Una cooperadora escolar organiza un encuentro de autos para poder arreglar el camino de acceso a una escuela rural

La Escuela Agraria de Navarro tiene un único acceso y tres de los siete kilómetros que la separan del pueblo son de tierra. Cuando llueve, docentes y alumnos tienen dificultades para llegar. La cooperadora busca reunir fondos para colocar piedra en el camino y estima que necesita entre $55 y $60 millones para completar una primera mano.

La Cooperadora de la Escuela Agraria de Navarro organiza para el próximo 4 de octubre un encuentro de autos clásicos multimarca con el objetivo de recaudar fondos para mejorar el camino de acceso a la institución. La iniciativa surgió frente a una problemática que afecta diariamente a alumnos, docentes y trabajadores: de los siete kilómetros que separan a la escuela del pueblo, tres corresponden a un camino de tierra que se vuelve prácticamente intransitable cuando llueve.

Carina Peralta, tesorera de la cooperadora, explicó en la 99.9 que la institución es la única escuela secundaria agropecuaria de Navarro y se encuentra a siete kilómetros del casco urbano. “De esos 7 kilómetros, 3 kilómetros son de tierra, es un camino relativamente angosto, es el único camino que tiene el ingreso a la escuela, no hay otro”, detalló. La situación se vuelve especialmente compleja porque los estudiantes no cuentan con residencia y deben ingresar y retirarse diariamente.

“Los chicos ingresan y entran y salen todos los días de clase a la escuela, no tiene chicos en este momento que se queden en la escuela, no tiene residencia. Por lo tanto tiene que ingresar todo el personal que trabaja en la escuela, los profesores, los alumnos, la gente de cocina”, explicó Peralta. Además, se trata de una institución con doble escolaridad y con actividades productivas que forman parte del proceso educativo.

La escuela cuenta con un tambo, gallinas, conejos, pollos, quinta y vivero, entre otras actividades que los alumnos deben atender cotidianamente. Por eso, la presencialidad tiene una importancia particular. “Es necesario que los chicos entren y salgan todos los días y nos encontramos con este problema de que cuando llueve no se puede ingresar a la escuela”, sostuvo la tesorera.

Ante esta situación, la cooperadora comenzó a trabajar en un proyecto para colocar piedra en los tres kilómetros de tierra. “Nuestro proyecto es poder colocar piedra en estos tres kilómetros de tierra para entrar y salir en una sola mano, porque es un proyecto caro, pero poder entrar y salir de la escuela todos los días”, explicó. La institución tiene alrededor de cuatro décadas en ese mismo lugar y el problema del acceso, según indicó, existe prácticamente desde su instalación.

Mientras buscan concretar la obra, la propia cooperadora se ocupa también del traslado de los estudiantes. “Los chicos para entrar a la escuela la cooperadora les brinda el transporte, los levanta en el pueblo de Navarro, en las distintas paradas hay chicos que vienen viajando muy temprano para poder llegar hasta el pueblo y a partir de ahí la cooperadora los ingresa y los retira de la escuela”, contó Peralta.

La dirigente consideró que el problema excede a la comunidad educativa y remarcó que la escuela no debería tener que afrontar por sí sola el mantenimiento del acceso. “Tal vez no tendría que ser solamente la escuela y no tendríamos que estar ocupándonos de esto, pero bueno, es la necesidad que tiene esta escuela en este momento”, afirmó.

La campaña para conseguir los fondos tendrá uno de sus principales capítulos el domingo 4 de octubre, cuando se realice un encuentro de autos multiclásicos en la Sociedad Rural de Navarro, ubicada sobre la Ruta 41. La propuesta nació con el apoyo de jóvenes de la localidad que poseen vehículos y que se encargaron de contactar a clubes y grupos de aficionados para convocarlos a participar.

“Acá en Navarro hay chicos que tienen autos y ellos nos brindaron la posibilidad de convocar a los grupos donde están ellos, los clubes donde están, y se encuentran a hacer un encuentro de autos multiclásicos”, relató Peralta. La actividad incluirá además una propuesta gastronómica basada en productos elaborados por la propia escuela.

La cooperadora venderá anticipadamente una vianda de lechón frío con ensalada y empanada, mientras que durante el encuentro funcionará una cantina. “Todo lo que se va a elaborar, tanto sea el lechón, las ensaladas, los productos que vamos a estar vendiendo en la cantina o los productos de la escuela, es todo lo que producen los chicos dentro de la escuela”, destacó. Incluso los lechones destinados a la vianda son criados en la institución.

La iniciativa busca no solamente recaudar dinero sino también involucrar a la comunidad en el proyecto. “La idea es poder tener un domingo con la comunidad de Navarro, invitarlos a la comunidad y a todo el que se quiera acercar y trabajar junto con la escuela para recaudar fondos para seguir comprando piedra”, señaló.

Peralta explicó que el trabajo comenzó mucho antes del encuentro y que la cooperadora ya avanzó en distintas tareas de preparación del camino. “Hace un año y pico venimos trabajando, fue necesario limpiarlo, levantarlo, limpiar sus cunetas, sacar plantas y ahora estamos empezando ya a recaudar dinero para comprar piedra”, indicó.

El desafío económico, sin embargo, es considerable. La piedra debe ser trasladada desde zonas alejadas, ya que las canteras más próximas se encuentran en el área de Azul o Las Flores, lo que agrega un importante costo de flete. “La sociedad de Navarro, las empresas de Navarro, la comunidad nos viene ayudando muchísimo, nos viene acompañando un montón, pero bueno, es un proyecto caro”, reconoció Peralta.

Según las estimaciones de la cooperadora, se necesitan entre $55 y $60 millones para poder completar una primera mano de piedra en el camino. El encuentro de autos clásicos será, de esta manera, una nueva herramienta para intentar avanzar en una obra que consideran indispensable para garantizar el funcionamiento cotidiano de la Escuela Agraria de Navarro y el acceso de sus alumnos a una educación que, además de las materias tradicionales, incluye el contacto directo con la producción y las actividades rurales.