El concejal reclamó que el municipio controle la aplicación de la ordenanza sobre perros potencialmente peligrosos y pidió conocer cuántos animales están registrados, cuántos chips se colocaron y qué multas se aplicaron. Además, cuestionó la falta de controles del gobierno municipal y advirtió que la tenencia responsable no es solamente una cuestión de bienestar animal, sino también de seguridad y convivencia.

El concejal Horacio Taccone reclamó en la 99.9 que el municipio haga cumplir la normativa sobre perros potencialmente peligrosos y advirtió que no es necesario esperar a que ocurra una tragedia para actuar. “Nosotros lo que fundamentalmente pensamos es que no es necesario esperar a que estas situaciones fatales, en muchos casos gravísimas, ocurran en Mar del Plata para que ahí se despierten quienes tienen responsabilidades y hagan lo que tienen que hacer”, afirmó.
Taccone sostuvo que se trata de una problemática que cuenta con herramientas legales para ser abordada. “Tampoco es tan complicado. Hay que hacer cumplir una ordenanza, no hay que inventar nada”, remarcó. En ese sentido, señaló que la tenencia responsable de animales no debe entenderse únicamente desde el bienestar de las mascotas, sino también desde la protección de las personas. “No solo es una cuestión vinculada al bienestar del animal, sino que fundamentalmente se relaciona con la seguridad, con la convivencia y con la protección de las personas”, expresó.
El edil recordó que la regulación municipal cuenta con una ordenanza y un decreto reglamentario aprobado durante la gestión de Carlos Arroyo. Sin embargo, cuestionó la falta de controles para garantizar su aplicación. “Las cosas están reguladas en una ordenanza y también en un decreto reglamentario que se sacó a fines del gobierno de Arroyo. Hay que cumplirlo, hay que controlar ese problema”, sostuvo. Y agregó una crítica al Ejecutivo local: “Tiene este problema lamentable que es que parecería que a este gobierno municipal no le gusta controlar, o no le gusta controlar las cosas que hay que hacer”.
Como parte de su planteo, Taccone explicó que busca conocer el funcionamiento concreto del sistema de registro y control de estos animales. “Nos gustaría, pero no para chicanear ni para politizar un tema que tendría que ser llevado adelante por todas las bancadas, saber realmente cuántos perros peligrosos hay inscriptos en el registro pertinente que creó esta ordenanza, cuántas multas se aplicaron y cuántos chips hay colocados”, indicó. Para el concejal, esa información permitiría evaluar si las medidas previstas están teniendo resultados o si la normativa existe solamente en los papeles.
En ese contexto, comparó la situación con otra iniciativa que impulsó años atrás: la creación de un registro municipal de bicicletas. Según explicó, la ordenanza permitía identificar al propietario de una bicicleta robada si el rodado estaba inscripto, pero faltaron controles para promover su incorporación al sistema. “Fue una ordenanza bastante sencilla, bien recibida por el sector, pero después absolutamente nadie ejerció el control de cuántas bicicletas estaban inscriptas. Ahí no se hizo nada. Y acá es exactamente lo mismo”, afirmó.
Taccone también cuestionó el argumento de que la problemática no puede ser atendida por los responsables del área municipal porque no cuentan con una determinada formación profesional. “Zoonosis tiene que saber perfectamente la mayoría de los lugares donde existen estos animales peligrosos. Y el hecho de que no sea veterinaria, eso es un chiste, parece un chiste”, sostuvo. A continuación, cuestionó que se haya naturalizado la falta de cumplimiento de las obligaciones por parte de algunos funcionarios. “Está empezando ya desde hace un tiempo a ser naturalizado, a verse como algo normal que un funcionario no cumpla sus funciones”.
El concejal consideró que la responsabilidad no se limita a quienes ocupan cargos en el gobierno, sino que también alcanza a quienes los designan. “La culpa no es de ella ni de ellos en el caso de que no cumplan bien con su tarea; claramente la responsabilidad es de los que los eligen”, manifestó. Además, planteó que los controles y las políticas públicas no deberían evaluarse según quién las haya impulsado. “El control es parte de las funciones que tiene el Estado. Las medidas son buenas o malas por sí mismas, no según quién las determina, quién hace que se cumplan o quién las firma”, señaló.
Finalmente, Taccone rechazó que el problema de los perros potencialmente peligrosos sea considerado un asunto secundario frente a otras necesidades de Mar del Plata. “No sé si estoy tan de acuerdo con que sea algo menor, porque es algo que puede quitar vidas, como las quita”, afirmó. Y planteó que el municipio debe comenzar a resolver las cuestiones que están a su alcance, incluso aquellas que parecen sencillas: “Las difíciles son difíciles, pero esto es hacer cumplir una ordenanza. No es tan complicado. Falta un poco de ganas”.