El presidente de la Unión de Suboficiales y Pensionados, Daniel Santeufemia, denunció en la 99.9 la crítica situación sanitaria que atraviesan los afiliados de la obra social de las Fuerzas Armadas. Aseguró que llevan “más de seis meses con prestaciones irregulares”, que deben pagar consultas y estudios de su bolsillo y convocó a una movilización frente a la sede local de la entidad.

“Uno puede dibujar los números y hablar maravillas, pero la realidad es otra”, sostuvo Daniel Santeufemia al explicar el escenario que atraviesan miles de afiliados de la obra social militar tras la separación entre las coberturas de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad. “Hasta principios de este año funcionaba IOSFA en conjunto con el Ministerio de Seguridad y las Fuerzas Armadas. Después fueron separadas por un decreto presidencial y se formaron distintas obras sociales”, explicó en la 99.9.
Según indicó, la cobertura correspondiente a las Fuerzas Armadas pasó a denominarse OSFA, mientras que la de Seguridad quedó bajo otra estructura que, afirmó, “la ministra está muy contenta con el contrato que se firmó con una prepaga y con lo cual va a quedar una administración muy pequeña y la salud va a estar tercerizada directamente”.
Sin embargo, remarcó que la situación real de los afiliados dista mucho de ese discurso oficial: “Llevamos seis meses con una prestación irregular, donde hay períodos donde tenemos prestaciones y otros no. Tenemos que pagar la atención médica, los estudios, todo, y los reintegros no llegan nunca”.
Santeufemia señaló además que el deterioro afecta incluso los controles básicos de salud: “Cada vez se complica más porque estamos sin una prevención de salud, que es lo ideal, hacerse estudios, prevenir enfermedades mayores y no podemos hacerlo”.
En ese sentido, relató que quienes concurren al Hospital Privado de Comunidad deben afrontar costos imposibles para jubilados y pensionados: “Uno va a la guardia del HPC, que es donde nos atendemos hace casi 30 años, y tiene que pagar 40 mil pesos para poder ser atendido”.
La gravedad del cuadro llevó a una convocatoria espontánea de afiliados frente a la delegación de la obra social, ubicada en 25 de Mayo 3262. “La gente se autoconvocó para pedir que esto se solucione rápidamente”, explicó, convocando a los afectados a participar de la protesta.
También describió las limitaciones internas que existen para cuestionar el funcionamiento del sistema: “Ahora estamos medio complicados porque la obra social pasó a ser manejada directamente por personal en actividad, así que mucho no podemos hablar al respecto. Hay una vida jerárquica”.
“El reclamo es simple: dennos las prestaciones por las cuales pagamos”, resumió. Luego denunció: “Hubo un vaciamiento planificado y hoy no tenemos prestaciones”.
Santeufemia aseguró además que el problema financiero no responde a falta de recursos genuinos: “Se está saldando la deuda con la plata que se recauda de las cuotas. Y no es poca plata, estamos hablando de 50 mil millones mensuales”.
En uno de los pasajes más dramáticos de la entrevista, relató su propia experiencia personal durante una enfermedad reciente: “Tuve que acudir al sistema provincial y después al municipal. Estamos a la merced de Dios, hay que rezar todos los días para que no nos enfermemos”.
El dirigente también vinculó la crisis con un hecho extremo ocurrido recientemente: “Renunció el presidente de OSFA porque se suicidó un suboficial en San Juan porque no recibía las coberturas necesarias. Se le infectó toda la cara y el hombre decidió quitarse la vida”.
Para Santeufemia, el origen del colapso viene de larga data: “La obra social no llegó a la quiebra por ser tan mal administrada solamente, sino porque el Estado nacional no aportaba los aportes patronales desde que se creó. Se fue generando un déficit enorme”.
Finalmente, insistió en la necesidad de que los afiliados se involucren para exigir respuestas: “La gente tiene que saber lo que está pasando. Por favor los afiliados que hoy vayan y se involucren, porque esto tiene que tener una solución inmediata. Es cuestión de plata nomás”.