Matty Zwaig: “Israel quiere debilitar al régimen iraní lo más posible para que no nos sigan amenazando nunca”

El analista geopolítico internacional Matty Zwaig habló en la 99.9 mientras ingresaba a un refugio por una nueva alerta de misiles y sostuvo que el objetivo estratégico es impedir que Teherán pueda recomponerse militarmente durante años. También cuestionó el rol de Francia y el silencio de Rusia.

En medio de una nueva alerta por misiles, el analista geopolítico internacional Matty Zwaig dialogó con la 99.9 mientras ingresaba “por cuarta vez en el día” a un refugio. “Simplemente en el momento que ustedes me llamaron, yo estaba entrando en el refugio nuevamente”, relató, al describir una dinámica que, según explicó, se ha vuelto habitual.

“Hoy en día ha cambiado un poco con la experiencia la manera en que las autoridades llaman a la gente a entrar a los refugios. Antes se esperaba una hora o dos horas; hoy hay oleadas, van pidiendo a la gente que entre a los refugios a medida que los misiles pasan por ciertas zonas y cuando ven que no hay peligro, inmediatamente dejan que salgan nuevamente a sus casas”, detalló. Y agregó: “La mayoría de las personas están siempre cerca de algún refugio. No quiere decir que no salgan, pero vuelven rápidamente”.

Sobre la escalada bélica, sostuvo que desde el punto de vista israelí “no había ninguna duda de cuáles iban a ser los resultados de las conversaciones entre Trump y los ayatolás”. Según indicó, la evaluación era que Irán “iba a seguir con su forma de hacer las cosas, prometiendo algo y luego quebrándolo en forma secreta en otra parte”, por lo que “se sabía que en algún momento iba a comenzar la guerra para terminar, entre comillas, lo que no se hizo en junio”.

Zwaig aseguró que Israel se preparó “muy bien” y mencionó incluso versiones sobre operaciones de inteligencia de alto nivel. “Se está hablando en forma muy cierta, aunque todavía no han confirmado los detalles, que durante los últimos años Israel preparó con agentes locales transmisores en las muelas de muchos de los principales líderes de Irán, para saber exactamente dónde iban a estar en cada momento. Suena a ciencia ficción, pero no lo es”, afirmó.

En el plano militar describió una “división de responsabilidades”: “Estados Unidos se encarga de las partes más grandes, como atacar la marina o ciertas industrias. Israel trata más que nada de hacer eliminaciones selectivas de todo lo que tiene que ver con la cúpula, tanto militar como política”. La lógica, explicó, es que “si uno quita la cabeza de la serpiente, le va a ser más difícil cambiar en cinco minutos a nueva gente que tome la posta”.

No obstante, advirtió que el cambio de régimen no depende sólo de la presión externa. “Si el pueblo no se va a levantar y no va a hacer el cambio de régimen, aquí no va a haber un cambio de régimen. Va a haber un debilitamiento grande, tal vez una especie de cabo suelto futuro, pero no un cambio de régimen a corto plazo”, señaló. En ese marco, mencionó la complejidad interna de Irán: “Hay docenas de minorías: los kurdos, los baluchis, los azeríes, los lors. Es un país súper complejo e interesante, pero dominado por una minoría de clérigos chiítas que impone su ideología”.

También realizó una lectura histórica crítica sobre el rol de Francia en el ascenso del régimen iraní tras la caída del Sha y fue particularmente duro con el actual presidente Emmanuel Macron. “Hoy en día la imagen de Macron no solo se ha disminuido totalmente a ojos de los americanos; dentro de Europa mismo ya se lo ve como una persona en la cual no se puede confiar. Dice estoy en contra, luego estoy a favor, ayudo militarmente, no ayudo militarmente”, cuestionó.

Respecto de Rusia, apuntó contra Vladimir Putin y relativizó la fortaleza de Moscú. “Putin puede decir lo que quiera, pero su economía ha sido severamente dañada. Fuera de la parte de armamentos, que también tiene problemas para sostener lo que hace en Ucrania, no se ve una intervención decisiva”, afirmó. Incluso puso el foco en la eventual afectación de las fábricas de drones iraníes: “Quiero ver si Trump atacó o no las fábricas de drones en Irán, porque eso es lo que más lo puede poner nervioso a Putin, que se quede sin drones para seguir atacando Ucrania”.

Para Zwaig, los llamados a un cese del fuego en la ONU forman parte de una estrategia diplomática previsible, aunque consideró que “hoy en día va a depender simplemente de la decisión de Trump si ha llegado el momento de parar o no”.

Finalmente, sintetizó la postura israelí: “Israel antes, durante y ahora y siempre, la posición es hay que debilitarlo lo más posible para que no nos sigan amenazando nunca. Y ojalá que haya un cambio para que le dé también libertad a ese pueblo sufrido, que es un país muy interesante con un gran pasado y un presente destruido por esta casta ideológicamente tergiversada y perversa”.