“Más de 2.000 chicos se quedaron sin recibir un plato de comida”

La integrante del Movimiento Barrios de Pie, Adela Vismara, habló esta mañana en la 99.9 sobre la situación que se atraviesa en los comedores y merenderos barriales donde debieron cerrar las puertas porque el municipio no aporta los alimentos. “La respuesta del municipio es que no hay dinero para sostener los comedores y merenderos con una lectura política muy distinta a la que tenemos nosotros”, advirtió sobre las prioridades.

Adela-VismaraLa falta de alimentos en algunos comedores comunitarios de los distintos barrios de la ciudad ya no da para más y, como afecta a muchas personas, se decidió cortar por lo sano y reclamar en otros sectores para obtener los alimentos.
Desde el Movimiento Barrios de Pie convocan hoy a una movilización ante un supermercado para pedir lo que el estado no les ha podido dar. La representante de ese colectivo, Adela Vismara, habló en la 99.9 esta mañana y remarcó que “veníamos discutiendo esto con el municipio, tuvimos reuniones con Martín Aiello y nos fuimos con promesas de que a la semana siguiente se reestablecería la entrega de alimentos a comedores y merenderos”.
La única solución que les quedó entonces, fue cerrar esos lugares y que todos los que concurrían allí se queden sin lo poco que tenían: “pasaron las semanas y no tenemos respuesta, por eso decidimos cerrarlos y 2.000 chicos, adultos y adultos mayores se quedaron sin recibir un plato de comida”.
Sobre estos comedores, Vismara explicó que “se organizan en barrios periféricos, donde vecinos y vecinas se reúnen y deciden ante la falta de trabajo, la inflación y la vulnerabilidad social; dar una ayuda al barrio. De esa forma se organizan los comedores”.
Ante un municipio que gasta el dinero de manera discrecional en cosas que precisamente no colaboran con la ciudadanía, se hace imposible seguir cumpliendo con el trabajo que se han propuesto: “la respuesta del municipio es que no hay dinero para sostener los comedores y merenderos con una lectura política muy distinta a la que tenemos nosotros. Vemos que el kilo de pan en el barrio está 20 pesos, el kilo de carne 70 pesos y una garrafa que no es social 40 pesos, es imposible legar a fin de mes y la única posibilidad que tiene la gente es ir a buscar alguna changa”.
A esto se le deben sumar otros factores como la reducción de cupos en los comedores escolares que el año pasado realizó el gobierno provincial y que terminan impactando en muchas familias: “ya desde el año pasado muchos chicos contaban con tomar la leche en la escuela pero se recortaron los cupos o la comida que se hace no es la mejor. Eso se siente aún más a la noche cuando la familia no tiene nada para darle a los chicos”.
Por eso, decidieron movilizarse y conseguir la manera de abrir nuevamente los espacios: “hoy nos acercaremos al supermercado aunque sabemos que no tiene nada que ver con la disputa en el municipio. Pediremos que contribuyan con algunos alimentos para normalizar la cuestión. Es un forma de pedir ayuda porque no sabemos que hacer”, concluyó Vismara.