Pierre-Marie Sève: “Estamos viendo a un país de 2.000 años que se está destruyendo desde el interior”

El director del Institut pour la Justice de Francia describió en la 99.9 un escenario de violencia y saqueos en las principales ciudades francesas. Apuntó contra los sectores de extrema izquierda, cuestionó el agotamiento de las fuerzas policiales y denunció la falta de respuestas judiciales frente a los delitos cometidos durante las manifestaciones.

Pierre-Marie Sève, director del Institut pour la Justice de Francia, describió en la 99.9 la preocupación que atraviesa el país ante las manifestaciones violentas y los saqueos registrados en distintas ciudades. “Es un momento muy difícil para todos los franceses, porque estamos viendo a un país que tiene 2.000 años de edad, que se está destruyendo del interior”, afirmó. Según explicó, las protestas alcanzaron a París, Lyon, Marsella, Toulouse y Burdeos, y en algunos lugares continuaron incluso después del fin de semana.

El dirigente señaló que, además de la violencia de las manifestaciones, los saqueos representan uno de los aspectos más preocupantes de la situación. “Las manifestaciones fueron muy violentas, mucho más violentas que en los últimos años, pero los saqueos quizás son lo peor”, sostuvo. En ese sentido, describió ataques a comercios y edificios residenciales en el centro de París, una situación que, según afirmó, genera temor entre los habitantes que no participan de las protestas.

Consultado sobre la presencia de banderas palestinas en las movilizaciones, Sève distinguió dos fenómenos que, a su entender, confluyen en los episodios de violencia. Por un lado, identificó a activistas políticos de extrema izquierda que, según dijo, llevan años promoviendo una cultura de manifestaciones con enfrentamientos con la policía. En ese sector ubicó a La France Insoumise, el partido de Jean-Luc Mélenchon, al que atribuyó una influencia significativa en el escenario político francés.

Por otro lado, vinculó los saqueos con grupos de jóvenes de origen africano y cultura musulmana, a los que responsabilizó de protagonizar episodios de destrucción urbana. “Han creado una cultura de destrucción urbana y de saqueos”, afirmó, y comparó estos hechos con los disturbios que, según recordó, se produjeron durante celebraciones vinculadas al Paris Saint-Germain. A su entender, la causa palestina funciona como un símbolo compartido por distintos sectores de las movilizaciones. “La bandera de Palestina se convirtió en la bandera de la destrucción y de los saqueos”, manifestó, y agregó que representa “un símbolo de unión” dentro de ese movimiento.

Sève también cuestionó las condiciones en las que trabaja la policía francesa y aseguró que los efectivos se encuentran agotados. “Yo trabajo mucho con policías y con sindicatos de policías. Están muy, muy, muy cansados”, señaló. Según relató, en las semanas previas algunos sectores policiales habían advertido que, ante la muerte o las heridas graves de un agente, podrían dejar las armas e iniciar una huelga.

El director del Institut pour la Justice sostuvo que, a su entender, algunos militantes de extrema izquierda buscan provocar una situación de caos para avanzar políticamente por fuera de las vías electorales. “Saben que no pueden ganar las elecciones. Entonces su única manera de ganar, de tomar el poder, es lo que hicieron los bolcheviques en Rusia hace un siglo”, afirmó. También aseguró que estos sectores se vienen preparando desde hace años y mencionó a La Jeune Garde, una organización que describió como violenta.

Al analizar la falta de respuestas frente a estos episodios, Sève apuntó contra el funcionamiento del sistema político francés durante las últimas décadas. Según su interpretación, el debate público estuvo condicionado durante años por el temor a la extrema derecha, lo que habría impedido abordar de manera efectiva cuestiones vinculadas con la inmigración, la seguridad y el orden público. “No digo que la derecha dura tiene que estar en el poder, pero tiene que ser parte de la democracia”, sostuvo.

Para el dirigente, el desequilibrio político terminó dejando sin resolver problemas que hoy se manifiestan en las calles. “La autoridad, la seguridad, la gestión de la inmigración fueron temas que nunca fueron arreglados”, afirmó. En ese contexto, cuestionó especialmente la respuesta judicial frente a los saqueos y aseguró que las primeras decisiones conocidas no contemplaban penas de prisión efectivas para los responsables.

“Y el resultado es una justicia completamente ausente”, concluyó Sève, al describir un escenario en el que, desde su perspectiva, la falta de sanciones, el desgaste de la policía y la incapacidad política para resolver conflictos estructurales contribuyen a profundizar la crisis de seguridad en Francia.