El concejal reclamó una política integral de seguridad para General Pueyrredon, criticó la falta de coordinación entre Municipio y Provincia, advirtió sobre el crecimiento de los delitos violentos y presentó una iniciativa para controlar las caravanas de motos que generan desorden y hechos delictivos.

La creciente inseguridad en Mar del Plata volvió a instalarse en el centro del debate político tras un fin de semana marcado por homicidios y hechos de violencia. En diálogo con la 99.9, el concejal Diego García cuestionó la falta de respuestas del Ejecutivo municipal, reclamó mayor inversión en prevención y advirtió que el fenómeno de las caravanas de motos refleja el deterioro del control estatal sobre el espacio público.
“El diagnóstico es claro: los índices de criminalidad aumentan desde hace meses, por no decir años, y vemos una inacción. La responsabilidad primaria de la seguridad es de la Provincia de Buenos Aires, pero los municipios trabajan de manera coordinada y eso es justamente lo que está faltando en Mar del Plata”, afirmó.
En ese sentido, recordó que desde 2024 viene impulsando la creación de una mesa de política criminal dentro del Ejecutivo municipal. “Propusimos sentar al Ministerio Público Fiscal, al Poder Judicial, las fuerzas federales, el Servicio Penitenciario, el municipio y la Comisión de Seguridad para reunirse semanalmente y analizar los lugares más conflictivos. Hoy ya no hay una mancha de calor localizada: todo el partido está en rojo”, sostuvo.
Según García, la propuesta nunca avanzó. “Hace dos años que esperamos una respuesta. Nos dijeron que era un tema para los vecinos, como si fuera algo menor. La gente vive con miedo, modifica su vida cotidiana, se encierra en su casa y necesita respuestas”, remarcó.
El edil también criticó la ausencia de una estrategia municipal en materia de seguridad. “El intendente no habla de seguridad. El anterior decía que tenía un plan, pero nadie lo conoció y, si existía, fracasó. No podemos plantear que el único problema de la ciudad son los trapitos o los cuidacoches. Habrá que resolverlo, pero el problema de fondo es otro”, señaló.
Uno de los ejes de su planteo apunta a las concentraciones masivas de motociclistas que recorren la ciudad durante los fines de semana. “Hay puntos donde se reúnen 200 o 300 motos que desafían a la autoridad, incumplen todas las normas de tránsito y también cometen delitos. Las cámaras del COM no los detectan. Es increíble lo mal que funciona el sistema de monitoreo”, aseguró.
Para García, la respuesta debe ser coordinada entre la Policía, Tránsito y la Patrulla Municipal. “Hay que hacer operativos cerrojo, secuestrar las motos, porque muchas son robadas. Estos grupos terminan haciendo rituales, prendiendo fuego motos o simulando disparos con los cortes de escape. Lo que buscan es asustar a la gente de bien. Hoy parecen los dueños de la ciudad”, afirmó.
El concejal también cuestionó el nivel de inversión destinado a seguridad. “Cuando discutamos el presupuesto 2027 no podemos seguir conformándonos con aumentos mínimos. Hoy el municipio tiene un presupuesto de unos 50 mil millones de pesos para seguridad, pero la mitad se destina al operativo de playas y otros servicios. Lo que realmente queda para seguridad es muy poco”, explicó.
En ese contexto lanzó una de sus críticas más duras: “El municipio tiene pensado comprar 10 cámaras de seguridad para todo 2026. Es tomarnos el pelo a todos. Las entradas y salidas de la ciudad no están vigiladas y las cámaras no están donde deberían estar para prevenir delitos”.
García sostuvo que la sensación de desprotección es generalizada. “Cuando un vecino dice que el domo de su barrio no funciona, tiene motivos para pensarlo. Le roban abajo de la cámara y nunca aparece nadie. Negar esa realidad ya no sirve”, indicó.
Respecto del funcionamiento de la Justicia, el concejal consideró que es necesario revisar el sistema de sanciones. “Vemos delincuentes con diez, doce o quince antecedentes que siguen en la calle. Entiendo que existen determinantes sociales y que la política tiene que trabajar sobre ellos, pero nada justifica que alguien tome un arma o robe el esfuerzo de otro. No podemos romantizar al delincuente. Tiene que haber una pena y esa pena tiene que cumplirse”, expresó.
Finalmente, advirtió que el deterioro de la seguridad afecta directamente la vida cotidiana de los marplatenses. “Este año ya llevamos 31 homicidios y recién estamos en agosto. Lo que pasó este fin de semana es atroz. Personas que estaban trabajando fueron asesinadas. Es una lotería: hoy le puede pasar a cualquiera. Y eso no puede naturalizarse”, concluyó.