El concejal de General Pueyrredón cuestionó el destino de fondos provinciales destinados a seguridad y advirtió que “no sabemos qué pasó con mil millones de pesos”. También apuntó contra el funcionamiento del COM, el deterioro de los indicadores delictivos y la falta de respuestas municipales.

La desaparición de 15 patrulleros que debían incorporarse al sistema de seguridad de Mar del Plata encendió una nueva polémica sobre el destino de fondos públicos. El concejal de General Pueyrredón Diego García cuestionó duramente la falta de explicaciones del municipio y sostuvo en diálogo con la 99.9 que “desde el año pasado estamos esperando que nos digan qué se hicieron con los fondos”.
Según explicó, se trató de una partida provincial específica destinada a seguridad para los 135 municipios bonaerenses. “Con el primer desembolso se compraron 11 patrulleros y con el segundo desembolso, también alrededor de mil millones de pesos, se iban a comprar 15 patrulleros. Desde el año pasado no sabemos; por supuesto los patrulleros no están en ninguna comisaría y el dinero no sabemos en qué se usó”, señaló.
La preocupación, indicó, excede la cuestión administrativa. “Siempre nos quejamos que faltan patrulleros en Mar del Plata y es una realidad. Los patrulleros los debe proveer la provincia, pero este fondo estaba destinado para inversiones vinculadas a combatir la inseguridad. Acá se decidió comprar patrulleros, pero evidentemente nunca llegaron a su destino”.
García vinculó además el caso con otros antecedentes recientes y habló de un cuadro general de dificultades financieras: “Se le suma también la tasa vial. El año pasado se recaudaron alrededor de 12 mil millones de pesos, pero en la rendición de gastos figuraban no más de 7 mil. Ese otro dinero se terminó utilizando, como todos sabemos, para pagar sueldos y aguinaldos”. Y agregó: “Cada vez hay más huellas claras de un desorden de las cuentas públicas municipales”.
El concejal advirtió además sobre el déficit financiero local: “Hoy tenemos un déficit de alrededor de 7 mil millones de pesos y si sumamos los entes podemos llegar casi a 20 mil millones con la deuda flotante”.
Sin embargo, insistió en que lo más grave es la pérdida concreta de recursos para la seguridad: “No solamente no sabemos qué pasó con mil millones de pesos, sino que tampoco pudimos cobrar el último desembolso de otros mil millones más”. Explicó que la Provincia había previsto tres etapas de financiamiento, pero la falta de rendición del segundo tramo bloqueó el tercero: “Esto pasó en el transcurso de un año donde cualquier intendente se tira de cabeza arriba de estos fondos”.
En ese contexto, también cuestionó una nueva licitación para el sistema de monitoreo urbano: “Salió una licitación pública por 4 mil millones de pesos para reparar y mantener cámaras de seguridad. Nos pareció un número importante. Primero quiere decir que todas las cámaras necesitan mantenimiento y cuando uno hace la cuenta conviene ponerlas nuevas más que ponerlas en valor”.
García consideró que el funcionamiento del Centro de Operaciones y Monitoreo tampoco logra dar respuestas: “No solamente tenemos un COM que no termina de funcionar con los elementos humanos y técnicos que tiene, sino que otros municipios ya trabajan con inteligencia artificial y sistemas modernos”.
Para respaldar sus críticas, citó cifras oficiales: “El año pasado se robaron más de 5 mil vehículos entre motos y automóviles y la rendición de gastos dice que encontraron 75 por el anillo digital que todo el mundo sabe que no existe”.
También alertó sobre un deterioro constante de los indicadores: “Todos los datos son negativos desde hace años. Pensábamos que el 2024 había sido malo y en 2025 lo superamos. Lo que va de este año es un desastre”.
El edil sostuvo que la inseguridad ya afecta la vida cotidiana y hasta la actividad económica. “Escuchaba a gente de la UCIP decir que cada vez los comercios cierran más temprano por miedo”, recordó. Y mencionó un proyecto impulsado por su bloque: “Presentamos hace un año el programa ‘Cierre Seguro’ para reforzar presencia policial y municipal entre las 18 y las 21 en centros comerciales. Nunca nos contestaron”.
“Muchas veces la presencia suma seguridad. Ver personal de tránsito haciendo controles también aporta. Acá el problema es enorme y los números son contundentes: cada vez estamos peor”, concluyó.