Emilio Apud: “No volvamos a ser macanas, porque se va a ralentizar Vaca Muerta”

El exsecretario de Energía de la Nación analizó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el mercado internacional de hidrocarburos y advirtió que una eventual decisión de contener los precios internos podría desalentar inversiones. Destacó las oportunidades para las exportaciones argentinas, pero anticipó presión sobre el precio de los combustibles en el mercado local.

El exsecretario de Energía de la Nación Emilio Apud analizó el nuevo escenario internacional para el mercado de hidrocarburos y puso el foco en las consecuencias de los ataques sobre instalaciones petroleras y gasíferas de Medio Oriente. Para el especialista, el principal problema no está en los ataques sobre las refinerías rusas, sino en la situación que atraviesan las rutas y las instalaciones estratégicas del Golfo Pérsico y el Mar Rojo.

“Yo le quito relevancia al ataque de Ucrania a la refinería en Moscú. El principal problema está en Oriente Medio, sobre todo el tema del Golfo de Pérsico y el Golfo de Adén”, sostuvo Apud. Según explicó, los ataques y las dificultades para transportar hidrocarburos están afectando tanto el flujo de petróleo como las instalaciones de producción y transporte de la región.

El exfuncionario puso especial atención en el futuro del gas. “Lo principal es el tema del gas a futuro”, afirmó, al referirse a los ataques registrados sobre Qatar e Irán. Según explicó, Qatar concentra una parte significativa de las reservas y de la infraestructura mundial vinculada al gas natural licuado, por lo que la situación genera incertidumbre sobre la disponibilidad futura.

“Todo eso hace que el futuro sea muy incierto para el gas. Primero, que va a haber un tiempo hasta que se recuperen esas cantidades. Y segundo, que no hay garantías de que en un futuro, por más que se llegue a un acuerdo, esto no pueda volver a repetirse”, planteó Apud.

Ese escenario, según el exsecretario de Energía, está llevando a los grandes compradores internacionales a buscar nuevos proveedores y abre una oportunidad para países que puedan incrementar su producción. “Están empezando a entrar en la mira países como el nuestro. Entonces ahí es donde aparece un beneficio potencial para nosotros”, sostuvo.

Apud también destacó el beneficio inmediato que representa para la Argentina el incremento del precio internacional del petróleo, dado que el país ya comenzó a exportar y tiene previsto aumentar los volúmenes. “Estamos exportando petróleo, aunque todavía no sea mucho. El año que viene vamos a duplicar la exportación y los precios son altos”, explicó.

Sin embargo, advirtió que el mismo escenario internacional que favorece las exportaciones genera una presión sobre el mercado interno. “Todos estos proyectos cierran con 50 dólares y se está vendiendo a 100. Entonces esos son los dos beneficios”, señaló. Pero aclaró que “la contra es la política, la contra es la economía local”.

En ese sentido, Apud consideró difícil que las petroleras puedan sostener indefinidamente un precio interno del crudo significativamente inferior al valor internacional. “Si se mantiene el precio de 100 dólares o más en el precio del barril Brent de referencia, no van a poder mantener este buffer que tanto vienen sosteniendo”, afirmó.

Según explicó, hasta ahora los precios de los combustibles no reflejaron completamente el valor internacional del petróleo. “Estamos pagando un barril que está más cerca de los 70, 75 dólares que de los 100”, indicó. Pero si el precio internacional permanece elevado, anticipó que habrá presión para trasladar parte de esa diferencia al consumidor.

“Si ese punto de inflexión no aparece y ya viene retrasado, evidentemente va a haber una suba en los precios de los combustibles, cosa que políticamente no es buena y económicamente tampoco para nosotros, para el mercado local”, sostuvo.

Apud también rechazó la posibilidad de que YPF pueda sostener durante un período prolongado un precio interno artificialmente bajo respecto del mercado internacional. “José Luis Marín no puede durante mucho tiempo explicarle a los accionistas que está vendiendo el barril a 70 dólares cuando en el mercado vale 100”, afirmó.

Para el especialista, una política de ese tipo también podría generar consecuencias sobre las inversiones energéticas. “No se puede mantener durante mucho tiempo un desfasaje tan grande entre el insumo principal de los combustibles. El 40% del costo del combustible es el precio del barril”, explicó.

Apud recordó además las consecuencias que tuvo en el pasado el denominado “barril criollo”, con precios internos inferiores a los internacionales. “Volvemos al barril criollo, que hizo que las empresas petroleras no invirtieran en la Argentina. ¿Cómo voy a invertir en un país que me paga 40, si en otro país me pagan 60?”, planteó.

En ese punto, destacó especialmente el momento que atraviesa Vaca Muerta y advirtió que una intervención sobre los precios podría afectar el proceso de expansión de la producción. “Creo que sería nefasto para todo este lanzamiento espectacular que está habiendo en Vaca Muerta. Estuve los otros días por allá y te digo que parece que ya tomó la velocidad necesaria para despegar”, afirmó.

Por eso, Apud se mostró contrario a utilizar el precio de los combustibles como una herramienta para contener el impacto económico de cara a un proceso electoral. “Yo no lo aconsejaría”, sostuvo, y agregó que tampoco considera factible que YPF pueda sostener esa política durante mucho tiempo debido a sus obligaciones con el conjunto de sus accionistas y a la reacción del resto de las empresas petroleras.

“A cualquier empresa le conviene mucho más exportar que estar vendiendo acá a un precio que lo fija políticamente las empresas de acuerdo con el Estado”, explicó. Y concluyó con una advertencia sobre el horizonte temporal de la explotación de los recursos no convencionales: “No tenemos todo el tiempo del mundo para sacar lo que hay ahí, tendremos 40 años, 50 años a lo sumo y después se acabó, todo va a quedar bajo tierra. Entonces no volvamos a hacer macanas”.