Melody Rakauskas: “La Cámara revirtió un fallo que me dejaba sin querella y ahora espero llegar al juicio contra Fernando Espinoza”

La denunciante del intendente de La Matanza aseguró que la decisión de la Cámara de Casación representa un avance decisivo para la causa. También denunció haber sufrido agresiones, amenazas y maniobras para impedir el avance del expediente, y reclamó que el juicio oral se realice «lo antes posible».

La Cámara de Casación revirtió la resolución del Tribunal Oral en lo Criminal N°16 que había apartado a Melody Rakauskas como querellante y sobreseído al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, por una cuestión procesal. Para la denunciante, la decisión judicial representa un punto de inflexión en una causa que, según sostuvo, estuvo atravesada por múltiples intentos de paralizarla.

En diálogo con la 99.9, Rakauskas explicó que la resolución anulada no obedecía a una falta de acción de su parte, sino a un problema con su representación legal. «Yo tuve un percance con un abogado que durante tres meses no impulsó la causa. Cuando me di cuenta de ese abandono, le pedí la renuncia porque no podía seguir con un abogado que expusiera mi causa al peligro de caerse», relató.

Según indicó, esa situación coincidió con la feria judicial de fin de año y derivó en una serie de hechos que calificó como gravísimos. «El 31 de diciembre me mandaron a atacar. Me llevaron en una ambulancia del SAME, intentaron matarme, me esposaron, me torturaron, me golpearon, me manosearon y trataron de inyectarme una sustancia. Gracias a que una enfermera escuchó mis gritos e irrumpió en la habitación donde me tenían escondida, hoy estoy viva», afirmó.

Rakauskas aseguró que, tras ese episodio, denunció inmediatamente lo ocurrido ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema. «Fui con mi mamá, toda golpeada, con la ropa rota, con hematomas y lesiones. Me revisó el cuerpo médico de la Corte Suprema, me sacaron fotografías, pero nunca avanzó la denuncia», señaló.

Mientras atravesaba esa situación, sostuvo que el tribunal continuó con el trámite procesal y finalmente dictó el sobreseimiento de Espinoza. «Me enteré por los medios de comunicación antes de recibir la notificación. Dos horas después recién fueron a dejarme un papel pegado en la puerta del edificio. Ni siquiera se lo entregaron a la consigna policial», recordó.

La denunciante sostuvo además que durante años llevó adelante prácticamente sola la acusación. «Como querellante era casi una acusadora privada. Impulsé la causa sola hasta lograr el procesamiento de Espinoza y recién después comenzaron a acercarse abogados para representarme», explicó.

En ese recorrido también cuestionó el accionar de uno de sus anteriores representantes legales. «Me presionó para que desistiera de la denuncia y aceptara dinero, un departamento y dólares. Le respondí que un abuso sexual no se negocia con plata, que un abuso sexual se resuelve en la Justicia. Como no compartíamos cuestiones éticas, cada uno siguió su camino», aseguró.

Actualmente es patrocinada por el abogado Ignacio Barrios, a quien elogió por su desempeño durante la audiencia ante Casación. «Hizo un alegato impecable. Mientras tanto, la defensa de Espinoza solamente se dedicó a difamarme y a decir que yo no tenía interés en impulsar la causa. Tuve que pedir la palabra y recién al final me permitieron aclarar todo lo que había ocurrido», indicó.

Rakauskas también cuestionó decisiones adoptadas por integrantes del Poder Judicial y apuntó especialmente contra la jueza interviniente y los fiscales del caso. «Sentí que hubo arbitrariedad y que nunca se investigaron seriamente las agresiones que denuncié», manifestó.

Sobre el fallo conocido recientemente, dijo que espera que vuelva a imponerse el conjunto de medidas cautelares que pesaban sobre el intendente. «Mi abogado pidió nuevamente que se lo inhiba de bienes y que tenga restricciones para salir del país. Mientras yo luchaba para que la causa siguiera adelante, Espinoza estaba disfrutando del Mundial. Para mí es un abusador sexual y quiero que el juicio se haga cuanto antes», expresó.

La denunciante afirmó además que continúa recibiendo amenazas. «Hace apenas unas horas un policía de la Bonaerense me escribió diciéndome que quería colgarme de unos ganchos. Mi abogado ya tomó acciones, pero no puede ser que integrantes de las fuerzas de seguridad me amenacen de muerte y nadie haga nada», denunció.

Finalmente, Rakauskas aseguró que su objetivo sigue siendo el mismo desde el inicio del proceso judicial. «Lo único que pido es Justicia. Quiero que la causa llegue al juicio oral lo antes posible y que todo se resuelva donde corresponde, que es en los tribunales», concluyó.