La cofundadora de la Fundación Manada cuestionó las intervenciones escolares en casos vinculados con la identidad de género durante la infancia y reclamó mayor protección para las familias. A partir de su experiencia personal en Mar del Plata, sostuvo que deben atenderse las situaciones de vulnerabilidad emocional y señaló que la organización brinda asesoramiento a través de Instagram.

Paula Rivero, cofundadora de la Fundación Manada, habló en la 99.9 sobre su experiencia familiar y las razones que la llevaron a impulsar una organización dedicada a acompañar a padres que atraviesan situaciones vinculadas con la identidad de género de sus hijos. “En mi caso particular, yo fui víctima de la ideología de la identidad de género. Mi hija iba al colegio Illia y creo que a quienes vivimos en Mar del Plata nos ha resonado ese caso”, expresó.
Rivero cuestionó lo que considera una intervención ideológica en el ámbito educativo y sostuvo que, en determinadas situaciones, los padres quedan desplazados de decisiones que involucran a sus propios hijos. “Es una bajada de línea que realmente está atacando a nuestros niños y a los padres nos apartan para que no podamos criarlos en libertad y con autonomía”, afirmó. Según relató, a partir de su experiencia se reunió con madres de distintos lugares del país y juntas crearon la Fundación Manada.
Al explicar las situaciones que, según su organización, atraviesan algunas niñas durante la infancia y la adolescencia, Rivero señaló que muchas de ellas llegan a ese proceso en momentos de especial vulnerabilidad. “Estamos hablando de niñas cada vez más chicas, desde los nueve años en adelante. Son criaturas que están pasando por una etapa de vulnerabilidad, entrando en la adolescencia, que ya de por sí es una etapa compleja”, manifestó.
En ese sentido, sostuvo que, de acuerdo con lo que observa la fundación, existen antecedentes y circunstancias personales que deberían recibir atención específica. “Lo que notamos es que todas han pasado por un proceso de bullying o de duelo, o tienen alguna comorbilidad, por ejemplo autismo o un trastorno de personalidad. Entonces, el tema de salud mental es tapado por esta ideología, que utiliza esa vulnerabilidad para meter a todos en la misma bolsa”, aseguró.
La cofundadora de Manada también cuestionó las intervenciones médicas vinculadas con los procesos de transición de género en menores de edad. “Es un gran negocio para las empresas farmacéuticas, porque el tema de hormonizar niños tiene un costo altísimo”, afirmó. En su planteo, mencionó los bloqueadores de la pubertad y expresó preocupación por las consecuencias a largo plazo de los tratamientos, así como por la información que reciben las familias antes de tomar decisiones.
“Los consentimientos informados no son los correctos. Es muy grave porque de verdad se pierden vidas y, lo peor de todo, es que todas las cuestiones de salud mental que acarrean nunca son tratadas porque son tapadas por esta ideología”, sostuvo. Sus afirmaciones expresan la posición de la organización frente a estas intervenciones y su reclamo de que se preste especial atención a la situación emocional de los menores.
Rivero aclaró que su cuestionamiento no está dirigido contra la orientación sexual de las personas, sino contra lo que considera un abordaje inadecuado de determinadas situaciones durante la infancia. “Nosotros no estamos cuestionando la sexualidad, porque la gran confusión es creer que este cambio de género tiene que ver con la sexualidad. Para nosotros, el tema de la orientación sexual es inobjetable. Esto pasa por otro lugar”, explicó.
También recordó las dificultades que atravesó durante el conflicto con las autoridades del establecimiento educativo al que concurría su hija. Según relató, la directora y la psicóloga del colegio intentaron que perdiera la guarda de la niña. “No es broma”, remarcó. En ese contexto, consideró que el cambio de gobierno modificó el escenario para quienes planteaban objeciones a las políticas de identidad de género impulsadas anteriormente.
“Cuando se realiza el cambio de gobierno, uno pudo respirar un poco más y, a partir de ahí, empezar a hacer un poco más de conciencia. Hoy en día creo que se habla de esto. En ese momento, cuando a mí me pasó, no escuchaba absolutamente nada en esta línea; era solamente la bajada de línea de la ideología de identidad de género”, recordó.
Finalmente, Rivero destacó que actualmente percibe una mayor apertura para discutir estas situaciones y dejó a disposición de las familias el canal de contacto de la organización. Quienes necesiten asesoramiento pueden comunicarse con la Fundación Manada a través de su cuenta de Instagram, @manada.arg.