El edil marplatense Diego García afirmó que, a meses de la adjudicación del Minella, no existen avances visibles en las obras prometidas y cuestionó la falta de controles sobre la empresa concesionaria.

El concejal marplatense Diego García volvió a cuestionar el proceso de adjudicación del estadio José María Minella luego de conocerse nuevas informaciones sobre los capitales vinculados a la empresa que ganó la licitación. En diálogo con la 99.9, advirtió que “todo fue muy raro desde el primer momento” y reclamó explicaciones al Ejecutivo local por el estado actual del proyecto.
García señaló que desde el inicio de la licitación existieron señales de alerta. “Desde el primer momento todo fue muy raro en cuanto a la licitación y después la adjudicación a esta empresa”, indicó. Entre los puntos que marcó, recordó que la firma nunca presentó un plan de obras concreto: “Lo mínimo que se tenía que hacer era presentar el plan de obras. Cualquier empresa que va a hacer una inversión de semejante magnitud dice ‘esto es lo que voy a construir en los próximos meses’. Eso nunca pasó”.
El concejal también cuestionó la falta de actividad visible en el predio. “Uno lo primero que ve cuando se inician obras es gente con casco amarillo trabajando. Bueno, no se vio durante todo el verano. Lo único fue ese cerco perimetral sobre Juan B. Justo”, afirmó. Además, remarcó que tanto el estadio Minella como el Polideportivo quedaron bajo concesión: “A veces hablamos sólo del Minella y tenemos que saber que se licitaron los dos escenarios deportivos más importantes”.
En ese sentido, recordó que desde el Concejo Deliberante impulsaron distintos pedidos de informes y proyectos para conocer detalles del acuerdo firmado entre el Municipio y la empresa adjudicataria. “Queríamos saber qué fue lo que se firmó después de la adjudicación. Hay un convenio que parece secreto, nunca llegó al Concejo Deliberante”, sostuvo. También pidieron realizar una inspección ocular y citar a los responsables de la firma, aunque “hubo siempre una negativa”.
Las revelaciones sobre los problemas financieros y los presuntos vínculos de capitales brasileños con organizaciones criminales agravaron las dudas del edil. “Estamos hablando de un tema muy grave. El principal capital accionario tiene que dar cuenta en la Justicia de Brasil y decir de dónde viene el dinero”, afirmó.
Para García, el silencio oficial alimenta aún más las sospechas. “Lo que más molesta es el silencio y esto de no contestar preguntas porque evidentemente algo se sabía”, lanzó. En esa línea, remarcó: “Por algo no había obras”.
El concejal también apuntó contra la rapidez con la que avanzó el expediente en el Concejo Deliberante. “Todos conocen los tiempos del Concejo y esto salió por un tubo”, dijo, al tiempo que consideró que existe “un costo político importante” para el gobierno municipal porque la recuperación del Minella había sido presentada como uno de los proyectos emblemáticos de la gestión.
“Se privatizó entendiendo que la empresa iba a invertir, recuperar el dinero y poner el estadio en valor. Pero hasta hoy no se mejoró ni una canilla de un baño”, ironizó.
Además, advirtió que el contrato podría entrar en revisión si se confirma la caída del grupo inversor principal. “Hay artículos donde se establece qué pasa si el accionista no responde y se tiene que rever el contrato”, explicó. Y agregó: “Si el principal capital accionario se cae, ¿quién va a garantizar las obras que estaban pensadas para los próximos meses?”.
Finalmente, insistió en que el Ejecutivo local deberá dar explicaciones públicas sobre lo ocurrido: “Va a tener una repercusión política importante y van a tener que responder desde el Ejecutivo local”.