El diputado provincial Andrés De Leo advirtió sobre la grave paralización del área de Catastro bonaerense y cuestionó duramente al gobierno de Axel Kicillof. Además, habló de “desgobierno”, apuntó contra la burocracia provincial y reclamó una reforma profunda del modelo de gestión en Buenos Aires.

El diputado provincial Andrés De Leo alertó en la 99.9 sobre la crítica situación que atraviesa el área de Catastro de la provincia de Buenos Aires, que según indicó “hace más de 45 días que no está funcionando”, generando una virtual parálisis en trámites vinculados a escrituras, sucesiones y expedientes inmobiliarios.
“Esto implica prácticamente que estén paralizadas todas las cuestiones vinculadas a escrituras y todas las derivaciones que tienen las mediciones catastrales, las sucesiones y cualquier expediente que necesite una cédula catastral”, explicó.
De Leo sostuvo que incluso antes del conflicto el organismo “ya venía funcionando a media máquina” y señaló que el problema se agravó por “la carencia de reacción” del gobierno provincial. “Estamos ante una parálisis muy grande y difícil de explicar”, remarcó.
El legislador indicó que la administración bonaerense convocó en algún momento a colegios profesionales de agrimensores, abogados y escribanos para intentar destrabar el conflicto, aunque consideró que se avanzó en “una negociación que no era la que correspondía”. En ese sentido afirmó: “La solución la tiene que dar el gobierno provincial. No puede estar paralizada un área sensible de la provincia de Buenos Aires”.
También cuestionó el escaso impacto mediático del tema. “Pasó bastante inadvertido porque hoy la agenda pública nacional está ensimismada en otros temas, fundamentalmente en el caso Adorni y todas sus derivaciones”, afirmó.
Para De Leo, el conflicto revela además problemas políticos internos dentro del oficialismo bonaerense. “Cuesta entender este tipo de paro sectorial. Uno ha visto paros generales o reclamos amplios en el Estado provincial, pero no en un área específica tan sensible. Me da la impresión de que puede haber alguna cuestión vinculada a la interna del oficialismo”, deslizó.
El diputado también apuntó directamente contra el gobernador Axel Kicillof. “Hay un desgobierno en la provincia de Buenos Aires. El gobernador está demasiado abocado a una campaña presidencial cuando todavía falta muchísimo y mientras tanto no está cumpliendo con el deber primario de gobernar la provincia, para eso lo eligieron los bonaerenses”, afirmó.
En otro tramo de la entrevista, De Leo vinculó la crisis de Catastro con otras problemáticas estructurales de la provincia, entre ellas la situación del IOMA y del sistema de salud bonaerense. “Hay cuestiones que no paran. El ajuste en el IOMA ocurrió y los bonaerenses tienen que afrontar pagos extraordinarios”, indicó.
Además cuestionó la administración de los recursos públicos y sostuvo que la provincia necesita una transformación profunda. “No alcanza solamente con cambiar un gobernador. Hay que cambiar el modelo de gestión de la provincia de Buenos Aires”, afirmó.
El legislador insistió en la necesidad de avanzar hacia una mayor descentralización administrativa y política. “Tenemos que hablar de autonomías municipales y de descentralizar áreas sensibles. No puede ser que decisiones sobre tierras, industrias o urbanización de municipios alejados se tomen desde oficinas en La Plata por personas que ni conocen el territorio”, señaló.
Como ejemplo mencionó obras escolares con graves deficiencias: “Uno va a una escuela de una localidad como Cabildo y encuentra que a cinco años de inaugurada se caen los techos. Después averiguás y hubo cinco empresas distintas, ninguna de la zona, y todas las decisiones se tomaban desde La Plata”.
Para De Leo, esa estructura burocrática explica gran parte de los problemas bonaerenses: “La provincia más grande y más potente de la Argentina terminó siendo una de las más pobres. Lo que es inviable no es la provincia, sino este modelo de gestión”.
Finalmente concluyó que Buenos Aires necesita “un cambio profundo desde el punto de vista político, administrativo e institucional” para dejar atrás décadas de ineficiencia estatal.