Arie Kacowicz: “Netanyahu no ha asumido la responsabilidad por la masacre del 7 de octubre y solo por esa razón no debe seguir”

El profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén analizó el escenario electoral israelí y advirtió sobre la incertidumbre en torno a la formación del próximo gobierno. Cuestionó la continuidad de Benjamin Netanyahu, su manejo de la seguridad y las consecuencias de la guerra, aunque aclaró que un cambio de liderazgo no implica necesariamente un acuerdo de paz con los palestinos.

El profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Arie Kacowicz, describió el escenario político de Israel como un período de profunda incertidumbre ante unas elecciones que, según sostuvo, definirán el rumbo interno y externo del país. “Las elecciones son cruciales para los ciudadanos israelíes, los 10 millones de israelíes que vivimos acá”, afirmó en diálogo con la 99.9, y comparó el clima previo a la votación con una película de Alfred Hitchcock: “No sabemos exactamente qué va a ocurrir”.

El politólogo advirtió que la atención no debe concentrarse exclusivamente en la figura de Benjamin Netanyahu, sino también en la posibilidad de construir una mayoría parlamentaria. Explicó que Israel no elige directamente a su primer ministro, sino que vota legisladores, y que los sondeos anticipaban una disputa muy ajustada entre el bloque oficialista y el de la oposición. Además, señaló que los partidos árabes israelíes, que representan aproximadamente el 20% del electorado, pueden desempeñar un papel decisivo en la conformación del próximo gobierno.

“Hay un sentimiento de gran incertidumbre”, resumió Kacowicz, quien contó que muchos israelíes residentes en el exterior estaban regresando para participar de la elección, ya que no pueden votar fuera del país. En su caso, mencionó que su hija, radicada por razones laborales en Estados Unidos y luego en Londres, tenía previsto viajar para votar.

Para el académico, una eventual continuidad de Netanyahu tendría consecuencias importantes en la política exterior israelí. “Un séptimo gobierno de Netanyahu implica continuidad en su política exterior, aislamiento, continuación de la anarquía y el caos que está ocurriendo en Cisjordania, y alienación con respecto a las relaciones con países de Europa”, enumeró. Sin embargo, aclaró que una alternancia política tampoco significaría una solución inmediata al conflicto palestino. “Un gobierno diferente no significa que mañana a la mañana vaya a hacer la paz con los palestinos, pero sí puede tomar un camino diferente”, sostuvo.

Kacowicz puso especial énfasis en la responsabilidad política por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Recordó que la masacre dejó cerca de 1.200 israelíes asesinados y 251 personas secuestradas, muchas de las cuales no regresaron con vida. “Eso dejó un trauma que explica en parte la reacción brutal de mi país o del gobierno”, señaló, al describir el impacto que tuvo el ataque sobre la sociedad israelí.

El profesor reconoció que la guerra tuvo una justificación inicial, pero consideró que su prolongación alimentó el descontento con el gobierno. “La guerra fue justa, por lo menos en los primeros meses. Pero parte de la bronca contra el gobierno actual es el hecho de que la guerra continuó”, afirmó. A su entender, la discusión sobre la conducción política debe incluir tanto las consecuencias del conflicto como la capacidad del Ejecutivo para responder por los errores cometidos.

En ese sentido, fue categórico respecto de Netanyahu: “El primer ministro no ha tomado responsabilidad en los últimos tres años de la catástrofe de la masacre que cometió Hamás el 7 de octubre. Todos los demás en la camada militar y de seguridad han renunciado o los han echado. El único que no ha aceptado la responsabilidad ha sido el primer ministro”. Y concluyó: “Solo por esa razón él no debe seguir”.

El académico también mencionó otros episodios que, a su juicio, exponen fallas en la gestión del gobierno. Entre ellos, aludió a un incidente reciente relacionado con un avión de Fly Dubai y cuestionó la respuesta del Ministerio de Transporte y de los organismos de seguridad. “En un país normal, la ministra de Transporte tendría que haber volado, el director de Seguridad Interna tendría que haber volado”, expresó, en referencia a las responsabilidades políticas que, según su mirada, deberían derivarse de ese tipo de situaciones.

También recordó el caso de los submarinos alemanes, sobre el que se conformó una comisión estatal que, según indicó, concluyó que Netanyahu había puesto en riesgo las relaciones diplomáticas, la seguridad y los vínculos comerciales de Israel. Para Kacowicz, estos antecedentes deben formar parte de la evaluación pública sobre la continuidad del primer ministro, más allá de la conmoción que provocaron los ataques de octubre.

Finalmente, el profesor trazó una comparación con los sistemas políticos latinoamericanos y cuestionó la dificultad de Israel para producir alternancias cuando un gobierno acumula cuestionamientos. “En América Latina, cuando tienes un gobierno que ha funcionado mal en términos de seguridad interna, economía o costo de vida, a los cuatro años a ese gobierno se lo echa, y no importa que sea de derecha o de izquierda”, afirmó. A su entender, las elecciones israelíes serán decisivas no solamente para determinar quién ocupará el poder, sino también para definir qué tipo de Estado y de conducción política quiere la sociedad después de años de guerra, crisis de seguridad y cuestionamientos a sus autoridades.