El geólogo Sebastián Arismendi analizó el presente de la exploración offshore en el Mar Argentino y sostuvo que el resultado negativo del pozo Argerich no implica el fin de las posibilidades hidrocarburíferas. Explicó que el país posee una de las plataformas continentales más extensas del mundo, que la actividad atraviesa una etapa de análisis de datos y que hacia fines de este año las empresas definirán si avanzan con nuevas perforaciones.

El geólogo Sebastián Arismendi aseguró que sería una anomalía geológica que el extenso Mar Argentino careciera de hidrocarburos y remarcó que el resultado negativo obtenido en el pozo exploratorio Argerich no debe interpretarse como el fracaso definitivo de la exploración offshore. En diálogo con la 99.9, explicó que actualmente las empresas se encuentran analizando toda la información obtenida durante los últimos años antes de decidir los próximos pasos.
«Cuando hablé de anomalía me refería a que el Mar Argentino, el Atlántico Sur del sector argentino, es una zona enorme, vastísima y está completamente subexplorada e inexplorada», señaló. En ese sentido, recordó que la plataforma continental argentina alcanza casi 6,5 millones de kilómetros cuadrados, considerando tanto la extensión original como la ampliación reconocida por la ONU en 2016.
«Ese enorme territorio eventualmente puede ser explorado mediante prospecciones sísmicas y perforaciones en búsqueda de hidrocarburos, siempre concentradas en las distintas cuencas sedimentarias que presentan mayor o menor probabilidad de éxito», explicó.
Arismendi destacó además que la explotación offshore no es una hipótesis futura para la Argentina sino una realidad consolidada en la Cuenca Austral, frente a Tierra del Fuego. «TotalEnergies y sus socios producen desde las décadas del 80 y 90 gas y petróleo en esa zona. Hoy, junto con el yacimiento Phoenix, producen cerca de 20 millones de metros cúbicos diarios de gas, aproximadamente entre el 15 y el 18% de toda la producción nacional», precisó.
También mencionó el desarrollo previsto en la Cuenca Malvinas Norte, actualmente bajo administración británica. «Más allá de las disputas de soberanía, desde el punto de vista geológico el hecho de que allí exista una acumulación comprobada de hidrocarburos es alentador para las áreas que sí están bajo soberanía argentina», indicó.
Respecto de la Cuenca Argentina Norte, frente a las costas bonaerenses, recordó que la exploración realizada a partir de la Ronda Offshore de 2018 convocó a algunas de las principales compañías petroleras del mundo. «Equinor, ExxonMobil, TotalEnergies, Shell, BP y empresas argentinas como YPF, Pluspetrol y Tecpetrol realizaron entre 2019 y 2025 una exploración muy importante, con estudios sísmicos 2D, 3D y la perforación del pozo Argerich«, enumeró.
Sobre ese pozo, que generó una fuerte controversia política y ambiental en Mar del Plata, explicó: «Fue un hito para el país porque fue el primer pozo de aguas ultraprofundas, con 1.500 metros de profundidad de agua y 4.000 metros de perforación total. Lamentablemente no hubo un descubrimiento comercial y el pozo fue considerado seco».
Sin embargo, aclaró que ese resultado no invalida el potencial exploratorio de la región. «Eso no significa que se hayan agotado las posibilidades de encontrar hidrocarburos en la Cuenca Argentina Norte. El consenso mundial es que la nueva frontera exploratoria son las aguas profundas, más allá de los 1.500 o 2.000 metros de profundidad», afirmó.
Consultado sobre el aparente freno de la actividad tras el revuelo generado por el proyecto Argerich, Arismendi explicó que la situación responde a cuestiones técnicas y empresariales. «Las empresas están interpretando toda la información que adquirieron durante estos años. Durante 2026 deberán decidir si pasan a un segundo período exploratorio de cinco años, que ya incluye la obligación de perforar nuevos pozos», detalló.
Según indicó, existen distintos escenarios posibles. «Puede ser que las empresas continúen en todos sus bloques, que sería el escenario más optimista; que conserven algunos y abandonen otros, o en el peor de los casos que no continúen en ninguno. Pero el silencio actual simplemente responde a que están analizando los datos antes de tomar esa decisión», sostuvo.
Finalmente, puso la atención sobre un proyecto que podría resultar determinante para toda la región. «Hay que mirar lo que pasa en Uruguay. La cuenca profunda uruguaya es una continuación de la Cuenca Argentina Norte. A fines de este año o principios del próximo, Apache piensa perforar un pozo exploratorio allí. Si ese pozo resulta exitoso, será un punto de calibración incluso mejor que Argerich para definir el potencial de toda esta región y seguramente apalancará nuevas inversiones y nuevos planes de exploración», concluyó.