Santiago Passaglia: «Se armó un nuevo curro entre la Provincia y Camioneros: le cobran $300.000 a un trabajador por un trámite que antes costaba $30.000»

El intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, cuestionó con dureza el nuevo esquema para renovar las licencias profesionales de conducir en la provincia de Buenos Aires. Aseguró que se trata de un negocio entre el gobierno bonaerense y el Sindicato de Camioneros, criticó el aval del Gobierno Nacional y advirtió sobre el fuerte impacto que tendrá en más de 600.000 choferes.

El intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, denunció en la 99.9 la implementación del nuevo sistema para renovar las licencias profesionales de conducir en la provincia de Buenos Aires, al que calificó como «un nuevo curro entre la Provincia y Camioneros». Según explicó, el cambio implica que un trámite que hasta ahora se realizaba en los municipios por alrededor de 30.000 pesos pase a depender del Sindicato de Camioneros con un costo cercano a los 300.000 pesos.

«Hemos detectado que se armó un nuevo curro entre el gobierno de Kicillof y Camioneros«, afirmó el jefe comunal. Explicó que la modificación traslada tanto el examen teórico como el práctico desde los municipios hacia el sindicato, generando un incremento de diez veces en el costo para los trabajadores. «Ahora van a tener que sacar del bolsillo, en vez de 30 mil, 300 mil pesos por el mismo trámite, sin ningún tipo de justificación«, remarcó.

Passaglia sostuvo además que esta situación cuenta con el aval de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. «Esta es una potestad de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que desreguló todo este trámite y de alguna manera avala que la Provincia haga este curro con el sindicato», indicó.

El intendente consideró que la medida llega en un contexto especialmente delicado para los trabajadores. «Hoy todos los días le aprieta más el bolsillo a la gente y sobre todo a los trabajadores. No son momentos para seguir generando burocracia y costos en la vida de todos los argentinos», señaló.

También describió el difícil panorama económico que observa en su región. «Tanto allá en Mar del Plata como acá en San Nicolás somos lugares donde está muy golpeada la industria, la construcción está frenada y los comercios también. La gente cada vez está más complicada para llegar a fin de mes, tiene que resignar consumo y ya son más de cinco millones de argentinos los que están en mora con los bancos por deudas de consumo», expresó.

Aunque fue especialmente crítico con la administración bonaerense, Passaglia dijo sentirse sorprendido por la falta de intervención del Gobierno Nacional. «De la Provincia no me llama la atención, nosotros venimos siendo muy críticos del gobierno de Kicillof y de la mafia de Camioneros. Pero sí me llama la atención que el Gobierno Nacional, con este criterio de desregular todo y dejar que el mercado ordene, no ponga el foco sobre esta situación y le ponga un freno. Lo podrían hacer porque la potestad originaria es de ellos», sostuvo.

Según explicó, el impacto alcanzará a más de 600.000 conductores profesionales de la provincia. «A medida que los choferes tengan que renovar la licencia se van a ir enterando de este nuevo curro y de cómo les meten la mano en el bolsillo. Hoy somos los únicos que venimos poniéndolo sobre la mesa, pero esto va a terminar siendo un escándalo en todas las ciudades», advirtió.

Para Passaglia, además del aumento del costo, la medida incorpora más burocracia. «Un trámite que antes se hacía rápido ahora se va a hacer más lento. Lo cambian de lugar, lo llevan al sindicato y le cobran 300 mil pesos cuando podría seguir haciéndose tranquilamente en los municipios como se venía haciendo», afirmó.

El intendente también aprovechó para cuestionar el funcionamiento del Sindicato de Camioneros, con el que recordó haber tenido fuertes enfrentamientos años atrás. Rememoró el bloqueo que sufrió San Nicolás cuando el gremio cortó los accesos a la ciudad y suspendió la recolección de residuos para exigir la liberación de dos afiliados detenidos. «Conocemos bien lo que son. Creo que la mala administración que tienen y todos los negocios turbios alrededor del sindicato hacen que cada vez sea más voraz la caja que necesitan y hoy avancen con este trámite», aseguró.

Finalmente, extendió sus críticas a la obra social del gremio. «En San Nicolás no tienen prácticamente prestaciones y terminan siempre en el sistema público porque la obra social no les brinda respuestas. Es una obra social que tendría que ser millonaria con los aportes que recibe y, sin embargo, los afiliados no tienen cobertura», concluyó.