Verónica Palmisciano: “El desafío es recuperar la cultura de la vacunación”

La directora de Salud de General Pueyrredón, Verónica Palmisciano, destacó una mejora en algunos indicadores de vacunación, aunque advirtió sobre las dificultades para completar los esquemas. Remarcó el rol de los 35 centros municipales, las escuelas y las estrategias territoriales para recuperar coberturas y alertó sobre el riesgo de bajar la guardia frente a enfermedades como el sarampión.

La directora de Salud de General Pueyrredón, Verónica Palmisciano, destacó una mejora en algunos de los indicadores vinculados con la vacunación, aunque advirtió que todavía existen dificultades para lograr que las personas completen los esquemas correspondientes. En diálogo con la 99.9, explicó que los balances definitivos se realizan anualmente, pero valoró los resultados parciales que se vienen observando y remarcó la necesidad de sostener el trabajo territorial.

Ahora se van viendo algunos números de mejora que nos van dando un buen aliciente, pero siempre hay resultados parciales. Los balances se hacen anuales y los conocemos a principios de cada año”, señaló. Al mismo tiempo, explicó que el stock de vacunas atraviesa momentos diferentes y que, cuando existe disponibilidad, aparece otro desafío: conseguir que quienes concurren a vacunarse completen todas las dosis que necesitan.

“Puede pasar que la persona tenga que ponerse tres vacunas, se pone una sola y las otras dos no, o se pone dos y la otra no. Y ahí eso nos genera un inconveniente porque por ahí esa persona no vuelve o vuelve ya cuando ese esquema está retrasado y eso impacta”, sostuvo Palmisciano. Frente a esa situación, destacó la estructura municipal destinada a facilitar el acceso: “Tenemos nuestros 35 centros de vacunación permanente, tenemos nuestro centro número uno por excelencia, tenemos los dispositivos Salud en tu barrio, llevamos la vacunación permanente y eso nos pone siempre en actividad”.

La funcionaria también puso el foco en el vínculo entre el sistema sanitario y las escuelas, particularmente para recuperar las coberturas que se han visto afectadas en los últimos años. “Tenemos un área de salud escolar y eso permanentemente está en comunicación con las escuelas”, explicó, aunque reconoció que la existencia de una oferta de vacunación no garantiza por sí misma que todas las familias se acerquen.

En ese sentido, Palmisciano remarcó que el principal desafío es sostener la conciencia sobre la importancia de las vacunas. “Lo peor que nos puede pasar es que este tema no esté en los oídos de las personas, que digamos ‘bueno, esto ya pasó’, como fue un poco cuando se preparó lo del Covid. Esto ya pasó. No, esto no pasó”, enfatizó. Y agregó: “Hay casos de muerte por sarampión, hay secuelas que quedan en las personas”.

La directora de Salud municipal consideró que se necesita recuperar una cultura de la vacunación que durante décadas estuvo instalada socialmente. “Cuando éramos chicos era un orgullo vacunarte, que lo sigue siendo, pero era como algo que no se discutía”, señaló. En esa línea, planteó que la responsabilidad no corresponde únicamente a los médicos, sino a todo el sistema sanitario y a la comunidad.

“Tenemos a los odontólogos comprometidos en trabajar con vacunación, no es que solamente el médico, el pediatra o el enfermero. El administrativo de una sala, todos tratamos de ir en pos de esto”, explicó. Para Palmisciano, la importancia de completar el calendario excede a quien recibe la dosis: “Nuestro esquema completo nos beneficia a todos, no a la persona que se vacuna, sino a la persona conviviente, al resto, al que tiene en el colegio, a todo el mundo. Entonces es una cuestión de comunidad también”.

Palmisciano también detalló el estado de la campaña contra el virus respiratorio sincicial, destinada a prevenir cuadros graves de bronquiolitis en los bebés. Explicó que la campaña finaliza el 31 de agosto y que la vacuna se aplica a las personas gestantes entre las semanas 32 y 36, con el objetivo de proteger a los recién nacidos durante los meses de mayor circulación viral.

“La idea es que haya menos casos de bronquiolitis o que las bronquiolitis no sean de la gravedad que implica una internación y una secuela en ese bebé”, explicó. Según indicó, durante este año se observó “un número menor de casos absolutos” respecto de 2024 y 2025. Si bien reconoció que hubo “algún poquito de repique” en los casos y alguna suba en las internaciones, aclaró que “no fue significativo”.

La funcionaria vinculó esos resultados con el trabajo sostenido durante años en materia de atención pediátrica y prevención de las infecciones respiratorias. Recordó que en el Hospital Materno Infantil se implementaron estrategias específicas para detectar rápidamente a los niños que llegaban con dificultades respiratorias y evitar que los cuadros evolucionaran hacia situaciones de mayor gravedad.

Ese esquema de trabajo también se articuló con los centros de salud municipales. “El paciente se evalúa en el hospital, después nosotros tenemos turnos protegidos en las salas para que ese paciente sea controlado en la sala, que es a donde la mamá le queda más cómodo ir por cercanía”, explicó. A esto se suma el trabajo de kinesiología para acompañar a los pacientes con cuadros respiratorios.

Finalmente, Palmisciano insistió en la necesidad de sostener la difusión del calendario nacional de vacunación, especialmente en etapas clave como el ingreso escolar y la adolescencia. Remarcó la importancia de las dosis correspondientes a partir de los cinco años, la triple viral y la vacunación contra el HPV a los 11 años, entre otras. “Tenemos un calendario tan completo”, destacó, al tiempo que llamó a mantener una estrategia permanente para que las vacunas vuelvan a ocupar un lugar central en la prevención sanitaria.