Fátima Silva: “Tenemos ganas de tener previsibilidad”

La abogada cuestionó en la 99.9 el accionar de los jueces que, según sostuvo, se apartan de las normas vigentes y reclamó un rol más activo de los colegios de abogados. También valoró recientes movimientos de la Corte Suprema para unificar criterios y advirtió sobre las consecuencias de lo que definió como una “lotería judicial”.

La discusión sobre la aplicación de las leyes y el funcionamiento de la Justicia es algo cotidiano. La abogada Fátima Silva cuestionó el accionar de aquellos jueces que, según sostuvo, se apartan de las normas vigentes y remarcó que el Poder Judicial debe aplicar las leyes y no legislar. “Ella se sentó en ese cargo, la sientan en ese cargo para aplicar la norma, no para otra cosa. Ella no puede interpretar, no puede legislar, no puede hacer eso”, afirmó en la 99.9 al referirse a una jueza de garantías del fuero de menores de Mar del Plata.

Silva sostuvo que el nuevo régimen penal juvenil puede ser una herramienta tanto para la sociedad como para los propios jóvenes. “Aplicar este régimen juvenil nuevo es en beneficio de la sociedad, pero también en beneficio de los jóvenes, porque algunos están perdidos entre los 14 y los 16, y este les da herramientas suficientes para ver si por lo menos una parte de esa juventud pueda ser rescatable para la sociedad, que yo creo que se puede, pero bueno, hay que trabajarlo bien”, señaló.

En ese contexto, fue especialmente crítica con los magistrados que deciden no aplicar una norma porque están en desacuerdo con ella. “Si quiere legislar que se vaya al Congreso, si está en desacuerdo con las normas, que haga una carrera política y se vaya al Congreso, pero sentada en su sillón tiene que aplicar la norma positiva vigente, le guste o no le guste”, sostuvo. Y agregó: “La aplicación es un incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

Para Silva, los colegios de abogados deberían tener un papel mucho más activo frente a este tipo de situaciones. “Hay que tener gente con ganas, los colegios de abogados deberían hacer estas cosas, hay que tener gente que tenga ganas de ayudar a normalizar la aplicación de la ley”, planteó.

La abogada también cuestionó duramente el funcionamiento actual de esas instituciones profesionales. “El Colegio ha perdido su función. En realidad los colegios de abogados han perdido sus funciones porque se preocupan más por estar empatados y bien con los jueces de su localidad o su departamento judicial que en defender el ejercicio profesional de los abogados”, afirmó.

En ese sentido, apuntó contra la utilización de recursos de los afiliados en actividades que, a su criterio, no cumplen con la función esencial de estas entidades. “Cuando vos empezás a mirar las capacitaciones que hacen, los encuentros, las cenas, todo con plata de los afiliados, de los asociados, encuentros, cenas, capacitaciones, ahí hay comunidad clara entre abogados. No digo que no debe existir una excelente relación, pero cada uno parado donde tiene que estar parado”, sostuvo.

Silva aseguró además que los colegios deberían defender a los profesionales cuando son denunciados por jueces a raíz del contenido de sus escritos. “Hace mucho tiempo que los colegios de abogados prefieren más abrirle causas a sus propios asociados, cuando los jueces los denuncian porque no les gustó una palabra que pusieron en un escrito, la forma en que se refirió a ellos, que cumplir la función que deberían estar cumpliendo para ayudar a mejorar el ejercicio de la profesión”, cuestionó.

“Estamos perdidos con eso. Por eso hay tantos pidiendo, están juntando firmas, están haciendo reuniones todavía bastante silenciosas, pidiendo sacar la Caja de Abogados de la provincia, que la matrícula no sea obligatoria, y van a terminar en eso. Van a terminar, de tanto que fueron perdiendo, perdiendo todo”, advirtió.

