Raúl Cereseto: “No hay que esperar una posible explotación potencial, ya está ocurriendo”

El presidente de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera cuestionó que la discusión sobre los recursos naturales de las Islas Malvinas se concentre en el petróleo mientras se mantiene en segundo plano la explotación pesquera. Advirtió sobre la sobreexplotación del calamar, reclamó una mayor presencia de la pesca en la agenda nacional y sostuvo que existen distintos caminos diplomáticos y comerciales para avanzar en la defensa del recurso.

La explotación de los recursos naturales en las Islas Malvinas volvió a quedar en el centro de la discusión a partir del planteo de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera. Su presidente, Raúl Cereseto, valoró la posición del Gobierno nacional respecto del petróleo, pero cuestionó que la misma preocupación no se traslade a los recursos pesqueros, cuya explotación en el área de Malvinas lleva décadas y tiene consecuencias directas sobre un recurso que comparte el ecosistema argentino.

“Nos llama la atención la preocupación de una explotación futura de recursos naturales, en este caso el petróleo, y el silencio o la omisión de los recursos naturales, en este caso recursos pesqueros, que ya se están explotando hace décadas en Islas Malvinas”, afirmó Cereseto. Y remarcó: “No hay que esperar una posible explotación potencial, ya está ocurriendo y está ocurriendo de manera, te diría, dramática para nosotros”.

El dirigente pesquero explicó que la situación no se limita a la presencia de la flota británica en las islas. Señaló que también participan empresas y capitales vinculados a distintos países, entre ellos España y naciones asiáticas. “No sólo la flota gallega, tenés también un gigante asiático y en muchos países de Asia tenés también la misma situación con capital de acá en barcos de calamar y tienen también barcos de capital allí en Isla Malvinas”, sostuvo.

Uno de los principales puntos de preocupación es el calamar, una de las especies centrales de la actividad pesquera en el área. Cereseto explicó que se trata de un único recurso biológico y no de poblaciones independientes separadas por una frontera política. “No es que ellos tienen un calamar y nosotros tenemos otro calamar. Es la misma especie”, señaló, antes de insistir sobre la necesidad de evitar una explotación que pueda comprometer su reproducción y disponibilidad futura.

En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias de la presión pesquera sobre el recurso. “Por necesidades reproductivas y que de no hacer nada nos termina haciendo mucho daño. Entonces tenemos que cesar con esa pesca indiscriminada”, sostuvo. Además, cuestionó que esa explotación no se traduzca en un beneficio laboral significativo para la población de las islas y planteó que existe una dimensión estratégica que durante años no habría sido suficientemente considerada por Argentina.

Cereseto también destacó que la situación no es desconocida y que existen registros públicos sobre la suspensión de campañas de pesca en Malvinas como consecuencia de la situación del recurso. “Las últimas dos zafras las tuvieron que suspender”, afirmó al referirse a especies explotadas en las islas. La referencia cobra relevancia porque, según explicó, la actividad pesquera y las decisiones que se adoptan en torno al caladero son conocidas incluso a través de medios especializados de otros países.

Frente a este escenario, la Fundación busca que la pesca vuelva a ocupar un lugar relevante dentro de la discusión nacional sobre Malvinas. “Nos pareció que esta era una buena oportunidad para volver a subirnos al tema y que la pesca vuelva. A ver si en esta ola de malvinización de los argentinos y de la política nacional, subir la pesca como uno de los temas centrales de discusión”, explicó Cereseto.

El presidente de la entidad reconoció que el objetivo todavía está en proceso de instalación, pero valoró que la cuestión haya comenzado a recuperar presencia pública. “No te digo que está dando resultado, pero el tema por lo menos de a poco se va instalando. Hay que ver si después conseguimos hacernos eco del reclamo o no”, señaló.

En paralelo, Cereseto reivindicó la necesidad de superar las disputas internas entre los principales puertos y provincias pesqueras. Frente a los reclamos de Mar del Plata, sostuvo que desde la Fundación los consideran propios y rechazó una competencia territorial que termine debilitando la defensa común del recurso. “La pesca es una sola y más allá de que el recurso es finito y existe como una competencia, sin querer para mí estúpida competencia si querés, Boca-River, entre Chubut y Mar del Plata, por el tema de la pesca, nosotros entendemos los problemas de ellos como propios”, afirmó.

La discusión adquiere especial importancia para Mar del Plata, donde el sector pesquero viene reclamando mayor atención de las autoridades. Cereseto sostuvo que la Fundación está dispuesta a acompañar esos planteos: “Estamos totalmente de acuerdo en cómo la están pasando. Muy complicados”, expresó, al referirse a la situación del sector en la ciudad y en otros puntos de la costa argentina.

Para el dirigente, además, la defensa de los recursos pesqueros no debería quedar limitada a una única medida. La eventual aplicación de restricciones comerciales o contractuales a empresas que operen en Malvinas es una de las alternativas mencionadas, pero no la única. “Nosotros con que el tema vuelva a tomar agenda y no queremos circunscribirlo a una sola acción, sino que nos parece que hay más de una, que se puede hacer y se puede trabajar y que hay todo un camino para hacer”, sostuvo.

En definitiva, Cereseto plantea que la discusión sobre Malvinas debe incorporar de manera permanente la cuestión pesquera y no limitarse al debate sobre una eventual explotación petrolera. Para la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera, el recurso ya está siendo explotado, es finito y pertenece a un mismo sistema biológico que trasciende las disputas de soberanía. “Creo que lo podemos llegar a conseguir”, concluyó al referirse a la posibilidad de instalar nuevamente la pesca como uno de los ejes centrales de la agenda nacional.