Muere un trabajador nepalí cada dos días en la obras del Mundial Qatar 2022

El reino del Golfo construirá en tiempo récord viviendas para un cuarto de millón de extranjeros sin apenas derechos laborales.

trabajadores-nepaliesLas obras del Mundial 2022 en Qatar avanzan a buen ritmo por impulso de lo desmesurado de sus cifras: el rico emirato del Golfo trabaja en un proyecto de 220.000 millones de dólares, es decir, un presupuesto sesenta veces más alto que el del Mundial de Fútbol de Sudáfrica de 2010. Qatar conoce un “boom” de la construcción que le obliga a importarmano de obra barataprocedente de los países asiáticos. En la actualidad el 88 por ciento de sus 2,1 millones de residentes son extranjeros y se calcula que, para realizar su proyecto faraónico mundialista, necesitará un millón más de obreros.
Para afrontar esa emergencia, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales qatarí anunció ayer la inmediata construcción de siete “ciudades” de aquí a finales de 2016, con capacidad de albergar a los primeros 250.000 nuevos trabajadores que necesita el proyecto del Mundial. Frente a las primeras críticas, el ministro señaló que “se ha doblado el número de inspectores oficiales” para garantizar que los núcleos residenciales cumplan con las normas de salubridad.
No es la calidad del prefabricado sino las condiciones de contratación lo que suscita más quejas. Según Human Rights Watch, “el problema no es el alojamiento, sino el mecanismo de control de los trabajadores”, que concede un poder exorbitante a los empleadores qataríes. En particular, el llamado “sistema kafala”, una tradición árabe anterior y superior a la legislación laboral, que establece de hecho un vínculo de vasallaje feudal entre el empresario y el trabajador.

Horas extra a 50 grados

Según una investigación de “The Guardian”, el sistema es responsable de las agotadoras jornadas de trabajo que se imponen a los obreros asiáticos, con temperaturas que en temporadas alcanzan los 50 grados centígrados. En 2014, al menos un obrero de nacionalidad nepalí murió cada dos días en las obras del Mundial, muchos por fallo cardíaco; si se contabilizan las muertes de trabajadores procedentes de la India, Sri Lanka y Bangladesh, el índice de siniestrabilidad laboral en Qatar 2022 fue de un operario muerto al día, según el mismo rotativo británico.
El sistema “kafala” (del término árabe “kafeel”, patrocinador) establece que ningún trabajador extranjero puede ir a Qatar si no tiene antes un empleador, con el que establece una relación de subordinación estricta. El empleado no puede cambiar de patrón sin el permiso del primero, que además le retiene el pasaporte o el documento de identidad. En estas condiciones, el emigrante tiende a doblegarse a las exigencias del patrón, que con frecuencia pide horas extraordinarias sin suplemento salarial. Cualquier queja ante las autoridades concluye con sanciones para el obrero extranjero, y en último término con la pérdida del permiso de trabajo y la deportación.