Reclamo en el Auditorium: “La situación es bastante compleja: hay deudas salariales, áreas sin reconocimiento y trabajadores que esperan hace más de un año”

Gabriel Dubois, delegado de ATE en el Teatro Auditorium, explicó los motivos de las medidas de fuerza y denunció problemas estructurales, falta de actualización administrativa y millonarias deudas por horas extras y contrataciones. “Los compañeros hacen trabajos que necesitan cobrar y el problema no para de crecer”, aseguró.

Los trabajadores del Teatro Auditorium de Mar del Plata iniciaron una medida de fuerza que afecta parte de la programación y que, según explicó el delegado de ATE Gabriel Dubois en la 99.9, responde a una acumulación de reclamos que llevan años sin respuestas. El conflicto incluye problemas estructurales, falta de actualización administrativa, deudas por horas extras y retrasos en pagos a personal contratado.

“En realidad la medida que se tomó fue hacer una retención de tareas a partir de las 16 horas. El personal trabaja con normalidad durante toda la jornada y desde ese horario hay un quite de colaboración y no se trabaja más”, indicó. Según precisó, algunas actividades matutinas o del mediodía no serán afectadas, pero las funciones vespertinas y nocturnas sí sufren el impacto. “La medida empezó ayer y seguirá hoy, mañana, sábado y domingo en principio”, explicó.

Entre los principales reclamos, Dubois señaló la necesidad de actualizar una estructura funcional que considera obsoleta: “Necesitamos una actualización de la estructura del organismo. Hay un montón de áreas que se crearon y no figuran formalmente”.

Como ejemplo mencionó el espacio de exposiciones del foyer del teatro: “Vos entrás al teatro y siempre hay una muestra. Eso es un área que se creó en 2005 o 2006, tiene un curador, personas capacitadas, pero no existe en la estructura. No tiene jefe, no tiene encargado, las tareas no están asignadas y eso dificulta el trabajo diario”.

La situación, afirmó, se repite en distintos sectores. “Tenemos también un área audiovisual que realiza producciones, spots, videos y publicaciones. Cuando se hizo la estructura en el año 99 no existía el desarrollo tecnológico actual. Hoy hay compañeros trabajando allí, pero tampoco tienen posibilidad de desarrollar una carrera administrativa”, sostuvo. Y agregó: “Merecen arrancar desde una categoría baja, ascender, ser encargados, tener jefaturas y jubilarse bien. Son cosas que no pasan”.

A esto se suma uno de los puntos más sensibles: la deuda por horas extras. “Se debe un año y cuatro meses de horas extras. Son 22 millones de pesos”, afirmó. Explicó que muchas veces los trabajadores deben quedarse después de horario para cubrir actividades, congresos o eventos: “No podés apagar las consolas e irte. Te quedás hasta que termina la actividad. Eso genera horas extras que se tienen que pagar”.

Según Dubois, el problema se agravó porque “la provincia hace cuatro años y medio que no actualiza la partida destinada a ese concepto”. Hoy el monto disponible es de apenas “460 mil pesos mensuales”, una cifra que considera completamente insuficiente. “Con cinco o seis personas que tengan que quedarse o venir un feriado ya se consume toda la partida”, detalló.

La consecuencia es un círculo vicioso: “Muchas veces se programan actividades sabiendo que no hay plata para cubrirlas y los compañeros tienen que venir igual porque están obligados. Después se genera un cuello de botella”. Incluso precisó que “la última liquidación incluyó hasta el 19 de enero de 2025”, por lo que la deuda continúa creciendo.

La situación también alcanza a trabajadores contratados externos. “Tenemos una deuda de más de 80 millones de pesos con gente que se contrata para hacer obras o actividades en el teatro”, denunció. Según explicó, se adeudan pagos desde abril del año pasado, incluyendo actividades de vacaciones de invierno y programas culturales. “Es una situación bastante compleja”, resumió.

Dubois recordó que el Auditorium depende del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y señaló que el deterioro del edificio requiere atención constante: “Es un edificio que va a cumplir 90 años y está a 50 metros del mar. La salinidad genera un deterioro enorme. La gente de mantenimiento la necesitás igual”.

También rechazó la idea de que la tecnología pueda reemplazar tareas esenciales: “La consola pasó de analógica a digital, pero el técnico lo necesitás igual. No sé si la inteligencia artificial va a poder manejar un teatro sola”.

Por último, al referirse a los salarios, indicó que un trabajador que recién ingresa “está cobrando aproximadamente 750 mil pesos con una jornada de 34 horas semanales”, mientras que empleados con antigüedad pueden ubicarse “entre un millón y un millón doscientos mil pesos”, y una jefatura rondar “un millón cuatrocientos mil”.

“La gente trabaja para poder comer. Todas estas cosas hay que pagarlas”, concluyó.