Begoña Gómez está acusada de corrupción y tráfico de influencias por apoyar la postulación de empresas con las que tiene vínculos personales para un contrato público.
Son siete ex ministros de Río Negro y otro ex funcionario de la gestión del radical Miguel Saiz, que gobernó entre 2003 y 2011. Se habían repartido unos seis millones de dólares.