La concejal Vilma Baragiola explicó su decisión de retirarse de la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante y cuestionó la forma en que se convocó a trabajar sobre el nuevo pliego. Afirmó que el objetivo debe ser contar con un sistema de transporte moderno, con inversiones y planificación para las próximas décadas.

La concejal Vilma Baragiola explicó en la 99.9 los motivos por los que decidió retirarse de la Comisión de Transporte mientras se avanzaba en el tratamiento del nuevo pliego del servicio de colectivos de Mar del Plata. La edil cuestionó que se haya anunciado la conformación de una comisión para trabajar sobre el expediente sin una discusión previa entre quienes integran el espacio y remarcó que, más allá de las diferencias metodológicas, su intención es que el nuevo esquema pueda finalmente concretarse.
“Cuando estamos con un tema tan importante como es el pliego, porque es necesario y porque todos los que sufren a diario el sistema de transporte saben que se necesitan cambios para ir para mejor, que transmitan que se va a trabajar en una comisión para sacar adelante el pliego desde el debate y que te enterás sentado en la banca, cuando estás teóricamente en el mismo equipo de trabajo, no corresponde”, sostuvo Baragiola.
La concejal aclaró que su diferencia no es con su bloque ni con el presidente del Concejo Deliberante, sino con el titular de la Comisión de Transporte por la manera en que fue planteada la iniciativa. “Cualquier tipo de comisión que convoques tiene que ser algo más orgánico. Si querés hacer una reunión de concejales para charlar sobre el expediente, te juntás en una oficina, invitás a todos, el que quiera va y conversás ahí. Para trabajar fuera de la comisión me parece que está mal convocada”, señaló sobre la iniciativa de Guido García.
Baragiola también descartó que su decisión implique una intención de obstaculizar el tratamiento del pliego. “Tienen los votos para sacar adelante lo que quieren. Entonces, que yo esté de acuerdo o no esté de acuerdo no cambia la realidad. Yo no soy una persona que te voy a votar en contra”, afirmó. En ese sentido, reivindicó la necesidad de debatir previamente los temas: “Me gusta dar una opinión y llegar a sentarme a la comisión o a la sesión medianamente con la cosa conversada, como siempre fue. En el Concejo Deliberante las cosas se hablan antes, se acuerdan. Ahora, cuando no hay agenda, no hay horizonte, no hay consulta, no hay pregunta, eso es un desorden”.
En cuanto al contenido del nuevo pliego, la concejal consideró razonables algunos de los planteos realizados por sectores de la oposición y señaló que todavía existen interrogantes sobre la metodología utilizada para determinar algunos de los números del futuro sistema. Mencionó, entre otros aspectos, la necesidad de conocer cómo se calculan los kilómetros recorridos y por qué se toman determinadas variables vinculadas al consumo de combustible.
Para Baragiola, el debate excede ampliamente la coyuntura y debe proyectarse hacia las próximas décadas. “El tema del transporte hoy, para pensar los próximos 20 años, ya no hablamos del 2030, estamos hablando casi del 2050”, afirmó. Y agregó: “Por lo menos dejar un sistema de transporte que funcione, tener claro de dónde se sacan los números, cómo se sacan las ecuaciones, por qué los cálculos están planteados”.
Otro de los puntos que planteó está relacionado con la infraestructura que acompaña al servicio. La edil cuestionó que la construcción de bases de transferencia tenga que quedar necesariamente en manos del concesionario y propuso analizar alternativas para que determinados elementos puedan ser considerados como mobiliario urbano y resolverse mediante otros mecanismos de contratación.
En esa misma línea, puso el foco en el estado y diseño de las paradas de colectivos. “¿Por qué tener en los barrios de la ciudad una parada con una chapita en el techo y un banquito hecho con los mismos ladrillos que tienen las cuatro columnas y no tener paradas similares a las que están en barrios en el centro de Mar del Plata?”, planteó. Según sostuvo, todavía existen varias preguntas sobre el proyecto que no han tenido respuesta, aunque eso no modifica su decisión de impulsar el tratamiento del nuevo pliego.
Baragiola remarcó además que después de años de prórrogas el sistema necesita una definición. “Seguimos dando vueltas. Yo creo y quiero pensar que vamos a tener un nuevo pliego de transporte, que va a tener la posibilidad el Ejecutivo de concesionar y cerrar un capítulo de prórrogas”, afirmó.
La concejal consideró que la renovación resulta particularmente urgente por el estado del parque automotor. “El mismo transporte de Mar del Plata necesita una nueva inversión. El parque automotor está avejentado, entonces por lo tanto es urgente que este pliego vea la luz y que se pueda tener un concesionario que tenga una inversión que hacer para arrancar con estos 456 vehículos que forman el futuro parque automotor de transporte urbano de pasajeros”, sostuvo.
Finalmente, Baragiola vinculó la discusión del transporte público con uno de los problemas cotidianos de Mar del Plata: la congestión y la falta de espacios para estacionar. Recordó que la ciudad cuenta con más de 400 mil vehículos entre autos y camionetas y más de 200 mil motos, y planteó que un sistema colectivo eficiente podría incentivar a los vecinos a dejar sus vehículos particulares en sus domicilios.
“Es urgente que el pliego pueda salir, que se haga una inversión como corresponde, que podamos darle respuesta al vecino al momento de tener su colectivo en la parada, en el horario que marca la SA, que tenga un sistema de transporte que realmente le sirva”, concluyó. Para la concejal, ordenar y modernizar el transporte público es una condición necesaria para mejorar también la circulación y el estacionamiento en el centro y macrocentro de la ciudad.