Antonio Mazzello: “Es un cambio de paradigma: el fondo pasa a ser un activo del empleador y se invierte en el mercado de capitales”

El economista Antonio Mazzello destacó el alcance del nuevo Fondo de Asistencia Laboral, al que definió como “una gran iniciativa” dentro de la reforma laboral, y anticipó que transformará la gestión de contingencias en las empresas.

El economista y asesor financiero Antonio Mazzello analizó la implementación del Fondo de Asistencia Laboral, una de las herramientas incluidas en la reforma de la Ley de Contrato de Trabajo, y aseguró que representa “una gran iniciativa” que introduce un cambio profundo en la lógica del sistema.

“Nosotros lo estamos viendo con muy buenos ojos. La verdad es que es una gran iniciativa dentro de la reforma”, afirmó en la 99.9, al explicar que se trata de “un fondo obligatorio al que las empresas van a tener que aportar mensualmente un porcentaje de la masa salarial”.

En concreto, detalló que “en el caso de las empresas es el 1% y en pymes y micropymes es el 2,5% de la masa salarial”, aunque aclaró un punto clave: “No es un fondo adicional que va a pagar el empleador, sino que es un fondo que antes iba a la ANSES, es un porcentaje del 17% de cargas que pagan los empleadores”.

En ese sentido, remarcó el cambio conceptual que introduce el esquema: “Es un fondo de reserva, un activo que pasa a ser parte del empleador para eventuales contingencias laborales”.

Mazzello también respondió a quienes comparan este mecanismo con experiencias pasadas como las AFJP, marcando diferencias sustanciales: “Ahí está el cambio de paradigma. En este caso es un recurso del empleador, pasa a ser un activo del empleador que va a estar invertido en el mercado de capitales”.

Según explicó, el fondo no estará individualizado por trabajador, sino que funcionará como respaldo ante desvinculaciones: “No es particular de cada empleado, sino que es un fondo de reserva para eventuales desvinculaciones laborales que tenga que enfrentar el empleador”.

Además, subrayó que habrá límites claros sobre su utilización: “Es un fondo que no se va a poder tocar para otra cosa que no sea eventuales desvinculaciones laborales, con lo cual va a estar completamente asegurado”.

En cuanto a su funcionamiento, precisó que el mecanismo será automático: “El empleador va a seguir aportando a ARCA y ARCA automáticamente, en nombre del empleador, va a invertir esos fondos en la sociedad gestora”.

Respecto a los plazos, indicó que la implementación podría haberse iniciado en junio, aunque surgieron demoras: “Hubo una cuestión sindical con una medida cautelar, pero tenemos fe de que si no es junio, en los próximos meses esto sea efectivo”.

En ese marco, recomendó a las empresas anticiparse: “Es muy importante que nos empiecen a contactar, que empecemos a tener reuniones y que no se dejen estar, porque una vez que esto entre en vigencia van a estar todos a las corridas”.

Finalmente, explicó que la administración de los fondos no estará centralizada: “Los fondos los administra cada sociedad gestora”, y destacó que allí estará la diferencia entre opciones: “La diferenciación va a estar en lo personalizado que sea el servicio y la atención que reciba cada empleador”.

Para Mazzello, se trata de una herramienta que, bien utilizada, puede mejorar la previsibilidad del sistema laboral y abrir una nueva etapa en la relación entre empresas, financiamiento y mercado de capitales.