Cayó la secretaria general de un gremio docente que hacía licencias médicas truchas por $2.000

“Las daba por 30 días hasta un año”, dijeron los investigadores. De 70 años, se convirtió en sospechosa en 2019, tras la denuncia de una psiquiatra. No está presa por su edad, pero sí su cómplice.

L.G., de 70 años y secretaría general de un sindicato de docentes, que funcionó hasta el comienzo de la pandemia, fue acusada por falsificar licencias médicas a docentes. Cuando los detectives allanaron su casa, encontraron al menos 50 sellos apócrifos y cientos de recetarios de clínicas privadas y públicas. Además, arrestaron a un hombre que era el encargado de repartir las recetas en moto. Según indicaron fuentes del caso a Infobae, la mujer vendía las licencias a $2.000

El caso fue investigado por la fiscal Andrea Palín, titular de la UFI Nº9 de La Matanza, quien calificó la causa como falsificación de recetas médicas, en concurso real ideal con estafa, falsificación de sellos y documentos en concurso real con defraudación.

“La lógica era que ella usaba sellos de los médicos y hacía las licencias truchando todo. Los docentes iban creídos que los iba a atender un médico y, cuando llegaban, la mujer les decía que no estaba la profesional, pero les dejaba la licencia médica. Hacía por estrés, por posparto y por diferentes cuestiones. Sacaba licencias de 30 días hasta un año”, indicó un investigador del caso a este medio.

Así, este miércoles, la fiscal Palín ordenó a la División de Casos Especiales de la Policía de Bonaerense que allanara el domicilio de L.G, ubicado en la calle Roque Pérez de la localidad de Isidro Casanova, partido de La Matanza. Allí, secuestraron elementos de importancia para la investigación: sellos y recetarios. “Cuando llegamos tenía una licencia en la mesa que alguien estaba a punto de pasar a buscar”, dijo un detective del caso.

La investigación comenzó en agosto 2019, cuando una médica psiquiatra se enteró de que esta mujer realizó una licencia médica con su sello y su matrícula. La profesional, ante esta situación, realizó la denuncia pertinente, que cayó en la fiscalía de Palín, quien comenzó a recabar información sobre L.G.

Así, tras distintos testimonios y pruebas fue que se llegó a la mujer, quien era la secretaria general del gremio docente en la provincia de Buenos Aires y que, según indicaron, dejó de tener actividad cuando comenzó la pandemia. Sin embargo, L.G. continuó realizando las licencias truchas desde su casa. Los investigadores no precisaron el nombre de la entidad de trabajadores porque, indicaron, la investigación continúa y “no saben hasta dónde podría llegar”.

La acusada quedó en libertad por decisión de la Justicia de Garantías, ya que tuvo en consideración su edad avanzada. En cambio, el cómplice de la mujer sí fue detenido, imputado por el mismo delito que L.G. El sospechoso colaboraba con la misma en la expedición de las licencias médicas truchas por las que cobraban hasta unos dos mil pesos.

Pocos días atrás ocurrió un hecho similar. El 21 de agosto pasado, un grupo de policías tocó el timbre de un domicilio ubicado en calle Bynnon al 3100, en la localidad bonaerense de José Mármol, partido de Almirante Brown Preguntaron por el doctor Marcos Saavedra Puyen, oriundo de Perú, más conocido en la zona como “el médico del pasillo”, ya que atendía en una casa tipo “chorizo”. Puyen, de 69 años, abrió la puerta y los efectivos le mostraron una orden de allanamiento por el delito de ejercicio ilegal de la medicina.

Una vez adentro del consultorio, los policías comenzaron a inspeccionar el lugar. Allí hallaron medicamentos, recetarios y sellos apócrifos. Incluso, estetoscopios, jeringas, tensiómetros y hasta carteles que colgaba en el ingreso de su domicilio cuando no se encontraba en el lugar: “El médico no vuelve hasta mañana 9 horas. Disculpe las molestias. Gracias”.

De este modo, Puyen fue arrestado bajo la orden del fiscal Javier Martínez, titular de la UFI N°8 de Lomas de Zamora. Los investigadores sospechan que el falso médico atendía en el barrio desde al menos 2019. El hombre era un impostor. Robó la matrícula verdadera de su hermano médico, radicado en el partido de La Costa y vivió de esa farsa hasta ayer, cuando fue detenido. Lo más cerca que Puyen había estado de ser médico era haber estudiado la carrera durante algunos años en la Universidad de La Plata, pero nunca la terminó.