Los estudiantes de secundaria franceses continuaron este lunes con el movimiento de protesta por las condiciones de enseñanza que ha sacudido al país europeo desde la semana pasada.

Un total de 413 centros educativos de Francia se han visto afectados este lunes por bloqueos, protestas u otros incidentes relacionados con la movilización del alumnado de escuelas secundarias en el país por reivindicaciones por la falta de profesores sustitutos, el estado de los edificios y las condiciones de enseñanza, según datos del Ministerio de Educación.
La cifra supone un descenso del 27 % respecto a los 564 centros afectados en la mañana del viernes y del 32 % frente a los 610 registrados el jueves, según el Ministerio.
Las autoridades llamaron la atención sobre el hecho de que el 40 % de loscentros educativos afectados este lunes -Francia cuenta con 3.700 institutos- no habían registrado hasta ahora incidentes, lo que, en su opinión, apunta a un intento de extender el movimiento a nuevos centros.
Además de bloqueos de centros, las protestas han estado acompañadas de incendios, daños materiales y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que se han repetido hoy en algunos institutos de ciudades como París o Toulouse, entre otras.
La Fiscalía decidió prolongar hoy la detención de un estudiante de 16 años, detenido la víspera, sospechoso de haber rociado con gasolina a un profesor durante una movilización estudiantil el viernes en La Ciotat, en el sur de Francia, según informó BFMTV.
En Aix-en-Provence, en el sur del país, otro estudiante de 17 años fue detenido este lunes por su presunta participación en una agresión ocurrida durante las protestas del jueves.
El menor está acusado de lanzar una piedra que golpeó en el ojo a una mujer de unos 50 años, y que lo perdió como consecuencia de la lesión, según BFMTV. El joven no tenía antecedentes conocidos por la Policía o la Justicia.
Movilizaciones estudiantiles se extienden a otros lugares de Francia
Las movilizaciones estudiantiles, que comenzaron a mediados de septiembre a las afueras de París, han ganado fuerza en los últimos días y se han extendido a otras partes de Francia, acompañadas de enfrentamientos con la Policía y daños en centros educativos.
Las autoridades, que elevan a unas 5.000 las personas detenidas desde el inicio de las protestas, de las que aproximadamente un 85 % son menores, han registrado 24 centros incendiados o dañados y 78 trabajadores de la enseñanza heridos.
El Gobierno teme que las manifestaciones convocadas mañana, martes, deriven en nuevos episodios de violencia, especialmente si se extiende por centros universitarios después de que algo más de una treintena se viesen afectados la semana pasada.
El Ejecutivo, que anunció este lunes que llevará al Parlamento el 27 de octubre una ley para que quienes causen daños en manifestaciones violentas los asuman, se enfrenta a críticas por la actuación de las fuerzas del orden.
Sindicatos y organizaciones sociales acusaron al Gobierno francés de emplear una fuerza excesiva frente a menores para contener unas reivindicaciones que consideran legítimas, mientras cinco investigaciones internas examinan actuaciones de los agentes.
La Liga de Derechos Humanos denunció este lunes una deriva que considera preocupante para el Estado de derecho, mientras desde el Ejecutivo se acusa a la izquierdista La Francia Insumisa de alimentar la tensión por motivos electoralistas a seis meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas.