Iván Peronace, estudiante de Ingeniería Mecánica de la UBA e integrante de FIUBA Racing, contó en la 99.9 cómo un proyecto iniciado en 2022 permitió que una universidad pública argentina compitiera por primera vez en la Fórmula SAE Brasil. El equipo terminó 25° entre 42 participantes y destacó el aprendizaje obtenido en su debut internacional.

El proyecto FIUBA Racing nació a mediados de 2022 con una primera convocatoria impulsada por Guido Paganini, actual presidente del equipo, que reunió a unas ocho personas interesadas en desarrollar un auto tipo fórmula para competir bajo el reglamento de la categoría. Con el paso de los años, la iniciativa fue creciendo hasta convertirse en un equipo de alrededor de 60 integrantes, con estudiantes de distintos momentos de la carrera de Ingeniería Mecánica de la UBA.
“Cuatrimestre a cuatrimestre fuimos aumentando la cantidad de gente. Actualmente somos unas 60 personas entre un período en el que hay gente que se está recibiendo y otra gente, la nueva generación de chicos que quizás están en los primeros años de la carrera, que están entrando también para ser parte del equipo”, explicó Peronace en diálogo con la 99.9.
El objetivo inicial era ambicioso: convertirse en la primera facultad pública de Argentina en participar de esta competencia internacional. El camino, sin embargo, no fue sencillo, especialmente a la hora de conseguir los recursos necesarios para llevar el proyecto de los planos a la pista. “Desde el lado de los sponsors y de la facultad puede costar un poco ir teniendo esa confianza, sobre todo para el tema de la plata. Fuimos demostrándole a todos que íbamos en serio, que queríamos arrancar y hacerlo todo”, señaló.
La construcción comenzó a tomar forma después de conseguir el primer motor, aproximadamente dos años atrás. Para entonces, el desarrollo digital del vehículo ya estaba avanzado y el equipo pudo comenzar a trasladar ese trabajo a la fabricación concreta. “Una vez que teníamos el motor, ya estábamos en una etapa bastante avanzada del desarrollo vía computadora y empezamos a construirlo”, relató Peronace.
El esfuerzo permitió alcanzar el objetivo durante este año y competir en Brasil en la vigesimosegunda edición de la competencia, que se realiza desde 1991. FIUBA Racing tuvo que enfrentarse a 44 equipos brasileños en su categoría, además de convertirse en una de las pocas representaciones extranjeras. “Nos tocó defendernos contra 44 equipos brasileros más que había en nuestra categoría”, destacó el estudiante.
En cuanto al resultado, el equipo argentino terminó en el puesto 25 entre los 42 participantes cuyos resultados pudieron ser contabilizados. Sin embargo, Peronace remarcó que la posición final no refleja completamente la importancia del desempeño conseguido en el debut. El principal logro fue superar la inspección técnica, un filtro fundamental de la competencia.
“La realidad es que el equipo consiguió pasar la famosa inspección técnica, que es aplicar realmente todos los conocimientos de ingeniería y la capacidad de leer muy bien el reglamento, y eso ya habla muchísimo del equipo”, sostuvo. Incluso, remarcó que algunos equipos con varios años de experiencia no habían conseguido superar esa instancia.
La aprobación técnica también les permitió acceder a las pruebas dinámicas, en las que los vehículos salen efectivamente a pista. La competencia combina además evaluaciones estáticas, donde los estudiantes deben presentar y defender ante jueces las decisiones tomadas durante el diseño y desarrollo del auto, con las pruebas que permiten comprobar el funcionamiento del prototipo.
Peronace explicó que el proceso de diseño comenzó a desarrollarse con mayor intensidad a mediados de 2023, mientras que la fabricación se inició entre fines de 2025 y comienzos de este año. En ese recorrido, tanto la UBA como los sponsors fueron aumentando su respaldo al comprobar el compromiso del grupo. “La facultad pudo ver que nosotros realmente íbamos en serio. Nos dio un gran aporte en muchas cosas que necesitábamos, sobre todo en lo que es el nivel de seguridad del piloto”, indicó.
De cara al futuro, el equipo ya tiene identificados varios aspectos sobre los cuales trabajar. “El equipo sabe dónde tiene que mejorar. Hay puntos críticos que nos dimos cuenta de que lo que nosotros pensábamos estaba por un lado muy bien, en otro no, pero ya sabemos por dónde ir”, explicó Peronace, quien destacó que los nuevos integrantes ya están trabajando sobre esas cuestiones para preparar la próxima participación.
El debut también dejó una experiencia particularmente positiva en la relación con los equipos brasileños. Lejos de encontrar una competencia hostil, los integrantes de FIUBA Racing recibieron ayuda de distintos rivales durante la competencia. “Estuvieron todos muy a disposición nuestra. Inclusive un equipo que eran nuestros vecinos de boxes nos trajeron una mesa para trabajar porque veían como que todos estaban ultra equipados y de repente nosotros teníamos dos bolsos con herramientas”, contó.
Para Peronace, ese acompañamiento tuvo un valor especial porque incluyó no solamente herramientas y cuestiones vinculadas al trabajo sobre el vehículo, sino también consejos sobre organización y funcionamiento durante la competencia. “Nos dieron toda la ayuda que necesitábamos, inclusive no sólo en eso, sino en lo que era la organización y en la competencia. Así que bueno, queramos o no, ser primerizos es un montón. Y habla muy bien de ellos”, afirmó.
Con el primer objetivo cumplido, FIUBA vRacing ya piensa en una nueva participación internacional y en aprovechar todo lo aprendido durante esta primera experiencia. “Estamos dispuestos a seguir sumando porque el objetivo es mejorar mucho este auto y competir nuevamente”, concluyó Peronace.