita legalmente la posibilidad de que taxis y remises utilicen las mismas aplicaciones, se empiezan a caer algunos socios”, afirmó.
Además, rechazó las acusaciones de corrupción. “A mí que me tiren un manto de corrupción arriba de la mesa ya me tiene harta. En algún momento me fui a la Justicia y demostré que lo que decían era mentira”, recordó.
Respecto al contenido de la iniciativa, explicó que las aplicaciones deberán cumplir con una serie de requisitos. “Las empresas de APP van a tener que instalar no sólo una dirección electrónica, sino también una dirección legal y van a tener que tributar”, aseguró.
También destacó que los conductores deberán contar con licencia profesional. “Van a tener que tener licencia D, antecedentes penales y aprobar los exámenes correspondientes de transporte. Eso también es una especie de cupo porque a muchos no les va a convenir seguir haciendo viajes cuando sepan que van a ser controlados”, indicó.
Baragiola adelantó además que pidió un registro mensual de choferes y vehículos que operen mediante aplicaciones. “Le pedí a Mauro Martinelli un listado de choferes y vehículos de APP que se eleve periódicamente al área de Transporte. Lo voy a seguir personalmente”, afirmó.
Finalmente, redobló la apuesta frente a las declaraciones de Messina. “Si le dan la Banca 25, yo estaré haciendo un pedido para que este señor pida disculpas delante de todos los concejales porque es una vergüenza”, concluyó.
El debate sobre la regulación de las plataformas de transporte sigue profundizando la grieta entre los sectores tradicionales del servicio y quienes impulsan una legalización que contemple las nuevas modalidades de movilidad urbana. Mientras unos denuncian falta de controles y privilegios para las aplicaciones, otros sostienen que la regulación permitirá terminar con la informalidad y establecer reglas claras para todos los actores.