Mariano Moyano: “Estamos viendo entraderas cometidas por jóvenes de 20 años con penas mínimas de hasta 10 años”

El fiscal especializado en entraderas advirtió sobre la participación de delincuentes cada vez más jóvenes y señaló que, tras un período con un incremento cercano al 35% de los casos, las cifras mensuales estarían volviendo a sus niveles históricos. También describió el trabajo de investigación y la coordinación con las autoridades policiales.

El fiscal Mariano Moyano, a cargo de la investigación de entraderas en Mar del Plata, advirtió sobre un cambio en el perfil de quienes cometen estos delitos: junto a personas con condenas anteriores, aparecen jóvenes de alrededor de 20 años que ya protagonizan hechos de extrema gravedad. “Nos encontramos con personas extremadamente jóvenes que han registrado procesos cuando eran menores de edad y que, en la primera causa en la que intervenimos en el ámbito de mayores, se encuentran con delitos que tienen penas mínimas de tres a diez años”, explicó en diálogo con la 99.9.

El funcionario remarcó que, cuando se utiliza algún tipo de arma, incluso un arma impropia, la pena mínima puede llegar a los cinco años de prisión. “Son personas que no tienen antecedentes penales como mayores, pero ingresan al sistema con penas altísimas, con hechos muy graves”, señaló. En paralelo, indicó que también continúan actuando delincuentes que ya recibieron condenas y accedieron a beneficios como la libertad asistida, la libertad condicional u otras modalidades de salida.

“Hace dos o tres años, cuando lográbamos identificar a las personas que cometían los delitos, en la mayoría de los casos eran sujetos que ya registraban sentencias condenatorias anteriores, muchas veces por delitos similares contra la propiedad”, recordó Moyano. Sin embargo, sostuvo que en el último tiempo comenzó a observarse con mayor frecuencia la participación de jóvenes que, pese a no tener antecedentes como adultos, protagonizan entraderas planificadas y con un alto nivel de violencia.

En cuanto al trabajo de la fiscalía, explicó que desde su creación funciona un gabinete especializado dentro de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI), integrado actualmente por unos 12 funcionarios dedicados exclusivamente a las causas derivadas por esa dependencia. A ese trabajo se suma la articulación con las comisarías y las áreas de prevención policial.

Moyano confirmó que mantuvo reuniones con el nuevo superintendente y el jefe departamental para coordinar acciones y analizar la situación del delito. En ese marco, indicó que durante algunos meses del año se registró un incremento cercano al 35% en la cantidad de entraderas, particularmente en marzo, abril, mayo y julio. “Nosotros teníamos números de casos mensuales muy altos”, precisó.

Según el fiscal, los registros más recientes muestran una tendencia hacia los niveles habituales, aunque pidió cautela al interpretar esos datos. “Se está volviendo a ese promedio de casos que veníamos teniendo durante la gestión”, afirmó. En términos históricos, la fiscalía contabiliza alrededor de 30 a 35 hechos mensuales, con variaciones de acuerdo con cada período.

El funcionario aclaró que las estadísticas deben analizarse sin perder de vista la gravedad que representa cada episodio para las víctimas. “Si uno es víctima de una entradera, que alguien venga a decir que hay más o menos hechos parece que está minimizando a quien sufrió este hecho tan grave”, expresó. Por eso, explicó que el análisis de los registros tiene utilidad principalmente para detectar patrones y mejorar la coordinación con las fuerzas de seguridad.

“Si noto que en determinada jurisdicción o en determinado horario hay una modalidad que se está repitiendo, trato de hablarlo con las autoridades respectivas para ver qué mayor contralor pueden hacer”, detalló. En ese sentido, diferenció las responsabilidades de cada área: la fiscalía interviene una vez consumado el delito y se concentra en la investigación, mientras que la prevención corresponde a las fuerzas policiales.

Consultado sobre la procedencia de los autores de las entraderas más violentas, Moyano sostuvo que existen casos puntuales de personas llegadas desde otras localidades del conurbano bonaerense, aunque aclaró que no es la situación más habitual. También señaló que mantuvo contactos con fiscales de otros departamentos judiciales por investigaciones en las que participaron personas de Mar del Plata en delitos cometidos fuera de la ciudad.

“No es lo que habitualmente se ve, que sean procesadas o condenadas personas que no sean de este departamento judicial”, concluyó el fiscal, al describir un escenario en el que conviven delincuentes con antecedentes y jóvenes que comienzan su trayectoria delictiva con hechos de gran gravedad.