El presidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata destacó la creación de una segunda sala como “una noticia muy importante” para la ciudad y toda la región, pero advirtió sobre las demoras para cubrir vacantes en la Justicia Federal. Actualmente, uno de los juzgados penales de Mar del Plata lleva más de una década sin juez titular y la cobertura de los nuevos cargos podría demandar varios meses.

La creación de una segunda sala para la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata representa un avance importante para la Justicia Federal de la ciudad y de toda su zona de influencia, aunque todavía deberán cumplirse distintos pasos administrativos y presupuestarios para que pueda comenzar a funcionar. El presidente de la Cámara, Alejandro Tazza, destacó la importancia de la medida y explicó que permitirá ampliar la capacidad de respuesta ante el crecimiento de las causas.
“Es una noticia muy importante para Mar del Plata. En primer lugar porque es un reconocimiento a la jerarquía que tiene la Justicia Federal en el interior del país y especialmente en la ciudad de Mar del Plata y toda su región”, sostuvo Tazza en diálogo con la 99.9. El magistrado recordó que la Cámara tiene jurisdicción sobre casi el 40% del territorio de la provincia de Buenos Aires, con juzgados federales en Dolores, Azul, Necochea y Mar del Plata.
Según explicó, la nueva sala permitirá contar con más jueces para atender con mayor celeridad los expedientes que llegan desde los distintos juzgados federales. Tazza aclaró que no se trata de conflictos propios de la Justicia provincial, sino de causas donde existe un interés federal, que pueden abarcar cuestiones penales, civiles, laborales, previsionales y de salud. “Cada vez va creciendo exponencialmente” la cantidad de asuntos que llegan a la Justicia Federal, señaló.
El presidente de la Cámara explicó que durante los últimos años se produjo un déficit constante entre las causas que ingresaban y las que podían ser resueltas. “Casi todos los años teníamos, si me permite la expresión, un déficit. Es decir, ingresaban más causas de aquellas que podíamos atender y resolver”, afirmó. La incorporación de una segunda sala permitiría, de esta manera, descomprimir el funcionamiento del tribunal y mejorar los tiempos de respuesta.
Tazza destacó especialmente el impacto que podría tener la medida en cuestiones previsionales y de salud, donde muchas veces las personas necesitan una resolución judicial con rapidez. “No se trata solamente de cuestiones penales”, remarcó, y mencionó entre los expedientes que llegan a la Cámara los reclamos por actualización de haberes jubilatorios y las causas vinculadas con prestaciones de salud que requieren un tratamiento urgente.
En ese contexto, el magistrado también se refirió a uno de los principales problemas que atraviesa actualmente la jurisdicción: la cantidad de vacantes. La situación se agravó en los juzgados federales civiles de Mar del Plata tras el ascenso del juez Santiago Martín a la Cámara Federal. “Es un gran problema esto de las vacantes y el tiempo que se demora en cubrirlas”, reconoció.
La situación, según describió, obliga a realizar un complejo movimiento de magistrados para evitar que los juzgados queden completamente paralizados. De los cuatro juzgados federales existentes en Mar del Plata, dos corresponden al fuero penal y dos al civil, previsional y de salud. Actualmente, de los dos juzgados penales solamente uno tiene juez titular y uno de esos cargos lleva más de diez años vacante.
En cuanto a los juzgados civiles, Tazza explicó que el juez federal de Necochea se encuentra actualmente a cargo de su propio juzgado y además de los dos juzgados civiles de Mar del Plata. “Lo que representa que viene dos o tres veces por semana, de acuerdo a las necesidades, para atender los asuntos de acá de Mar del Plata y luego regresa a Necochea para los trámites de su propio juzgado”, detalló.
El magistrado calificó esta situación como un verdadero “movimiento de piezas” que termina recargando a los jueces disponibles. La expectativa está puesta en que pueda cubrirse la vacante existente en el juzgado federal de Dolores, lo que permitiría liberar al juez de Azul que actualmente colabora con la jurisdicción marplatense y aliviar así la carga que pesa sobre el magistrado de Necochea.
Tazza remarcó que el problema no es exclusivo de Mar del Plata, sino que se extiende a distintas jurisdicciones del país. Como ejemplo, recordó que la Cámara Federal marplatense debió esperar ocho años para completar el concurso y designación de un camarista. Pero el caso más prolongado es el del juzgado federal penal de Mar del Plata, que lleva más de una década esperando un titular.
«No puede ser que se tarde más de 10 años”, cuestionó. Y dejó una comparación que sintetiza su preocupación por los tiempos del sistema: “Los argentinos hemos elegido tres presidentes de la Nación en ese término, no hemos podido elegir un juez federal”.
Respecto de los tres nuevos cargos que deberán cubrirse para poner en funcionamiento la segunda sala, Tazza explicó que el procedimiento comienza con un concurso de oposición y antecedentes ante el Consejo de la Magistratura. Luego se realiza un examen, se analizan los antecedentes, se establece un orden de mérito y finalmente se confeccionan las ternas que son elevadas al Poder Ejecutivo.
El Ejecutivo deberá seleccionar un candidato de cada terna y posteriormente enviar los pliegos al Senado para obtener el acuerdo correspondiente. Una vez cumplido ese paso, el Poder Ejecutivo formaliza las designaciones. “Así, a grandes rasgos, lo explicamos”, indicó Tazza, quien reconoció que se trata de un procedimiento que necesariamente demanda tiempo.
Por eso, el magistrado estimó que, “con mucha suerte”, los nuevos jueces podrían estar designados el año próximo, aunque existe la posibilidad de comenzar a poner en marcha la estructura mediante jueces subrogantes. Para ello será necesario avanzar con la Corte Suprema y el Consejo de la Magistratura, además de resolver una cuestión central: el presupuesto.
“Si no está la plata, no se puede poner en funcionamiento la sala”, afirmó Tazza. Según explicó, existe predisposición del Ministerio de Justicia para contemplar los fondos necesarios en el presupuesto del próximo año. Si esa partida es aprobada, todavía quedará otro paso: la autorización de la Corte Suprema para habilitar formalmente la nueva sala con su planta y personal.
A pesar de las dificultades y de los tiempos que puede demandar el proceso, Tazza consideró que la aprobación de la nueva sala constituye un avance trascendente. “Más allá de todo, de lo complejo y de lo que puede demorar, es una noticia muy importante, es el primer paso que debíamos dar”, sostuvo.
Finalmente, destacó que la sanción de la ley permitirá a la Cámara contar con una base institucional para comenzar a realizar las gestiones necesarias. “Una vez que tenemos la ley, ya tenemos la plataforma, estamos legitimados como para hacer las peticiones necesarias para su puesta en marcha lo antes posible”, concluyó.