El comisario retirado Ernesto Santamaría Andrade analizó en la 99.9 una problemática silenciosa que afecta a policías en distintos países. Señaló diferencias entre España y Argentina, pero advirtió que el fenómeno también está presente en Europa.

El comisario en retiro activo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y presidente fundador de la Asociación de Capacitación de Seguridad Pública y Privada en España, Ernesto Santamaría Andrade, se refirió en la 99.9 a una problemática sensible dentro de las fuerzas de seguridad: el suicidio policial. Desde su experiencia tanto en Argentina como en España, aseguró que se trata de un fenómeno que también se registra en Europa, aunque en contextos muy diferentes.
“Con respecto a los suicidios, también están ocurriendo suicidios policiales. En sí, aquí no se sabe claramente a qué se debe, porque no hay esa presión como la que sufrimos en la Argentina, en la policía de la Provincia de Buenos Aires”, explicó. Sin embargo, remarcó que el problema existe: “Ocurre asiduamente, principalmente en la Policía Nacional y la Guardia Civil”.
Al analizar el contexto español, Santamaría Andrade destacó que, en términos generales, “la seguridad está bien controlada”, aunque existen tensiones políticas que impactan en el funcionamiento de las fuerzas. En ese sentido, señaló el caso de Cataluña: “Los Mossos de Escuadra, que es la policía autonómica catalana, es una policía que no acepta mucho a las otras policías. La Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía han sido restringidos en el ámbito de la autonomía catalana”.
Según indicó, el trasfondo político influye en esta situación: “Tienen una mente independentista, los actuales conductores de gobierno se quieren separar, no se consideran españoles. Y es un problema grave”. Esta dinámica, agregó, también repercute en la operatividad: “La policía autonómica catalana está por encima, es la que maneja la seguridad en Cataluña”.
En cuanto a la situación de seguridad, el especialista marcó un cambio en algunas ciudades: “Ahora ahí sí que está muy peligroso, principalmente Barcelona. Hay muchísimas violaciones, robos. No terriblemente, pero sí es diferente a la tranquilidad que existía antes”.
No obstante, puso en perspectiva estas problemáticas en comparación con la realidad argentina: “Los niveles de inseguridad acá no tienen ni comparación con los nuestros. Entonces, cualquier anomalía se toma como algo terrible”. Y ejemplificó con un aspecto económico: “Aquí hay 3% anual de inflación y es terrible… para nuestro país es una risa, pero acá trae preocupación”.
En ese marco, la problemática del suicidio en las fuerzas aparece como un fenómeno complejo, que atraviesa distintas realidades, pero que en todos los casos plantea interrogantes sobre las condiciones laborales, el estrés y el acompañamiento institucional de quienes cumplen funciones de seguridad.