Massimiliano Pisani: “Tenemos una oportunidad de alcanzar una cobertura cercana al 100% en jardines sin construir nuevas aulas”

Massimiliano Pisani, analista de relaciones gubernamentales de Argentinos por la Educación, destacó que la fuerte caída de la natalidad abre una posibilidad inédita para mejorar la cobertura y la calidad educativa. Advirtió que, si no se aprovecha este “bono demográfico”, podrían perderse recursos sin resolver los problemas estructurales del sistema.

La marcada disminución de la natalidad que atraviesa la Argentina y gran parte del mundo suele analizarse desde sus consecuencias demográficas, económicas y previsionales. Sin embargo, desde Argentinos por la Educación observan que este fenómeno también abre una ventana de oportunidad para mejorar el sistema educativo. Así lo explicó Massimiliano Pisani en diálogo con la 99.9, donde señaló que “el sistema educativo es el primer sistema al que impacta la baja de la natalidad”.

“Cuantos menos chicos nacen, menos chicos ingresan al sistema educativo, menos chicos ingresan al nivel inicial, luego al nivel primario y al nivel secundario”, explicó. A partir de ese diagnóstico, sostuvo que la situación puede transformarse en una ventaja para enfrentar algunas de las principales deudas educativas del país: “Tenemos muchas deudas, principalmente en lo que tiene que ver con la calidad de la educación y también algunas respecto a la cobertura”.

El informe elaborado por la entidad muestra que la caída de nacimientos coincide con un crecimiento de la infraestructura educativa, lo que genera una oportunidad inédita. “Argentina podría alcanzar una cobertura cercana al 100% en todos los jardines de infantes en 2027 sin necesidad de construir nuevas aulas, algo que hace varios años era impensado”, indicó.

Pisani aclaró que el análisis contempla toda la infraestructura disponible, tanto pública como privada y privada subvencionada. Sin embargo, advirtió que existen diferencias importantes entre provincias y regiones. “Ni la caída de la natalidad ni la cantidad de infraestructura que tenemos es igual en todos lados”, señaló.

Según los datos analizados, entre 2016 y 2025 la población de niños de entre 3 y 5 años cayó alrededor de un 30%. “Pasamos de tener más de dos millones de chicos a alrededor de un millón y medio. En ese mismo período también disminuyó la matrícula. Entonces la oportunidad es ver cómo hacemos crecer la matrícula en paralelo a la caída de la natalidad”, explicó.

El especialista destacó particularmente la importancia de ampliar la cobertura en las salas de tres años, una deuda histórica del sistema educativo argentino. “Hay mucha evidencia respecto a lo bueno que es que los chicos ingresen al sistema educativo a temprana edad. No es lo mismo un chico que entra en sala de tres o sala de cuatro. Nosotros vemos diferencias en lectura comprensiva cuando llegan a tercer grado y también en su desarrollo futuro”, sostuvo.

Actualmente, la cobertura en sala de cinco años es prácticamente universal y en sala de cuatro presenta niveles elevados, pero en sala de tres apenas alcanza al 60% de los niños. “Tenemos una oportunidad de llegar a la universalización de la sala de tres años sin necesidad de construir nuevas salas ni realizar grandes inversiones. Hay que ponerse creativos y ver dónde faltan vacantes y dónde sobran”, afirmó.

Consultado sobre las causas de la baja natalidad, Pisani reconoció que existen múltiples factores y que no son especialistas en demografía. No obstante, admitió que el fenómeno puede generar desafíos importantes a futuro. “La tasa de reposición seguramente genere problemas en el sistema jubilatorio y previsional”, señaló.

También hizo referencia a la fuerte reducción del embarazo adolescente registrada en los últimos años. Para Pisani, más allá de los debates sobre las políticas implementadas, la cuestión central es que la educación debe reaccionar ante el nuevo escenario. “La política educativa tiene que tomar cartas en el asunto. Tiene que ponerse creativa en un momento donde los recursos escasean”, remarcó.

En ese sentido, alertó sobre el riesgo de desaprovechar el denominado “bono demográfico”. “Tenemos este pequeño bono donde todavía tenemos los recursos, pero todavía no llegan menos chicos al sistema. Si no aprovechamos esta oportunidad, puede pasar que se retiren recursos educativos y que no logremos mejoras ni en cobertura ni en calidad”, advirtió.

Finalmente, insistió en que el desafío no pasa solamente por ampliar el acceso, sino también por mejorar los aprendizajes. “Podemos aprovechar mejor los recursos. Antes hablábamos de aulas sobrepobladas y de dificultades para enseñar. Ahora podríamos tener un escenario distinto”, explicó.

Como ejemplo de los problemas pendientes, recordó que “solo uno de cada diez chicos en Argentina llega al final de la secundaria en tiempo y forma”, una cifra que, según indicó, demuestra que todavía existe “mucho para hacer” en materia de calidad educativa. “Es momento de que quienes gestionan la política educativa vean los datos, identifiquen dónde hace falta intervenir y utilicen los recursos de la mejor manera posible para aumentar la cobertura y la calidad. Hay que aprovechar esta oportunidad”, planteó.