Manuel García Solá: “La Argentina necesita un nuevo modelo de desarrollo que integre a todo el territorio”

El ex ministro de Educación, ex director del CONICET y actual vicerrector de la UNCAUS analizó en la 99.9 la necesidad de repensar el sistema universitario, científico y tecnológico. Cuestionó tanto el “modelo neoliberal” como el “neodesarrollista” y pidió una estrategia que industrialice la producción y reduzca las desigualdades regionales.

El ex ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, ex director del CONICET y actual vicerrector de la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), Manuel García Solá, participó de una extensa entrevista en la 99.9 donde abordó uno de los temas que, según considera, atraviesa desde hace décadas a la Argentina: la necesidad de discutir un nuevo modelo de desarrollo que permita integrar al país y romper las profundas asimetrías entre regiones.

En ese marco, explicó que junto a universidades y centros de investigación participaron recientemente de una jornada en Bariloche para debatir “la nueva arquitectura que necesita el sistema universitario, científico y tecnológico argentino”, buscando generar propuestas concretas para el futuro.

“Nosotros estamos convencidos de que los dos modelos que se van turnando en la administración de la Argentina desde hace muchos años, que podríamos sintetizar con mucha injusticia en un modelo neoliberal y un modelo neodesarrollista, olvidan una parte muy importante de la Argentina: todo el vasto interior argentino”, señaló.

Para García Solá, esa situación deriva en un país profundamente desequilibrado. “El interior se caracteriza por ser exportador de seres humanos, porque donde nacen no pueden realizarse dadas las condiciones de infraestructura y estructura económica”, indicó.

Incluso fue más allá al cuestionar ciertas visiones sobre el actual rumbo productivo del país: “Cuando critican a Milei y dicen que propone retrasar al país al siglo XIX, yo corrijo un poquito. Creo que el modelo extractivista sobre la Cordillera de los Andes es el modelo de los españoles del siglo XVI, que vinieron a sacar oro y plata para financiar el Imperio”.

Sin embargo, aclaró que su postura no pasa por eliminar actividades extractivas sino por modificar la lógica económica detrás de ellas. “No se trata de matar lo bueno que tenemos, que es efectivamente la extracción de petróleo, minerales o litio. Lo que hay que hacer es industrializarlos en Argentina en lugar de exportarlos como materias primas brutas”.

Durante la entrevista defendió la necesidad de construir políticas nacionales articuladas con las provincias y planteó que el país debe dejar de mirar únicamente al área central. “La Argentina tiene tres millones de kilómetros cuadrados y no un millón desarrollado y dos millones abandonados crecientemente”, afirmó.

Sobre el trabajo realizado en Bariloche, destacó que la principal conclusión fue la necesidad de promover complejos productivos integrados. “La principal propuesta que emergió de las dos jornadas es articular clústeres productivos. Copiar lo bueno que se hizo en grandes países como Canadá, Australia, China o Estados Unidos y explotar todo el territorio, no sectores aislados”.

Aun cuando fue crítico de algunas políticas nacionales, reconoció cambios impulsados por la gestión actual: “Es inocultable que Milei vino a hacer algo que nadie se animaba a hacer, que es desmontar una maraña burocrática que impide todo. Ese era un paso”.

No obstante, insistió en que esa transformación necesita un horizonte más amplio. “Lo que nosotros discutimos es de qué manera integrar la economía nacional al proceso de desarrollo”, remarcó.

García Solá sostuvo además que las desigualdades territoriales deben ser una preocupación central: “¿Usted cree que un producto bruto por habitante de 20 mil dólares por año como el de Buenos Aires y uno de 3 mil dólares en Chaco es justo?”, preguntó durante el intercambio.

Lejos de ubicarse en los extremos del debate político, se definió desde otra tradición ideológica: “Si usted me busca ideología, le digo: soy desarrollista. Del modelo que implementaron Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio en la década del 60”.

Finalmente, resumió el objetivo del encuentro universitario y la preocupación que impulsó la discusión: “Nos juntamos para pensar qué aporte podemos hacer desde las organizaciones científicas y las universidades para superar un modelo que genera cada vez más distancia entre regiones desarrolladas y regiones subdesarrolladas”.

Y concluyó con una frase que sintetiza su mirada: “Exportar más sin industrializar profundiza la pobreza”.