Bugallo advirtió que la Provincia llegará tarde ante un nuevo ciclo de inundaciones: “Hoy es cuando hay que hacer las obras, no cuando el agua nos llega al cuello”

El diputado provincial reclamó acelerar las obras hidráulicas, limpiar canales y coordinar un plan integral antes de la llegada del fenómeno de El Niño. Cuestionó la falta de planificación del gobierno bonaerense y anticipó que, si no se actúa ahora, en pocos meses volverán las inundaciones.

El diputado provincial Luciano Bugallo lanzó una fuerte advertencia sobre la situación hídrica de la provincia de Buenos Aires y reclamó que el gobierno de Axel Kicillof acelere las obras hidráulicas pendientes antes de la llegada de un nuevo período de lluvias intensas asociado al fenómeno de El Niño. En diálogo con la 99.9, sostuvo que la Provincia continúa sin planificación y que, de mantenerse la inacción, “en un par de meses vamos a estar hablando otra vez de las inundaciones”.

“Cada cinco años estamos lamentando que las inundaciones dejan pueblos bajo agua, caminos intransitables y localidades aisladas. Hace años que la Provincia no tiene un Plan Director Maestro de aguas, no hay relevamiento topográfico para saber qué canales hay, si existen canales clandestinos, cómo vienen las pendientes, cómo están las capas freáticas o el agua subterránea”, explicó.

Para Bugallo, el escenario ya está anunciado y requiere medidas preventivas inmediatas. “En la segunda mitad del año va a haber exceso de agua, viene la corriente de El Niño, va a llover y va a haber inundaciones. Hagamos como mínimo lo básico. Las obras hidráulicas no se hacen cuando hay inundaciones, sino en época de sequía”, señaló.

En ese sentido, pidió que se limpien canales, se finalicen las obras inconclusas y se coordinen acciones con los municipios. “Metámosle pata, porque después no nos lamentemos cuando el agua nos tape y nos llegue al cuello. Hoy es cuando hay que hacer las cosas, no cuando el agua nos llega al cuello”, enfatizó.

El legislador cuestionó además que mientras provincias vecinas avanzan con trabajos preventivos, Buenos Aires permanece inmóvil. “Córdoba y Santa Fe están haciendo limpieza de canales y arroyos para que el agua escurra. Aguas abajo, nosotros no estamos haciendo absolutamente nada. Si de arriba te viene agua y vos no hacés limpieza o canalización, el sentido común te dice que te vas a tapar de agua”, afirmó.

Bugallo remarcó que el problema excede la disponibilidad de fondos y apuntó a la ausencia de planificación. “Acá ni siquiera es que no hay plata. No hay un plan maestro. Una obra hídrica no es solamente sacar agua; también sirve para retenerla en épocas de sequía y liberarla cuando hay exceso. Eso requiere un plan integral y coordinado con otras provincias. Córdoba hace años trabaja seriamente en el manejo hídrico y nosotros no hacemos absolutamente nada”, criticó.

Como ejemplo de la falta de previsión, mencionó la situación de las lagunas en la región de la Cuarta Sección Electoral. “Hoy las lagunas están al tope. ¿No tendría que haber estudios para saber en qué nivel tienen que estar antes de un período de abundancia de lluvias? Si vienen más precipitaciones y las lagunas ya están llenas, inevitablemente nos vamos a inundar”, sostuvo.

El diputado anticipó que la discusión política llegará cuando el problema ya sea irreversible. “Estoy seguro, y espero equivocarme, que en un par de meses vamos a estar teniendo otra nota hablando de las inundaciones en la provincia de Buenos Aires. Kicillof va a responsabilizar al Gobierno nacional, Nación va a responsabilizar a Kicillof y, en el medio, va a haber un montón de bonaerenses con el agua al cuello”, advirtió.

Por eso insistió en la necesidad de actuar de inmediato. “Necesitamos previsibilidad y políticas de Estado pensadas a largo plazo. Desde la Legislatura sólo podemos presentar proyectos y advertir. Lo que pedimos es que, como máximo en un mes, se hagan los relevamientos, las limpiezas y se preparen para recibir un período de exceso hídrico que sabemos que va a llegar”, expresó.

Finalmente, lamentó que muchas obras de infraestructura permanezcan inconclusas durante décadas y cuestionó el uso de los recursos destinados a ese fin. “Después las consecuencias las pagamos todos. Sabemos lo que va a pasar y, sin embargo, no se hace nada. Es como decirle a un chico que no se suba a una mesa porque se va a caer. La impotencia es enorme. Por eso es importante que la gente también tome conciencia y reclame, porque cuando uno solo plantea estas cosas terminan en el cajón del olvido”, concluyó.