Teo Saralegui: “Los docentes sienten que las decisiones educativas se toman sin escucharlos”

Teo Saralegui, coordinador del área de Investigación e Incidencia de Asociación Conciencia, analizó en la 99.9 los resultados de un relevamiento nacional entre docentes. El informe revela un fuerte rechazo a la eliminación de la repitencia, preocupación por la falta de motivación de los alumnos y críticas al escaso acompañamiento familiar.

El coordinador del área de Investigación e Incidencia de Asociación Conciencia, Teo Saralegui, presentó en la 99.9 los resultados de un relevamiento nacional realizado entre docentes de escuelas secundarias, donde quedó expuesto un fuerte malestar respecto de las reformas educativas que se vienen impulsando en distintas jurisdicciones del país.

“El estudio surge de un relevamiento que veníamos haciendo en el territorio y en el debate público. Veíamos que se estaban tomando numerosas definiciones para la escuela secundaria y en nuestras conversaciones con docentes, directivos y preceptores aparecía siempre lo mismo: ‘no se nos escucha, no se nos presta atención, las decisiones vienen tomadas y no consultadas’”, explicó.

A partir de esa percepción, desde Asociación Conciencia decidieron realizar una encuesta a nivel nacional para conocer cuáles son las principales problemáticas que enfrentan los docentes y qué opinión tienen sobre algunos de los cambios impulsados en el sistema educativo.

Uno de los puntos más contundentes del informe es el rechazo al nuevo esquema que elimina la repitencia tradicional y la reemplaza por un sistema de acreditación de materias. “El 60% de los docentes encuestados se opone y sostiene que no favorece las condiciones de enseñanza”, detalló Saralegui.

Aclaró, sin embargo, que el sistema “tiene mucha evidencia internacional” y funciona en otros países, además de contar con fundamentos académicos dentro del campo educativo. Pero remarcó que “lo que vemos es un gran rechazo respecto de cómo se está implementando la medida en el territorio y en las escuelas”.

El dirigente señaló además que el apoyo a la reforma aumenta en contextos más vulnerables. “En escuelas de bajo nivel socioeconómico y en contextos rurales, el porcentaje de apoyo sube cerca de un 10%, lo que muestra que la medida podría solucionar algunos problemas, aunque también complejizar otros”, indicó.

Otro de los ejes centrales del relevamiento es la preocupación de los docentes por la falta de motivación de los alumnos y el incremento de las inasistencias.

“No lo vería como una crítica al alumnado, sino como un diagnóstico de lo que los docentes están viendo en el aula”, aclaró Saralegui. Y agregó: “Hace poco un informe de Argentinos por la Educación mostraba que, después de los motivos de salud, la principal causa de ausentismo era la falta de ganas o de motivación”.

Para Saralegui, esto obliga a repensar profundamente el funcionamiento del sistema educativo. “Se habla permanentemente de que el viejo modelo de la escuela tradicional quedó viejo para los tiempos que corren, y es cierto. Pero el nuevo modelo pedagógico depende mucho de que del otro lado exista interés y motivación por parte de los estudiantes”, sostuvo.

En ese marco, planteó que existe “una paradoja” que involucra tanto a la escuela como a las familias. “En una época de tanta dispersión, tanta desatención e inmediatez, la cultura escolar necesita concentración, tiempo y atención. Y para eso es clave el apoyo familiar”, afirmó.

Precisamente, el bajo acompañamiento de las familias a las trayectorias educativas aparece como otro de los problemas destacados por los docentes en el informe. “Es importantísimo que las familias acompañen, porque eso también ayuda a despertar el interés y sostener el aprendizaje”, remarcó.

De todos modos, Saralegui destacó que la Argentina todavía conserva fortalezas importantes en materia educativa. “Por suerte tenemos una tradición educativa gigante y los talentos siguen saliendo y van a seguir saliendo permanentemente”, afirmó.

Mencionó además que “las principales universidades argentinas siguen rankeadas entre las mejores del mundo” y recordó que “constantemente aparecen noticias de escuelas, incluso en contextos muy vulnerables, donde se destaca la calidad y la excelencia educativa”.

Sin embargo, advirtió que los indicadores generales muestran un deterioro sostenido. “Si uno observa las evaluaciones APRENDER, ERCE de UNESCO o PISA, se ve un estancamiento o incluso una debacle de los aprendizajes”, señaló.

En particular, explicó que en Lengua “desde hace 10 años el porcentaje de alumnos que no alcanza niveles satisfactorios se mantiene alrededor del 40%”, mientras que en Matemática “la situación empeoró todavía más, pasando de un 70% de estudiantes con dificultades en 2014 a cerca del 80% en la actualidad”.

Finalmente, sostuvo que la crisis educativa golpea especialmente a los sectores más vulnerables. “Los estudiantes de menor nivel socioeconómico son hoy los más perjudicados por el sistema actual”, afirmó, y concluyó: “Hay que reforzar y ayudar a la escuela con recursos, financiamiento y apoyo social para garantizar los aprendizajes mínimos”.