La abogada también contó situaciones que, según su experiencia, reflejan esa falta de respaldo. “Si un juez, porque le molesta, a mí me pasa habitualmente, por eso te lo repito tantas veces, porque le molesta una expresión que vos ponés en tu escrito, y la verdad que a veces la ponés porque estás harto de que no te lean los escritos, esta es la realidad”, relató.

Y explicó cómo debería actuar una institución profesional frente a esas situaciones: “Que resuelva cualquier cosa, te puede denunciar en el colegio y el colegio acompaña y te abre la causa, en vez de desestimarla de una y decir: ‘Señor juez, mire, es el ejercicio profesional de alguien que le pidió diez veces lo mismo y usted no lo resolvió’. Punto, se terminó. Con cinco renglones. Pero no abren las causas, es como que todo funciona en el ‘quedemos bien’. Pero esa no es la función de un colegio”.

En medio de sus críticas, Silva destacó algunos movimientos recientes dentro de la Corte Suprema de Justicia que interpretó como señales de un posible cambio de rumbo. “Me sorprendió porque habló por primera vez, lo escribió y lo firmó, de ideología de género, habló de las cosas que nosotros hablamos siempre”, señaló en referencia a una doctrina destacada de Ricardo Lorenzetti.

Según Silva, también resultó significativo que posteriormente la Corte avanzara en la búsqueda de criterios comunes. “Habló de consensos, de que hay mucha imparcialidad en la Justicia, que es una lotería judicial según el juzgado que te toque. Ojo, porque a veces uno piensa que los jueces de Corte no están mirando todo esto, pero sí, claramente lo están mirando”, sostuvo.

En esa línea, valoró la acordada posterior vinculada con los arrestos domiciliarios. “Al día siguiente sacaron una acordada los tres jueces de acuerdo para pedirle al Cuerpo Médico Forense que haga un protocolo a ver cuáles son los requisitos para los arrestos domiciliarios. Vamos a empezar a unificar criterios, dijeron. Bueno, ojo, es un gran paso también”, destacó.

Silva consideró que la falta de criterios uniformes constituye uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el sistema judicial. “La doctrina a mí me dio una bocanada de oxígeno, porque no lo dijo en una mesa comiendo un asado con amigos, lo escribió y lo publicó Rubinzal Culzoni, una editorial de prestigio jurídico en el país, que la puso como doctrina destacada”, afirmó.

Y volvió a poner el foco en la necesidad de terminar con decisiones que dependan exclusivamente del magistrado que intervenga en cada expediente. “No puede ser una lotería judicial, depende el juez que te toque”, remarcó.

También reclamó una mayor participación del Ministerio de Justicia y volvió a cuestionar el silencio de los colegios profesionales. “Debería ayudar el Ministerio de Justicia, que está muy ocupado en llenar casilleros, que está bien, los precisamos y es evidente que hay muchos juzgados vacantes, pero después del resto de las políticas no se está viendo fuera de Comodoro Py”, sostuvo.

Para Silva, esa falta de reacción puede terminar provocando una crisis todavía mayor en las instituciones profesionales. “Los colegios, ante el silencio, yo creo que van a terminar no sólo perdiendo poder, sino que se van a terminar disolviendo. Estamos todos agobiados, ninguno quiere pagar más. Un colegio que no te da nada, que no te cuida, que no te defiende, que no hace acciones concretas o que hace cualquier cosa”, afirmó.

“Tienen que entender de una vez por todas que ellos no pueden legislar, no pueden arrogarse funciones de otro poder. Aplican la norma, esa es la función que tienen ahí, porque eso es lo único que nos da seguridad jurídica”, insistió.

Y cerró con una definición que sintetizó su reclamo sobre el funcionamiento de la Justicia: “Si no, todos al pasto. Porque tal cual lo dice así, lotería judicial. Sí, vamos a depender de la lotería judicial del juez que te toque. Estamos cansados de eso, no tenemos más ganas de eso. Tenemos ganas de tener previsibilidad. Vos tenés que ir a un juzgado y saber que si vas a pedir algo que la ley te da, lo vas a tener”.