Gonzalo Inchauspe: “Es casi un milagro lo que necesita Lula”

El politólogo Gonzalo Inchauspe analizó desde Brasil el resultado de la primera vuelta electoral y sostuvo que la victoria de Flávio Bolsonaro dejó al candidato del PT ante un escenario muy complejo para revertir la elección. También destacó el crecimiento del bolsonarismo en el Congreso y en las gobernaciones y explicó dónde buscará cada espacio los votos para la segunda vuelta.

El politólogo Gonzalo Inchauspe analizó desde Brasil el resultado de la primera vuelta electoral y consideró que Lula da Silva quedó ante un escenario muy complejo de cara a la segunda vuelta frente a Flávio Bolsonaro. “Las encuestas no erraron, claramente había un punto en donde Lula tenía una necesidad de subir y no lo alcanzó”, señaló en la 99.9.

Para Inchauspe, el antecedente histórico juega en contra del candidato del Partido de los Trabajadores. “Es casi un milagro lo que necesita, porque desde la vuelta a la democracia hasta ahora, quien ganó la primera vuelta, en la segunda vuelta ratifica. No hubo ninguno que haya podido dar vuelta ese resultado”, afirmó.

El politólogo también explicó que una de las razones por las cuales el resultado de Bolsonaro pudo parecer menos visible durante la campaña está relacionada con la estructura partidaria. “El PT es un partido con mucha vida y los partidos que apoyan al bolsonarismo no tienen esa misma estructura o esa misma cultura política. Hay gente que vive la política de forma distinta, son menos visibles, están menos organizados, no se notan tanto, pero están”, sostuvo.

Inchauspe destacó además que el buen desempeño del bolsonarismo no se limitó a la elección presidencial. “Fue muy fuerte en los distintos estados. Le fue muy bien en el Senado, muy bien en las gobernaturas”, explicó. En particular, remarcó la fortaleza que tendrá el sector en la Cámara alta luego de la renovación de dos tercios de sus bancas.

“En el Senado mucho mejor todavía. Se renovaban 54 bancas, así que va a tener una cierta fortaleza”, indicó. De todos modos, aclaró que el sistema político brasileño obliga a una negociación permanente debido a la gran cantidad de partidos. “Hay como 20 partidos. Al PL le fue muy bien, pero hay muchos otros partidos que forman parte de la coalición o apoyan. Siempre tienen que tener mucha negociación. Sin duda va a tener un Parlamento más cómodo”, explicó.

Respecto de la campaña electoral, Inchauspe consideró que la discusión estuvo marcada principalmente por la identidad y la polarización, antes que por propuestas concretas. “Ha sido una cuestión más identitaria. Nosotros o el socialismo. Lula decía ‘democracia, barbarie’. Esa cuestión más polarizante hace que queden un poco más invisibilizadas las propuestas”, afirmó.

En ese sentido, sostuvo que el debate terminó reducido a una confrontación entre dos espacios. “En el fondo se convierte en una cuestión de ‘ellos o nosotros, ellos son peores’, pero no hay un debate tan fino”, señaló. Por eso, planteó que uno de los principales interrogantes después de la segunda vuelta será qué tipo de gobierno podría encabezar Flávio Bolsonaro en caso de imponerse.

“Hay que ver qué va a hacer Flávio Bolsonaro, si va a ser un gobierno parecido al del padre o no. Tiene que ver qué componentes va a poder tener y qué capacidad va a tener de hacer algo diferente”, explicó. También consideró relevante observar quiénes integrarían su entorno y cuánto margen tendría para tomar decisiones propias: “Hay que ver quién va a ser el que lleve la batuta de ese gobierno, quiénes son los que lo van a rodear y si va a ser algo muy parecido al gobierno del padre o va a tener capacidad de imponer condiciones él”.

De cara a la segunda vuelta, uno de los principales desafíos estará en la distribución de los votos obtenidos por los candidatos que quedaron fuera de la contienda. Inchauspe señaló que el bolsonarismo aparece con mayores posibilidades de crecimiento dentro de ese electorado, aunque también habrá negociaciones entre los distintos partidos.

“Había un espectro para dónde crecer y sería más para Bolsonaro”, afirmó. Como ejemplo, mencionó al candidato que terminó tercero y anunció que se retirará de la política sin apoyar formalmente a ninguno de los dos postulantes. “Su electorado algún lado tiene que ir. Se pueden dividir”, explicó.

Otro dato relevante es el nivel de abstención, que alcanzó el 21%. Según Inchauspe, la participación será uno de los factores centrales de las próximas tres semanas. “Lula en su discurso dijo que hay que ir a buscar a los que no fueron a votar”, señaló.

El politólogo puso el foco especialmente en la región sudeste, donde se encuentran Río de Janeiro, Minas Gerais y San Pablo, estados que concentran alrededor del 40% de los votos. Allí, indicó, la abstención fue incluso ligeramente superior al promedio nacional. “En los estados donde le fue mejor a Bolsonaro, que son el triángulo que define el Sudeste, la abstención fue de alrededor del 22%. Ahí es donde la campaña de Lula tendrá que enfocarse a buscar”, explicó.

Al mismo tiempo, consideró que el espacio de Bolsonaro deberá intentar captar buena parte de los votos que quedaron en manos de los candidatos de derecha que no llegaron a la segunda vuelta. “El bolsonarismo tendrá que ir a buscar a ese 8% de los electores o de los candidatos que sacaron alrededor de ese porcentaje”, sostuvo.

Finalmente, Inchauspe señaló que Lula podría encontrar algún margen de negociación en determinados partidos, aunque el escenario general parece favorecer a Bolsonaro. “El resto pareciera, por discurso, que va más cerca de Bolsonaro”, concluyó.