El consumo de carne vacuna cayó al menor valor en más de 100 años

El promedio per cápita argentino fue de 47,8 kilos, el año pasado, apenas superior a 1920, Además de la disminución de la demanda específica, también influye el reemplazo por otras proteínas animales.

Sobre 109,4 kilos por habitante al año de proteínas animales que consumió el argentino promedio en 2021, 47,8 fueron de carne bovina y representaron apenas el 44% del total, cuando a principios de este milenio alcanzaban entre el 60 y 70%, según informó la Bolsa de Comercio de Rosario.

La cifra llegó al menor nivel desde 1920, hace más de 100 años, y según la investigación realizada por Alberto Lugones y Emilce Terré, la baja participación de la carne bovina en la dieta de los argentinos se debe a la elección de alimentos de base vegetal como por la incorporación de otro tipo de carnes.

‘Debemos remontarnos a 1920 para encontrar un registro en el que se haya absorbido internamente un menor volumen de carne bovina per cápita. En ese entonces, se había precipitado hacia la baja la ingesta nacional, alcanzando el mínimo histórico de 46,9 kilos por habitante al año, siendo el menor registro histórico y encontrándose apenas 1 kilo por debajo del 2021″, explica el documento.

El estancamiento de la producción se relaciona con la baja del consumo

Los investigadores indicaron que desde 1975 hasta la actualidad la producción cárnica bovina se mantuvo en un rango “relativamente” estable que va de las 2,5 a los 3 millones de toneladas de carne bovina.

“De hecho, el 2021 no fue la excepción, contabilizando una producción de algo menos de 3 millones de toneladas (equivalente res con hueso), por debajo de los 3,2 millones de toneladas del 2020 y cortando así con una racha de 3 años consecutivos donde se había superado el límite superior del rango de 3 millones de toneladas”, añadieron.

En cuanto al consumo aparente, Lugones y Terré remarcaron que “su desempeño se encuentra ligado en buena medida a la producción”, al punto que desde 1960 hasta la actualidad, solo en 13 oportunidades estos indicadores se movieron en direcciones contrarias.

“El estancamiento en la producción de carne bovina en buena medida se encuentra ligada al estancamiento que se ha registrado en el stock bovino de nuestro país, que con oscilaciones desde comienzos de la década de 1970 se encuentra en un rango que va de 50 millones a 60 millones de bovinos de existencias lo que condiciona las posibilidades de producción nacional”, aseguraron.

Brasil: el gran exportador de carne

Con respecto a la participación argentina en el comercio exterior, según la entidad, las ventas se han mantenido estables a lo largo del tiempo en un rango amplio que va desde las 0,16 a las 0,82 millones de toneladas.

Sin embargo, los autores indicaron que si se comparan las 0,74 millones de toneladas exportadas en 2021 con las 0,38 millones de toneladas de 1960, se observa que el crecimiento en el comercio exterior asciende al 81%.

“En ese mismo período, países como Brasil e India pasaron de no exportar absolutamente nada a embarcar 2,54 y 1,40 millones de toneladas, respectivamente, en tanto que los despachos de Australia (país que ocupaba el segundo puesto como principal exportador de carne en 1960 sólo por detrás de la Argentina), casi se multiplicaron por 7 y los de Nueva Zelanda por 4″, explica el informe.

De este modo, la Argentina cayó del primer puesto como exportador de carne vacuna en 1960 (cuando abastecía cerca del 40% de su demanda internacional) al puesto número cinco en 2021, con una participación del mercado de apenas el 6%.

Por último, según los autores, dentro del Mercosur el despegue de Brasil resulta “impresionante”. En tanto, la producción argentina ha demostrado un comportamiento errático en los últimos 70 años, quedando en el último puesto entre los 4 países del Mercosur seleccionados según el incremento porcentual de los despachos mundiales.