Niño Qom: habló uno de sus doctores

El doctor Walter Damián Vargas González, director de Región Sanitaria V y médico pediatra que atendió al niño afirmó que la asistencia del niño Néstor Femenía se mantuvo contante por parte de Salud provincial.

vargas-gonzalez-medico-quom“Los médicos trabajamos con un Consejo de Salud Aborigen para facilitar la comunicación y el tratamiento de pacientes de comunidades indígenas. Y tenemos un codirector aborigen Laurencio Rivero, con el mismo rango de codirector médico. Esta es una medida de este gobierno para atender a las comunidades. Por lo cual la contención estuvo garantizada” indicó el Dr. Vargas González.
El Dr. Vargas González indicó que la necesidad de contar con un abordaje interdisciplinario de la problemática lo llevó a solicitar un pedido de interdicto de persona para actuar en conjunto entre: Poder Judicial, Desarrollo Social, Unidad de Seguimiento y Salud. Este interdicto nunca salió, a pesar del pedido y la preocupación expresada por los médicos y los asistentes sociales”.
El diagnóstico de ingreso, 15 de septiembre, fue “un niño con un déficit nutricional de un 10%, quiere decir que estaba un 10% menos de su peso normal. Neumonía bacteriana de pulmón izquierdo; sobrecargada a la enfermedad de tuberculosis pulmonar, más anemia”. “Se inició tratamiento para neumonía bacteriana y tuberculosis, se brindó soporte nutricional con dieta hiperproteica, hipercalórica., con colaciones, vitaminas, hierro. Mientras estuvo internado, el niño completó el calendario de vacunación y se atendió al grupo familiar conviviente. Se le dio alta el alta médica el 18 de octubre” dijo el médico.
“Salió del hospital con su neumonía bacteriana resuelta, una buena progresión de peso y laboratorio dentro de parámetros normales, para continuar con tratamiento instituido. El tratamiento antituberculoso, fue supervisado diariamente por agentes promotores de la localidad de Bermejito. Y en forma ambulatoria con controles programados semanalmente en el servicio de Pediatría del Hospital Güemes” indicó el Dr. Vargas González.
“A través de los reportes de los agentes sanitarios se detectó que la familia no estaba en el domicilio de manera permanente, por lo cual hubo que realizar distintos recorridos por parte del agente sanitario qom Ismael Díaz para continuar el tratamiento contra la tuberculosis” informó.
“El 9 de diciembre vuelve a ser internado. Ese mismo día, el padre lo retira del hospital de Rio Bermejito. Lo contactamos nuevamente el 16 de diciembre. Se lo interna en el hospital de Río Bermejito e inmediatamente se lo deriva al hospital Güemes, El 18 de diciembre se vuelven a retirar del hospital Güemes. En ese momento se avisa de forma urgente al juzgado del Menor y Familia y la Dra. Mazza, médica de guardia, radica la denuncia policial” contó el Director de Zona Sanitaria V.
“El 19 de diciembre, en horas de la mañana, es localizado en Villa Bermejito, se lo logra internar recién a la noche, considerando la situación familiar. El Subsecretario de Atención Primaria, el Dr. Roberto Sandoval se involucró para que la familia acompañe el tratamiento y trasladar a Néstor al Hospital Pediátrico”.
Ismael Díaz, agente sanitario qom, era el encargado de llevarle y suministrarle la medicación al niño Néstor Femenía. Frecuentaba al entorno familiar y estaba en permanente contacto son los integrantes de este grupo. Así, recordó que Néstor fue detectado con tuberculosis el 18 de septiembre pasado y desde esa fecha “empezamos la primera fase del tratamiento hasta el 19 de diciembre que fue derivado a Resistencia”.
“El trabajo de concienciación encarado es importante, haciéndole saber a los integrantes de los pueblos originarios que la tuberculosis es una enfermedad curable. Hicimos todo lo posible y lo que estuvo a nuestro alcance para poder atender de la mejor manera al niño Néstor. Inclusive, viajé con él hasta el hospital Pediátrico de Resistencia, buscando por todos los medios una mejoría en sus estado de salud”, concluyó compungido.
Por su parte, Ariel Cáceres, psicólogo, asistió a la familia de Néstor: “tratamos de romper las barreras culturales que hay. Si bien la familia tiene otras creencias sobre la enfermedad y la cura, tratamos de trabajar articulación. Que se pueda entender que la medicina puede ayudar”.
“Por ello es importante el trabajo del agente sanitario qom, que habla la misma lengua que estas familias, que los acompaña yendo a la casa a atenderlos y que conversan para que se pueda entender que el hospital puede ayudar y las soluciones que puede dar la medicina”. Cáceres evaluó “es un trabajo arduo y de mediano y largo plazo”.