Vilma Baragiola: “Le reclamamos a la Provincia un Centro Integrador Social para Mar del Plata”

La concejal de General Pueyrredón reclamó que la Provincia firme un convenio para instalar un Centro Integrador Social en Mar del Plata y reforzar la atención a personas en situación de calle. Advirtió que la cantidad de personas afectadas pasó de unas 260 o 270 a entre 300 y 400, y cuestionó las dificultades para intervenir en casos atravesados por problemas de salud mental.

La concejal Vilma Baragiola reclamó en la 99.9 que la Provincia de Buenos Aires acuerde con el municipio la apertura de un Centro Integrador Social (CIS) en Mar del Plata, ante el crecimiento de la cantidad de personas en situación de calle. “En la provincia de Buenos Aires existe el CIS, que son Centros Integradores Sociales, que hay 58. Digo, ¿por qué no hay un 59?”, planteó.

Baragiola explicó que estos espacios funcionan mediante convenios entre el Ministerio de Desarrollo Social bonaerense y los municipios, con la participación de organizaciones sociales, instituciones religiosas y ONG. “Tienen alojamiento, tienen todo lo que hace a talleres, como también tiene el municipio, talleres por el tema de salud mental, talleres por el tema de formación laboral, pero esto se atiende en 24 horas”, detalló.

La concejal recordó que Mar del Plata cuenta con paradores municipales para hombres y mujeres, además de subsidios para ayudar a pagar hoteles, gestiones para obtener DNI gratuitos y asistencia para quienes necesitan regresar a sus lugares de origen. Sin embargo, consideró que esas herramientas no alcanzan para responder a una problemática que crece año tras año.

“Cuando yo me fui de la Secretaría, teníamos alrededor de 260, 270 personas. El último censo de este año nos está dando algo más de 300 y pico, 400 personas”, indicó. También advirtió que algunas personas llegan desde el conurbano bonaerense y otras provincias para buscar trabajo, pero terminan permaneciendo en la ciudad sin ingresos y viviendo en la calle.

“Me parece que Mar del Plata puede ser, dentro de los 58 lugares que ya están abiertos, lugar 59 con un convenio que se firme”, insistió. Para Baragiola, la articulación entre el municipio y la Provincia permitiría ampliar las respuestas disponibles y construir una red de contención más amplia.

La edil también se refirió a los casos de personas que permanecen durante largos períodos en veredas y espacios públicos, incluso cuando reciben ofrecimientos de asistencia. Sobre una mujer que suele permanecer en la zona de Luro e Independencia, explicó que se le ofreció trasladarse al hogar municipal para personas mayores, pero que rechazó esa alternativa.

“Se ha ingresado oficios judiciales en la espera de que los juzgados de familia puedan extenderlos para que se pueda trabajar en un traslado compulsivo al Hospital Regional y, de ahí, según los resultados que den los estudios médicos, esta cuestión quede internada en áreas psiquiátricas o trasladada a áreas municipales de internación”, señaló.

Baragiola consideró que la legislación sobre salud mental plantea dificultades para intervenir en situaciones de extrema vulnerabilidad cuando la persona rechaza la asistencia. “Si no trabajamos también sobre la ley de Salud Mental, estamos complicadísimos”, afirmó. Y agregó: “No podés trabajar con la voluntad de la persona para personas que están tiradas en una vereda con un colchón o con una manta o con un cartón, a expensas de la lluvia, del frío”.

La concejal también advirtió sobre los cambios en la composición de la población en situación de calle. “Antes no había tantas mujeres, hoy ya tenés más de 20 mujeres en calle”, sostuvo. Además, señaló que hay jóvenes menores de 30 años y personas de entre 45 y 65 años, muchas de ellas atravesadas por problemas de consumo.

Finalmente, remarcó que algunas personas rechazan los paradores porque no quieren separarse de sus parejas o de sus animales, mientras que otras requieren una atención más compleja. “La verdad que el municipio tiene hoy el parador de mujeres y el parador de varones y, bueno, otros no se quieren separar de sus animales, más allá de que uno le plantea la posibilidad de que pueda llevar el animal”, explicó.

Para Baragiola, la apertura de un Centro Integrador Social permitiría complementar los dispositivos existentes y mejorar la respuesta ante una problemática que ya no puede abordarse únicamente con los recursos municipales disponibles.