Crimen en Villa Gesell: “Tenían un plan y golpearon a la víctima desmayada”

Los once acusados por el homicidio de Fernando. El último en ser detenido dijo que no estaba en Gesell.

El fiscal que pidió la detención de los once sospechosos de matar a golpes a Fernando Báez Sosa (19) tras una pelea en un boliche de Villa Gesell consideró que los agresores actuaron con “premeditación” y “tenían un plan”, además de asegurar que dos de ellos “ultimaron” a la víctima cuando estaba “desmayada en el piso”. Por su lado, los padres de Fernando exigieron que “el caso no quede impune” porque los asesinos no le dieron a su hijo “oportunidad ni de defenderse”; mientras que el secretario de Seguridad de dicha localidad balnearia, Mauricio Andersen, también pidió “que se haga justicia” para no tener que “lamentar” otro caso como éste.

Pido justicia por mi hijo, lo golpearon hasta matarlo, quiero que la Justicia actúe, que esto no quede impune”, dijo Graciela, la madre de Fernando, quien junto a su esposo y padre del joven, Silvino, asistió al velatorio de su hijo en una cochería porteña. “No le dieron la oportunidad a mi hijo ni de defenderse, eso me duele mucho, que no tengan un poquito de compasión por el otro es lamentable y doloroso”, sostuvo el padre.

Mientras, la fiscal Verónica Zamboni, titular de la UFI de Villa Gesell se hizo cargo ayer de la causa y comenzó a indagar a los imputados. Inicialmente, en el expediente intervino su colega Walter Mércuri, de la UFI de General Madariaga, quien estaba de turno al momento del hecho y les endilgó a los acusados el delito de “homicidio agravado por participación premeditada de dos o más personas”, que prevé la prisión perpetua.

A criterio de Mércuri, dos de los sospechosos son “coautores” porque “se ve clarito en las imágenes” cómo “ultiman a la víctima cuando está desmayada en el piso”, mientras que los demás fueron “partícipes necesarios”, con “premeditación” en el ataque contra Fernando: “Estas personas sabían perfectamente lo que hacían: cuando salen van directamente a buscar a la víctima. Sabían quién era, lo localizaron y fueron a buscarlo, por eso la calificación. Ellos ya tenían el plan de ir a buscar a la persona”.

También dijo que cuando los incidentes comenzaron dentro del local bailable “Le Brique”, la actitud de Fernando “fue siempre separar y sin embargo es él el que recibe un golpe de puño de uno de los aprehendidos”, a raíz de lo cual, el personal de seguridad del lugar los sacó a la calle.

En cuanto a la aprehensión de Pablo Ventura (21), localizado el sábado en Zárate, el fiscal señaló que si bien “todavía no se probó absolutamente nada”, los investigadores tenían información de que “se iba a ir fuera del país”. Esto fue negado por José María Ventura, padre del joven, quien aseguró que su hijo estuvo en Zárate todo el tiempo, no estuvo ni cerca de Villa Gesell en el momento del hecho y ni siquiera forma parte del grupo de amigos detenidos. Fuentes de la investigación refirieron que todos los aprehendidos lo mencionaron. “Se conocen de la zona, porque hacen deporte. Pero Pablo hace remo en el Club Náutico de Zárate”, explicó el padre. “La verdad no sé si han tenido algún problema, no me lo imagino, sólo los conozco de vista.”

La familia dice tener pruebas de que esa noche el chico comió con sus padres en un conocido restaurante de la costanera de Zárate.

Respecto de la investigación, el fiscal Mércuri concluyó que en los procedimientos se secuestraron “ropa con manchas de sangre, y ropa que coincide con lo que se ve en los videos”. En tanto, una adolescente de 17 años que auxilió a Fernando luego de ser golpeado y quedar tendido en la calle contó que la ambulancia tardó entre “35 y 40 minutos en llegar” al lugar del hecho, lapso en el que ella y unos policías intentaron reanimar a la víctima. La testigo dijo que ella estaba a metros de la víctima y que cuando comenzaron a pegarle “los policías de la zona estaban en otra pelea”, cerca de ahí.

El aniversario

Ayer Fernando hubiera cumplido un año de novio con Julieta. Por eso lo entusiasmó tanto la idea de pasar el fin de semana en la Costa con sus amigos y coincidir con la joven, instalada en Gesell con amigas, el domingo. Ella le había escrito dos cartas para entregárselas ayer a la tarde, ocasión para la que habían planeado hacer panqueques y comerlos en la playa mirando el atardecer.

Ellos se habían conocido en el Colegio Marianista de Caballito, aunque no iban al mismo curso: ella iba a una división de ‘Gestión’ y él, de ‘Naturales’. Los presentó una amiga en común, Camila, y desde entonces hicieron proyectos. “Hacían todo juntos”, se lamentó Alejandra, la madre de Julieta, quien describió a Fernando como “un chico bueno, deportista, tranquilo”.

Juntos se anotaron en la carrera de Derecho de la UBA; y en 2019 cursaron y aprobaron todas las materias del Ciclo Básico Común. Hijo de inmigrantes paraguayos, Fernando sabía bien lo que eran el esfuerzo y las carencias. Su papá, Silvino, probó unos años en la construcción y pasó casi un año desocupado hasta que en 2019 consiguió trabajo como encargado de un edificio en el barrio de Recoleta. Él, su esposa Graciela y el único hijo Fernando vivían allí.

El joven pudo concurrir al colegio Marianista por una beca completa que obtuvo gracias a la llamada “Fundación Germinare”, lo que le generó un sentimiento de agradecimiento incondicional a su institución y a sus amigos del colegio. Por cuestiones económicas Fernando no podía ir los últimos 15 días de enero a la casa de Villa Gesell que sus amigos Julián, Federico, Juan Manuel, Ignacio, Nahuel y dos Lucas habían alquilado, pero sí le alcanzaba para cuatro días y coincidir con Julieta.

Según contaron los amigos del grupo, el problema se inició por un hecho menor dentro del boliche. Los compañeros de la víctima aseguran que Julián, uno de los amigos de Fernando, tropezó con uno de los jóvenes de Zárate y volcó el líquido del trago que llevaba sobre la camisa de uno de los rugbiers.

Eso provocó una agresión inmediata por parte de al menos dos deportistas contra Julián. Fernando Báez intentó frenar el ataque y la pelea que se desató hizo que los patovicas del boliche sacaron a todos a la calle.

Fernando y sus amigos estaban sentados en la vereda de enfrente, cuando uno recibió un nuevo ataque de atrás por parte de los rugbiers. Se inició entonces una nueva pelea y el fatal desenlace quedó registrado a través de diversos videos filmados por testigos. El cuerpo inerte de Báez sobre el asfalto. Y los golpes y las patadas en su cabeza.

Infantería

El secretario de Seguridad de Villa Gesell recordó que “el personal de Infantería que había estado toda la noche en diagonal a la confitería bailable concurrió por otro incidente a la esquina” y que “en ese momento es cuando agreden al joven y provocan este triste episodio”.