El denunciante, que pide una compensación económica de un millón de dólares, considera que «no consiguieron planear y ejecutar el concierto de una manera segura»
En su interior, los arqueológos encontraron tres camas de madera, así como artículos de uso cotidiano y otros elementos que sugieren que fue ocupada de forma regular, probablemente por una pequeña faimilia esclavizada por los romanos.