El experto en seguridad y contraterrorismo cuestionó la respuesta de los gobiernos europeos frente a los episodios de violencia y advirtió sobre la situación de inseguridad en Mar del Plata. “La inseguridad es un subproducto de la corrupción”, afirmó, y reclamó que la coordinación entre Nación y Provincia se traduzca en acciones concretas.

El experto en seguridad y contraterrorismo Daniel Adler analizó en la 99.9 los episodios de violencia que atraviesan distintos países europeos y la situación de inseguridad en Mar del Plata. Al referirse a los disturbios en Francia, rechazó que se los presente como simples protestas estudiantiles y sostuvo que se trata de una situación de mayor gravedad. “Una orden de no intervenir, de alguna forma, es una orden de intervenir, pero en el caos”, señaló.
Adler aseguró que los hechos registrados en territorio francés exceden una manifestación convencional. “Nada tiene que ver esto con una protesta estudiantil. Son organizaciones terroristas que están en una modalidad de guerra urbana, lo cual en solamente dos días dejó 600 policías heridos”, afirmó. También mencionó amenazas contra la catedral de Notre Dame vinculadas con la liberación de Ibrahim Alozowi, a quien identificó como responsable de apuñalar a tres ciudadanos franceses dentro de una iglesia en Niza. Según indicó, existen otras demandas similares.
Al ampliar su análisis sobre Europa, Adler cuestionó la respuesta política frente a estos episodios y advirtió sobre la posibilidad de que situaciones similares se extiendan a otros países. Sin embargo, rechazó definir el fenómeno exclusivamente como una expresión de la izquierda política. “Yo no le llamaría izquierda. Esto, de alguna forma, es una estrategia bélica por medio de la inmigración; la estrategia de guerra no es otra cosa”, sostuvo.
En esa línea, mencionó antecedentes en España y el Reino Unido, y cuestionó que distintos gobiernos hayan permitido durante décadas el desarrollo de procesos que, según su interpretación, hoy representan un problema de seguridad. “Me da mucha lástima y me parece incluso muy sospechoso por parte de los gobernantes que hayan permitido esto durante más de 30 años. Hoy se empiezan a pagar las consecuencias”, manifestó.
El especialista también destacó la respuesta del gobierno italiano encabezado por Giorgia Meloni, al considerar que las medidas de seguridad deben estar acompañadas por una decisión política clara. “Ella tomó la decisión política, no solamente la estratégica o la operativa de mover a la gendarmería, sino también ideológicamente, de decir: ‘Acá hay dos bandos’. Esto no es una protesta pacífica, no tiene nada que ver con movimientos educativos ni con cualquier bandera que se le ponga; es una estrategia de guerra”, afirmó. Además, mencionó movimientos en Alemania y Bélgica como parte de un escenario que considera preocupante para el continente.
Tras ese análisis, Adler se refirió a la posibilidad de establecer una mesa de coordinación entre Nación y Provincia para abordar la inseguridad en Mar del Plata. Frente a esa iniciativa, planteó que el principal desafío consiste en pasar de las reuniones a las decisiones operativas. “Para que funcione hay que dejar de hablar y empezar a hacer. Incluso en la Biblia: menos palabras y más acciones”, expresó.
“Yo soy partidario de que todo está inventado: las leyes, las estrategias y las tácticas también. Ahora, son de cumplimiento efectivo. ¿Cuánto más se va a esperar para implementar alguna solución de las tantas que hay sobre la mesa?”, preguntó. Para Adler, la cuestión central es determinar si la coordinación anunciada se traducirá en medidas concretas capaces de reducir la preocupación cotidiana de los vecinos.
En uno de los tramos más duros de la entrevista, describió el deterioro de la seguridad en la ciudad. “Mar del Plata es una de las ciudades más peligrosas de toda la República Argentina y hasta hace pocos años era la perla del Pacífico. Todos queríamos estar en Mar del Plata, todos queríamos vivir en Mar del Plata. Hoy la gente se escapa”, sostuvo.
Adler vinculó esa situación con el impacto que la inseguridad tiene sobre la población, los jóvenes y las inversiones. Durante la entrevista afirmó que la ciudad pasó de tener un millón de habitantes a unos 700.000, una cifra que, según su planteo, continúa disminuyendo. “Los jóvenes se escapan de Mar del Plata, la inversión se escapa de Mar del Plata. Es algo increíble, inaudito”, remarcó.
Finalmente, relacionó el problema con la corrupción, la falta de inversión y las condiciones laborales de las fuerzas policiales. “La inseguridad es un subproducto de la corrupción, por no invertir lo necesario, por no tener policías bien pagos”, afirmó. Como dato de especial preocupación, aseguró que “el 45% de los policías que tienen que patrullar Mar del Plata están con carpeta médica o psiquiátrica”.
Para Adler, esa situación compromete directamente la capacidad de prevención y respuesta en las calles. “El territorio no está protegido; el recurso humano que lo tiene que proteger, que eso lo asigna el gobernador y el intendente lo tiene que verificar, casi en la mitad está fuera del circuito. Y es algo trágico, dramático”, concluyó.