El concejal de General Pueyrredón advirtió que durante el año pasado 2.200 personas fueron trasladadas a la guardia del HIGA por siniestros de tránsito y sostuvo que las cifras continúan en aumento. Cuestionó la falta de controles preventivos de alcoholemia, la ausencia de estadísticas municipales actualizadas y el deterioro de la infraestructura vial. También puso en discusión el destino de los recursos recaudados mediante la tasa vial.

El concejal Diego García advirtió que la siniestralidad vial se convirtió en uno de los problemas más preocupantes de Mar del Plata y cuestionó la falta de políticas preventivas para revertir una situación que, según sostuvo, continúa agravándose. En diálogo con la 99.9, señaló que durante 2025 unas 2.200 personas fueron trasladadas a la guardia del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) por hechos de tránsito y afirmó que las cifras de 2026 también muestran una tendencia creciente.
“Eso marca uno de los principales problemas que tiene la ciudad, justamente es la siniestralidad vial o la accidentología que no para de crecer”, sostuvo García. El concejal destacó los informes estadísticos elaborados por la guardia del hospital, que permiten dimensionar las consecuencias de los accidentes, tanto para las víctimas como para el sistema público de salud.
Sin embargo, cuestionó que el Observatorio Municipal de Tránsito no publique balances ni estudios desde 2023. “Si uno tiene que pensar en una política pública, si no tiene datos objetivos para poder, por ejemplo, armar un presupuesto o tratar de modificar este número en alza, ¿qué acción de política pública desarrolla el Estado municipal para resolver este tema?”, planteó. Para García, la falta de información actualizada dificulta conocer la evolución del problema y diseñar medidas que permitan reducir la cantidad de siniestros.
El concejal también apuntó contra la ausencia de controles preventivos de alcoholemia. Según afirmó, desde hace aproximadamente un año y medio vienen señalando que estos procedimientos no se realizan de manera sistemática, sino principalmente después de que ocurre un accidente. “Una persona tuvo un accidente grave y, entre otras cosas que se piden desde la Fiscalía, también se le hace un control de alcoholemia para saber si la persona estaba alcoholizada o no”, explicó.
En ese sentido, García recordó que Mar del Plata fue pionera en la implementación de políticas de tolerancia cero al alcohol al volante y cuestionó el retroceso que, a su entender, hubo en materia de prevención. “Las ordenanzas, como la ley, están para ser cumplidas por todos. No es optativo que uno pueda cumplir o no con las normas”, afirmó. Y agregó: “Para mí la política es resolver problemas y controlar también y sancionar al que no cumple con normas que están establecidas, que hacen a que podamos vivir en comunidad”.
El edil señaló además que el Concejo Deliberante aprobó el año pasado una comunicación dirigida al Ejecutivo para avanzar con los llamados narcotest, destinados a detectar el consumo de estupefacientes en conductores. Según sostuvo, otros municipios del país ya incorporaron este tipo de controles, mientras que Mar del Plata todavía no avanzó en su implementación.
García vinculó la necesidad de reforzar los controles con los problemas que pueden presentarse durante los fines de semana, cuando aumenta la circulación asociada a la actividad nocturna. Si bien reconoció la relevancia de la nocturnidad para la ciudad, consideró que debe estar acompañada por medidas preventivas para evitar que las conductas de riesgo pongan en peligro a terceros.
“La velocidad influye en los accidentes, la primera cuestión para mejorar”, señaló. Como segundo factor mencionó el consumo de alcohol y drogas, y como tercero, las distracciones al volante. En particular, advirtió sobre el uso del celular y de otras pantallas mientras se conduce. A su entender, estos tres aspectos pueden abordarse mediante controles, educación vial y políticas sostenidas de prevención.
El estado de las calles y la falta de señalización también formaron parte de sus cuestionamientos. García sostuvo que es necesario mantener las sendas peatonales, mejorar la señalización en cruces peligrosos y desarrollar una política de reductores de velocidad. “Si no hay presencia del Estado, es mucho más difícil”, afirmó, al describir una situación en la que, según su análisis, los conductores pueden circular por distintos sectores de la ciudad sin encontrarse con controles preventivos.
Otro de los puntos que puso en discusión fue el destino de los fondos recaudados a través de la tasa vial, que se aplica sobre la compra de combustibles. García estimó que durante este año la recaudación podría acercarse a los 15.000 millones de pesos y cuestionó que, a pesar de esos ingresos, el estado de las calles continúe siendo deficiente. “La tasa vial supuestamente iba a resolver el tema de la infraestructura vial. Bueno, evidentemente tampoco el aporte que hacen los vecinos, un aporte enorme”, expresó.
Para el concejal, las consecuencias de la falta de prevención se reflejan tanto en la cantidad de personas que llegan al hospital como en las lesiones que sufren las víctimas. Señaló que algunos pacientes quedan con discapacidades permanentes y que otros fallecen como consecuencia de los siniestros. Además, recordó que la atención de cada accidente implica gastos para el sistema público, desde el envío de una ambulancia hasta la asistencia hospitalaria y las eventuales internaciones.
En ese marco, mencionó un proyecto presentado para recuperar parte de esos costos a través de las compañías de seguros cuando corresponda. La iniciativa apunta a que el Estado pueda recuperar recursos utilizados en la atención de accidentes y evitar que toda la carga económica recaiga sobre el sistema público.
Finalmente, García sostuvo que la evolución de la siniestralidad debe formar parte de la evaluación de la gestión municipal, junto con otros problemas de seguridad. “El tema de la seguridad vial está dentro de los problemas de seguridad”, afirmó. Y cuestionó que, después de varios años de gobierno municipal, no se hayan encontrado respuestas suficientes para reducir los accidentes y sus consecuencias.
“Crece o no crece la siniestralidad en Mar del Plata, crece o no crece la fatalidad en accidentes de tránsito, crece o no crece el delito. La verdad que todo eso está en alza y lamentablemente no han encontrado soluciones hasta el día de hoy”, concluyó.