La Policía señala la adicción a contenido violento en redes tras el tiroteo del menor de 14 años que dejó ocho muertos en Bangkok

Las autoridades instan a las familias a extremar la vigilancia sobre el material que consumen los menores en internet y a custodiar las armas bajo llave en sus hogares.

La Policía de Tailandia apuntó este domingo a una «combinación de factores», incluidos problemas familiares y escolares, como los motivos del tiroteo perpetrado el viernes por un adolescente que dejó nueve muertos, incluido el asaltante.

El oficial Atthaphon Anusit, encargado de la investigación del ataque ocurrido en una provincia aledaña a Bangkok, dijo que las autoridades han interrogado a 17 testigos, incluidos los padres del autor del tiroteo, un joven de 14 años.

«Hemos determinado que el ataque se debió a una combinación de múltiples factores: problemas familiares, dificultades escolares, conflictos con sus compañeros y exposición a contenido violento en redes sociales», apuntó el agente en una rueda de prensa.

El atacante, armado con una pistola, asesinó en la mañana del viernes a sus dos abuelos, con quienes vivía, antes de acudir a la escuela Debsirin, en la provincia de Nonthaburi (a unos 15 kilómetros de Bangkok), donde disparó contra docentes y alumnos. En el centro educativo asesinó a cinco profesores y trabajadores antes de quitarse la vida. Las autoridades informaron además el sábado sobre el fallecimiento de una estudiante herida, de entre 12 y 13 años.

El policía tailandés explicó que el autor vivía con sus abuelos desde los dos años a raíz de la separación de sus padres, e incidió en que el joven comenzó a mostrar interés en el uso de armas de fuego hace uno o dos años, aprendiendo a disparar a través de redes sociales.

Interés por las armas
Asimismo, se encontraron vídeos de contenido violento en su ordenador. El menor ya había tenido un antecedente hace un año, cuando llevó al colegio una pistola de balines que le fue confiscada. Las autoridades aclararon que el arma del ataque estaba registrada a nombre de uno de sus abuelos.

Ante esto, la policía pidió a los padres «escuchar y prestar mayor atención» a los problemas de los jóvenes, así como vigilar el contenido al que acceden en redes sociales y guardar las armas en lugares seguros.

Por su parte, el Gobierno tailandés adelantó que estudia reforzar la ley de tenencia de armas y que cinco ministerios desarrollan un proyecto para mejorar la seguridad escolar en un plazo de 90 días. Este plan incluye evaluaciones periódicas de salud mental, capacitación para manejar crisis, una aplicación para denunciar acoso escolar y simulacros de respuesta ante emergencias.

Este ataque vuelve a reabrir el debate sobre la tenencia de armas en Tailandia, un país con una tasa de 15,14 armas de fuego por cada 100 civiles, según datos de Small Arms Survey, y un amplio acceso a las mismas por parte del personal militar y policial.