A nivel europeo se debate el Digital Networks Act para regular el sistema de comunicación e información del continente durante los próximos años. La European Broadcasting Union subraya la urgencia de no sacrificar el papel de la radio en la era digital. Es fundamental la presencia de receptores de radio en los automóviles.

Todavía hoy, a pesar de la revolución tecnológica de la Inteligencia Artificial, la radio sigue siendo el medio de información considerado más fiable por los ciudadanos europeos. Un valor que constituye un baluarte de libertad al servicio del pluralismo y del sistema democrático. Así lo subraya Alessandro Gisotti, subdirector de los medios vaticanos, quien representa a Radio Vaticana en la European Broadcasting Union, donde también es presidente del Radio and Audio News Group. Entrevistado por Luca Collodi en el programa de Radio Vaticana Sound Magazine, Gisotti se detiene en el debate actualmente en curso a nivel europeo sobre el Digital Networks Act, la nueva normativa general sobre telecomunicaciones del Viejo Continente. Para la EBU, explica Gisotti, es fundamental mantener la plena accesibilidad a las emisoras de radio, comenzando por los automóviles.
Se está debatiendo a nivel europeo el Digital Network Act, la normativa que rediseñará la comunicación digital del continente para los próximos años. ¿Por qué es tan importante para nuestro futuro?
El Digital Networks Act (DNA) es una propuesta legislativa de la Unión Europea que busca redefinir las comunicaciones digitales del Viejo Continente teniendo en cuenta las extraordinarias innovaciones tecnológicas de los últimos años, comenzando por la IA. El objetivo es crear un marco normativo unificado —actualmente existen diversas normas y directivas sobre la materia— que esté lo más actualizado posible.
Es importante porque no solo afecta a las infraestructuras digitales, la conectividad y las redes de banda ancha, sino que también tendrá un impacto en los contenidos informativos que los ciudadanos europeos podrán leer, ver y escuchar en los próximos años. Por lo tanto, es una cuestión que también afecta a la buena salud de nuestros sistemas democráticos.
El DNA debería aprobarse en 2027. En estos meses está en marcha un largo y complejo proceso de discusión dentro de las instituciones europeas, en particular en la Comisión, el Parlamento y el Consejo de la UE. Es una fase muy significativa porque en el debate intervienen no solo los gobiernos y los parlamentos nacionales, sino también los medios de comunicación, especialmente los de servicio público, los operadores de telecomunicaciones y, por supuesto, las grandes empresas tecnológicas del mundo digital.
Uno de los puntos clave en discusión es la permanencia de la radio en los automóviles. ¿Qué solicita al respecto la European Broadcasting Union (EBU), de la que Radio Vaticana es uno de los miembros fundadores?
Exactamente. Uno de los puntos centrales del debate actual se refiere precisamente a la presencia de la radio en los automóviles. En abril, durante la Radio Assembly de Europa celebrada en Sofía, en la que participé en nombre de Radio Vaticana, decidimos que, como EBU, debemos solicitar firmemente que el Digital Networks Act establezca la obligación para las empresas automovilísticas de mantener receptores de radio terrestre integrados en todos los nuevos vehículos vendidos en la Unión Europea.
Por ello, en todos los niveles —nacional y europeo— las radios públicas están intentando sensibilizar a las instituciones, a los representantes de la economía y de la sociedad para que apoyen esta iniciativa conocida como Radio Ready.
¿Qué tecnologías radiofónicas deberían garantizarse en los automóviles según la EBU?
Según la propuesta de enmienda de la EBU al texto en discusión, los automóviles deberían poder recibir tanto la radio analógica como la radio digital terrestre. Esto significa garantizar la presencia de las tecnologías FM y DAB/DAB+.
Basándome también en mi experiencia como presidente del Radio and Audio News Group de Europa, puedo decir que hoy los países europeos utilizan estrategias de distribución diversificadas: en algunos se sigue utilizando ampliamente la FM, mientras que en otros el DAB+ se está desarrollando cada vez más.
Por este motivo, la normativa europea debería tener en cuenta esta diversidad, garantizando una inclusión tecnológica y asegurando que todos los usuarios puedan escuchar la radio en el automóvil, independientemente del país en el que se encuentren.
¿Por qué la presencia de receptores de radio en los automóviles se considera tan decisiva por parte de las radios públicas europeas?
Los automóviles representan el lugar donde la radio se escucha con mayor frecuencia. Según los últimos datos, casi el 60 por ciento de la escucha radiofónica se concentra actualmente durante los desplazamientos en automóvil.
Muchas personas escuchan noticiarios, programas, música y actualizaciones sobre el tráfico precisamente durante sus desplazamientos cotidianos o durante viajes más largos. La EBU destaca que, sin la garantía de la presencia de la radio en los vehículos, millones de ciudadanos europeos podrían perder una importante herramienta para recibir información fiable y de interés público.
Tampoco subestimaría el hecho de que la radio en el automóvil contribuye a la seguridad vial, ya que permite recibir actualizaciones y noticias sin las distracciones asociadas al uso de teléfonos inteligentes. Cada año, lamentablemente, se producen numerosos accidentes, incluso graves, debido precisamente al uso del teléfono móvil mientras se conduce.
¿Puede decirse que la radio, a pesar de los cambios tan rápidos y profundos del sistema informativo, sigue siendo crucial y continúa siendo un bien irrenunciable también para la estabilidad de los sistemas democráticos?
¡Absolutamente sí! En el ámbito de los medios públicos europeos existe una conciencia plena de que la radio es un servicio esencial, un verdadero baluarte de libertad en beneficio de los sistemas democráticos y de la libertad de información.
La radio sigue siendo una herramienta universal porque es gratuita y, por tanto, accesible para todos. Además, funciona incluso en situaciones de emergencia; pensemos en Ucrania, devastada por la guerra, o en el apagón eléctrico de la península ibérica el año pasado.
Asimismo, todas las encuestas realizadas a nivel europeo confirman que la radio es el medio de información en el que más confían los ciudadanos europeos.
Por eso la radio debe ser protegida: es una fortaleza del pluralismo informativo. Por todas estas razones, el Digital Networks Act europeo debe garantizar un espacio adecuado para las emisoras de radio. La radio es un bien precioso y debe ser preservada.